Antxon Alonso, socio de Santos Cerdán, rechaza declarar en la comisión Koldo del Parlamento de Navarra

Antxon Alonso, administrador Servinabar 2000 SL, este martes en el Parlamento de Navarra,

Antxon Alonso, socio de Santos Cerdán y administrador de Servinabar 2000 SL, ejerció su derecho a no declarar en la comisión de investigación del caso Koldo celebrada en el Parlamento de Navarra este martes.

Alonso está siendo investigado por el Tribunal Supremo por presuntas irregularidades en la concesión de obras públicas y solicitó sin éxito que su comparecencia fuese a puerta cerrada.

Servinabar, la compañía de Alonso y Cerdán, participó en la adjudicación de la obra pública más grande de Navarra en la última década: la duplicación de los túneles de Belate, con un valor superior a 76 millones de euros.

Jesús Polo, funcionario, presidió la mesa de contratación de Belate tras una excepción legal que le permitió continuar en activo después de los 70 años, decidiendo la adjudicación a la UTE compuesta por Acciona y Servinabar 2000.

El socio de Santos Cerdán y administrador de Servinabar 2000 SL, Antxon Alonso, decidió este martes acogerse a su derecho de no declarar en la comisión de investigación del caso Koldo en el Parlamento de Navarra.

Desde un inicio, Antxon informó que no respondería a las preguntas de los grupos parlamentarios, dado que el Tribunal Supremo le investiga por posibles irregularidades en la adjudicación de obras públicas.

Sin embargo, rompió el silencio en algún momento durante el interrogatorio planteado por el portavoz de UPN. «Contestaré con gusto a casi todas, pero me atengo a la indicación de mi abogado», comentó.

En su primera declaración, Alonso leyó un breve texto donde expresó «el máximo respeto» hacia la Cámara foral y su función de «control de la gestión pública y defensa del interés general».

No obstante, «dado que el objeto de esta comisión coincide esencialmente con la causa penal actualmente en trámite ante el Tribunal Supremo donde estoy siendo investigado, y siguiendo la recomendación concreta de mi abogado, me acojo a mi derecho a no declarar».

Previamente, Alonso solicitó que su comparecencia fuera a puerta cerrada; una petición que fue denegada por los portavoces.

El primero en intervenir fue el portavoz de UPN, Javier Esparza, que intentó sin éxito obtener respuestas durante un interrogatorio que duró alrededor de una hora.

«Núcleo de la trama»

Esparza reiteró que «los navarros tienen derecho a conocer la verdad» sobre las adjudicaciones investigadas y aseguró que Servinabar representa «el centro de la presunta trama» vinculada al cobro de comisiones a cambio de obra pública.

El portavoz regionalista puso en duda la participación de Servinabar en la UTE conformada junto con Acciona y Osés Construcción, ganadora de la duplicación de los túneles de Belate, así como el porcentaje del 15% que poseía la empresa de Alonso.

La obra de Belate fue adjudicada en 2023 por más de 76 millones de euros a una UTE compuesta por Acciona y Servinabar 2000, compañía liderada por Antxon Alonso y Santos Cerdán, exnúmero tres del PSOE.

Esta constituye la mayor obra pública en Navarra en los últimos diez años.

Durante la sesión, Antxon permaneció en silencio, limitándose a gestos, movimientos de cabeza y a beber agua de forma repetitiva.

Sin embargo, respondió a una pregunta concreta negando conocer a Jesús Polo, expresidente de la mesa de contratación de Belate.

«Contesté a esa pregunta no por cambiar mi actitud aquí ni por responder directamente, sino porque ya la respondí en el Senado y por cortesía con ustedes», declaró el empresario vasco.

¿Qué relevancia tiene Jesús Polo en Belate? Fue fundamental, ya que fue el funcionario que presidió la mesa de contratación, evaluó todas las ofertas y decidió otorgar la adjudicación a la empresa de Antxon Alonso.

El inconveniente radica en que Polo ya había superado los 70 años, límite obligatorio de jubilación para funcionarios. Su salida habría obligado a un reemplazo inmediato en la presidencia de dicha mesa.

No obstante, el Gobierno foral aprobó en los Presupuestos de 2022 y 2023 una excepción específica que permitió mantener activamente a funcionarios mayores de 70 años por razones de «necesidad del servicio» y «complejidad técnica» de proyectos.

Esta modificación evitó la jubilación de Polo y le habilitó a continuar presidiendo la mesa que examinó las ofertas y propuso adjudicar las obras de Belate a la UTE integrada por Acciona y Servinabar 2000, la empresa de Antxon Alonso y Santos Cerdán.

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