EL ESPAÑOL charla con el piloto de KTM tras disputar su segundo Rally Dakar, primero en la categoría RallyGP, donde ha conquistado 3 victorias de etapa.
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Edgar Canet (La Garriga, 2005) apenas tiene 20 años, pero ya ha dejado boquiabierto al mundo entero. En el ámbito del Dakar, es ampliamente reconocido como el mayor talento en bruto que ha pasado por esta prueba tan exigente en décadas. No obstante, como suele ocurrir con los genios, requiere dar varios pasos antes de alcanzar la cima, la cual, eso sí, tiene más cerca que nadie.
Este piloto de KTM acaba de completar su segundo Rally Dakar. Su debut en RallyGP, la categoría principal, le ha llevado a enfrentarse a los riesgos y dificultades con la experiencia de un veterano tuareg, puesto que Canet ha hecho del desierto su entorno natural. Este Dakar ha sido muy especial para él, pues, como él mismo señala, ha vivido una constante «montaña rusa», un «sube y baja» que le ha servido no solo para aprender, sino también para destacar.
No es posible describir de otra manera que brillante y sobresaliente a un piloto capaz de ganar tres etapas, transformándose en el piloto más joven en la historia del Dakar que firma un triunfo parcial. El destino de Edgar no solo pasa por escribir páginas inéditas en esta carrera, sino por superar todos los límites que podamos imaginar.
Canet inició la prueba con dos victorias, en el prólogo y en la etapa 1. No obstante, fue en la etapa 2 cuando se evidenció su calidad de campeón, al abrir pista en pleno desierto saudí, acabando segundo y ampliando la ventaja respecto a la mayoría de sus perseguidores. Fue entonces cuando comenzaron las verdaderas esperanzas de una victoria general.
En su interior, Edgar también empezó a soñar, aunque ante las cámaras de EL ESPAÑOL intentaba disimularlo. Su sonrisa lo delataba. Era imposible no emocionarse al verse entre los mejores pilotos del mundo. Finalmente, aunque temía que sucediera, su mala fortuna apareció: en la etapa 5, durante la segunda parte de la primera maratón, su neumático trasero cedió, comprometiendo sus opciones en la general.
Reparar esta avería le supuso una penalización de 6 horas, sumadas a las 4 horas perdidas intentando arreglar el problema y esperando la asistencia. En total, fueron 10 horas ‘perdidas’ en el desierto, suficientes para que los peores fantasmas de esta carrera lo visitaran. Este instante fue su punto más crítico. No obstante, una vez más, apareció la ayuda de Jordi Viladoms para salvarlo.
Fue su «todoterreno» quien le reinculcó el deseo de ganar y quien le impulsó a mirar hacia un futuro prometedor, en lugar del amargo presente que tantas veces golpea en el Dakar. Por eso, continuar en carrera resultó la mejor decisión para continuar su aprendizaje. Edgar regresó a su KTM y desde ahí visualizó el éxito desde todas las perspectivas.
Fuera ya de la disputa por la general, presenció primero el ascenso y luego la caída de un Daniel Sanders que parecía tener el triunfo asegurado, aunque terminó con un heroico quinto lugar tras fracturarse la clavícula. Además, contempló el milagro de su gran amigo Luciano Benavides, quien, tras destrozarse la rodilla en octubre, arrebató el Dakar a Ricky Brabec por solo dos segundos en una última etapa épica.
Una victoria que Edgar siente parcialmente como suya y que refuerza la idea de que está sobre la moto correcta para, muy pronto, ser él quien levante su primer Touareg. Ahora, antes de enfocarse en el gran objetivo para 2027, Canet tomará un descanso celebrando unos días en Argentina junto a Luciano, pero primero se detiene con EL ESPAÑOL para hablar sobre su Dakar y transmitir un mensaje importante: ese camello que le hizo caer en la etapa 2, «estás perdonado».
Edgar Canet sonríe durante una entrevista con EL ESPAÑOL. EL ESPAÑOL
Edgar, ¿qué balance haces del Dakar y qué nota te pones?
