La presidenta Isabel Díaz Ayuso ha comunicado una nueva reducción de medio punto en el IRPF autonómico de Madrid que entrará en vigor en 2027, lo cual generará un ahorro de 500 millones de euros para 2,9 millones de contribuyentes.
Esta iniciativa situará el tipo mínimo del IRPF madrileño en un 8% y el máximo en un 20%, beneficiando principalmente a las rentas bajas y medias, sobre todo a quienes perciben menos de 35.000 euros brutos al año.
Desde 2019, el gobierno de Ayuso ha implementado 37 reducciones fiscales, acumulando un ahorro total de 40.000 millones de euros para los residentes en Madrid, que sigue siendo la única comunidad autónoma sin impuestos propios.
El ejecutivo regional asegura que estas rebajas tributarias han estimulado tanto la economía como el empleo en la región sin disminuir los ingresos públicos, confirmando su posición como motor económico nacional.
Madrid continúa reduciendo impuestos. Así lo ha anunciado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
En concreto, desde 2027 los madrileños se beneficiarán de una nueva rebaja de medio punto en el tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esta medida generará un ahorro aproximado de 500 millones de euros y alcanzará a 2,9 millones de contribuyentes.
Díaz Ayuso comunicó esta decisión en un evento informativo organizado por Nueva Economía Fórum, donde resaltó que esta reducción continúa la bajada previa de medio punto aplicada desde 2022. Con esta disminución adicional, el tipo mínimo del IRPF en Madrid será del 8% y el máximo del 20%.
De acuerdo con cálculos del Gobierno regional, la medida favorecerá principalmente a las rentas bajas y medias. En concreto, el 71% de los beneficiados tendrá ingresos por debajo de la media, que está fijada en 35.000 euros brutos anuales. Además, el ahorro fiscal alcanzará los 635 euros en comparación con un contribuyente medio en Cataluña y 555 euros respecto a uno de Castilla-La Mancha.
Es importante recordar que el Ejecutivo autonómico deflactó el IRPF en 2023 y 2024 consecutivamente para contrarrestar los efectos de la Guerra en Ucrania y el aumento de los precios. En 2025 y 2026 no fue posible ajustarlo nuevamente y se reconoció esta dificultad. Actualmente, la situación económica de Madrid vuelve a permitir esta reducción.
La presidenta destacó que este compromiso forma parte de su programa electoral para la legislatura y que, con esta medida, el Gobierno regional habrá aprobado 37 rebajas fiscales desde 2019. Recordó que la mayoría de estas acciones estuvieron dirigidas a facilitar el acceso a la vivienda y aliviar la carga tributaria de familias y empresas.
En conjunto, las reducciones de impuestos implementadas desde la llegada de Díaz Ayuso a la Presidencia representan un ahorro acumulado de 40.000 millones de euros, lo que equivale a 10.575 euros por cada madrileño, frente a más de 100 subidas impositivas realizadas por el Gobierno central desde 2018.
Además, hay dos nuevas reducciones fiscales en proceso de aprobación para 2026, enfocadas en fomentar el relevo generacional en las empresas familiares, anunciadas durante su discurso de Nochevieja.
La presidenta del Gobierno regional ha defendido que la política de impuestos bajos ha consolidado a la Comunidad de Madrid como el principal motor económico del país, con casi un 20% del PIB nacional, liderazgo en creación de empleo y afiliación, y como destino preferente de inversión extranjera. Desde hace cuatro años es, además, la única comunidad autónoma sin impuestos propios.
El Ejecutivo afirma que estas rebajas tributarias no han reducido los ingresos públicos, sino que han contribuido a aumentar la recaudación gracias al crecimiento económico y la generación de empleo. También señala que esta nueva bajada del IRPF es compatible con la contribución solidaria de Madrid al sistema de financiación autonómica, que sostiene los servicios públicos en otras comunidades.
Cabe recordar que la Comunidad de Madrid inició 2026 con dos nuevas medidas fiscales: una deducción del 50% en la matrícula universitaria para jóvenes menores de 30 años que estudian y trabajan, beneficiando a unos 15.000 madrileños, y una bonificación de hasta el 95% en los impuestos de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados para comercios históricos, con el objetivo de apoyar la continuidad de negocios emblemáticos.