Considero que el balance ha sido bastante equilibrado entre buenos resultados y experiencia, por lo que estoy satisfecho. Me pongo un notable.
Antes de que comenzara el Dakar, en Barcelona me comentaste que ganar etapas sería más difícil este año. Has ganado tres. ¿Me mentiste o fue más sencillo de lo previsto?
No (risas), realmente fue muy complicado. Supongo que mentí porque era uno de mis objetivos y tenía muchas ganas de lograr una victoria, pero no es sencillo. Es una cosa pensar en ello y otra lograrlo, pero al final lo hemos conseguido. Gané el prólogo, la etapa 1 y la última etapa, así que no podría haber tenido mejor inicio ni final. Hubo muchos altibajos durante esos días, pero estoy contento con el resultado. Hemos mostrado nuestra velocidad y lo que podemos alcanzar, así que me siento tranquilo y satisfecho.
Estos altibajos influyeron principalmente en el resultado general, ¿pero supera este Dakar tus expectativas a pesar de todo?
Sí, no lo esperaba para nada. Antes del Dakar, si me hubieran contado todo esto, no lo habría creído. No hablo solo del resultado, sino del constante “sube y baja” de sucesos y lo que he aprendido. Claro que firmaría que pasara todo esto antes de venir, porque no tuve lesiones ni accidentes graves. Han ocurrido cosas, las cuales son parte del rally y en cualquier día puede ocurrir cualquier cosa. Así que estoy satisfecho, muy contento y con ganas de seguir adelante.
Vídeo | Edgar Canet, sobre si el Dakar 2026 ha superado sus expectativas
Cuéntanos, ¿qué es lo más valioso que has aprendido en este Dakar? Antes de comenzar, incistías en que seguía siendo un Dakar de aprendizaje, incluso por ser tu segunda participación.
Lo que enseña el Rally Dakar es que es una carrera llena de aventura, desde principio a fin. Sabes cómo inicias, pero nunca cómo vas a concluir. Cada etapa trae novedades y te sorprende. Ocurren cosas como el problema con la rueda, encontrar compañeros que han sufrido accidentes, perderse o tener una etapa perfecta… Viví mil y un situaciones. Se sufre, pero al final esa es la esencia del deporte y de esta carrera, y la he experimentado y disfrutado plenamente.
Hablando de tus victorias: ganaste el prólogo, la etapa 1 y tras la etapa 2 seguías segundo en la general. ¿En ese momento te imaginabas ganando el Dakar?
No (risas), sabía que en algún momento todo se iba a torcer porque no tenía la experiencia suficiente para luchar hasta el final. Por supuesto, las cosas iban muy bien, me sentía cómodo y los resultados acompañaban, pero finalmente sucedió lo del neumático. Luché hasta ese momento, así que estoy muy contento. A partir del segundo día, cuando estuve líder, empezamos a soñar, pero eso me brinda más motivación para prepararme y llegar listo el próximo año.
Vídeo | Edgar Canet, respondiendo si se vio ganando el Rally Dakar 2026
¿Fue para ti más importante aún el resultado de la segunda etapa al abrir pista, no perderse y mantener el ritmo con los favoritos? ¿Ese logro te brindó más seguridad que las victorias?
Sí, creo que ese día fue el que más confianza me dio. Desde entonces, en varias etapas he podido reproducir y buscar lo que logré ese día. Fue cuando verdaderamente mostré mi nivel y asusté a los rivales. Al abrir pista, momento en que habitualmente se pierde tiempo, logré recortar distancia, y fue una jornada redonda y muy satisfactoria.
Esa fue la etapa profesionalmente mejor corrida por mi parte. No la gané, pero terminé segundo a solo 30 segundos de Sanders, el ganador.
Luego hubo muchas otras etapas de las que me siento orgulloso. La etapa 10 también fue muy buena y en la 9 llegué al reabastecimiento, al kilómetro 200, con 4 minutos sobre el resto. Después llegaron los problemas con los neumáticos y con la bomba de gasolina, aunque estuve demostrando consistentemente que podía estar ahí, y eso me satisface.
¿Es posible entrenar actuaciones como la de la etapa 2 o es solo Dakar? ¿Se necesita experiencia participando en Dakar para realmente rendir a ese nivel en carrera?
Se puede preparar, pero el Dakar es una carrera donde compites contigo mismo y contra las circunstancias que te surgen.
Sé que si ejecuto una etapa con el conocimiento y forma en que entreno, saldrá muy bien, pero existen innumerables variables: perderse, imprevistos que hacen perder tiempo… Hay un sinfín de situaciones diarias y oportunidades que pueden surgir, y esas no se entrenan; sin embargo, si se ejecuta como en entrenos, seguro estarás en buen lugar.
Comentabas que el Dakar es una carrera de altibajos. Después de la etapa 1 y 2, llegó la 5 y el problema con el mousse… ¿Lo esperabas? Muchos pilotos ya comentaban que entre las dos etapas maratón los neumáticos estaban al límite y era cuestión de tiempo. ¿O tenías la esperanza de ‘a ver si no me pasa a mí’?
Cuando llegué al campamento lo vi mal. Observé el neumático y lo noté en mal estado, pero jamás pensé que al día siguiente sucedería lo que pasó. Pensé: ‘creo que aguantará el día’. El año pasado ya tuve algo parecido y terminé sin problemas, así que esperaba repetirlo.
Pero en la segunda parte de la maratón terminé de romper más el neumático, lo que causó que se rompiera definitivamente.
No fue por desgaste o por ir agresivo, sino por una pequeña mala suerte al levantar una piedra que cortó el neumático. Es algo fuera de control.
Edgar Canet sostiene su casco durante una entrevista con EL ESPAÑOL. EL ESPAÑOL
Entonces, ¿no te puedes culpar de lo que sucedió o solo en un porcentaje muy pequeño?
Llegar a la maratón con el neumático cortado no se puede atribuir a nadie. Ni yo ni nadie. No es culpa ni del neumático ni de la moto, sino del terreno y un poco de mala suerte. Sin embargo, el atacar e intentar recuperar tiempo al día siguiente con ese neumático sí que es algo que podría achacarme, aunque había que intentarlo.
No quería salir y ceder una hora ese día sin intentar llegar atacando, porque con esa pérdida ya se esfumaban las opciones de podio. Intenté atacar e intentar llegar sin regalar esa hora. Terminó siendo una pérdida de 10 horas, pero una vez fuera del podio, da igual perder una hora o diez. Fue un intento que no salió, pero prefiero eso a retirarme y quedarme pensando qué pudo haber pasado.
¿Qué confianza tienes en que la permisividad que hubo este año en los coches para cambio de neumáticos acabe llegando a las motos?
Creo que sí tiene que implementarse. FIA y FIM, las federaciones de autos y motos respectivamente, deberían llegar a un acuerdo, porque no tiene sentido que una impida cambiar neumáticos de un día para otro y otra lo permita incluso en mitad de una etapa. Han de pactar y hallar un punto medio justo.
De hecho, en el futuro veremos cambios de neumáticos en motos a mitad de etapas. Lo ideal sería que fuese con el tiempo en marcha, sin neutralizaciones, y que cada piloto tenga que cambiar su neumático.
Esto sería lo más auténtico y daría más juego a los medios. Así, si alguien cambia el neumático, pierde algo de tiempo, pero no queda descartado, a diferencia de la penalización de seis horas que sufrí, la cual me pareció excesiva.
¿Por qué existen tantas diferencias entre coches y motos? Ustedes pueden abrir pista y reciben bonificaciones, mientras que en coches no. Además, hay disparidad en los cambios de ruedas. Cuando tenéis accidentes, hemos visto a Sanders seguir con la clavícula rota y un coche se da un golpe, se mueve poco y ya no continúa, como pasó con Laia Sanz el año pasado. ¿Por qué es tan distinto el Dakar para coches y motos?
Es una buena pregunta y debería planteársela a las dos federaciones para que alcancen un consenso. El Dakar es la misma prueba para todos, pero las federaciones regulan y hay diferencias grandes entre motos y coches. El tema de los chasis en coches es reciente. Antes, el Dakar era una carrera libre de federaciones, la gente corría por afición, y si llegabas con el chasis roto y querías soldar para continuar, podías hacerlo.
Ahora han cambiado esa esencia de Dakar de supervivencia, y si el chasis está doblado, se excluye por seguridad.
En motos ocurre más al contrario. Si llegas con la clavícula rota, como se ha visto en las últimas ediciones, te permiten seguir. También hay diferencias respecto a neumáticos y bonificaciones por abrir pista.
Son temas que deberían unificarse. Pienso que el próximo año habrá un equilibrio mayor. Los coches tendrán bonificaciones para quien abra pista, y las motos podrán cambiar neumáticos. El tema seguridad de la FIA aún está por definir, pero necesita cambiar para dar más espectáculo y evitar que leyendas o figuras del Dakar sean eliminadas por accidentes o cuestiones de reglamento.
Volviendo a tu Dakar, tras la etapa 5 y perder varias horas, ¿cómo conseguiste motivarte para continuar? ¿Cómo viviste esas horas? ¿Hubo mucho apoyo de Jordi Viladoms?
Tuve suerte de contar con Viladoms. Le agradezco mucho porque me ayuda como entrenador, psicólogo, jefe… hace de mil roles en uno, es mi «multiusos». Fue una montaña rusa emocional, en varios momentos pensé que había quedado fuera, pero entendí que mi objetivo era a largo plazo.
No había mejor entrenamiento que acabar este Dakar y afrontar la segunda semana, así que lo asumí. Saqué motivación de varias personas y momentos. Era difícil arriesgar sin pelear posiciones frontales, pero era necesario para continuar creciendo, mejorar y confirmar que este deporte me apasiona. Tuve suerte de llegar a la meta, porque aprendí muchísimo en esta segunda semana sobre la dureza del Dakar y confirmé mi velocidad, así que estoy contento por haber persistido.
Si pudieras salir de nuevo en Yanbu, ¿qué cambiarías de este Dakar?
Nada, solo me diría ‘haz lo que sabes’ y que fluya. Son circunstancias que suceden. De mis lesiones aprendí que no puedes retroceder para cambiar algo, así que todo tiene una razón y hay que sacar lecciones.
Vídeo | Edgar Canet, sobre qué modificaría de su experiencia en el Dakar 2026
¿Qué te pareció el recorrido de este Dakar? Se dice que ningún Dakar es perfecto, pero parece que habéis estado bastante satisfechos. Había dunas, piedras, navegación compleja, pero sin fallos como en años previos en el roadbook… ¿Cuál es tu opinión?
Tengo que felicitar porque realmente organizaron una carrera muy dura, que ha sido agradecida al tener todos los terrenos. No fue repetitivo. Un día hubo piedra, el siguiente dunas, luego pistas arenosas y después una etapa rápida. Considero que ha sido el Dakar con más velocidad media de los últimos años, hubo mucho ritmo y la media fue más alta que otros años. En conjunto fue un Dakar muy exigente, pero bien equilibrado, sin días horribles seguidos de etapas cortas, sino con una continuidad que permitió disfrutar y agradecer la experiencia.
¿Cómo vivió el equipo KTM la carrera? Habéis pasado por una montaña rusa emocional: tu caída, luego Sanders parecía tenerlo ganado pero se cayó y lesionó, Luciano se puso líder y perdió esa posición, y después sucedió lo del último día…
No quiero imaginar la presión que habrá soportado la dirección del equipo, ha sido una locura. Primero conmigo liderando, luego Sanders, y finalmente Luciano. He compartido mucho con Luciano, es un gran amigo, y ver cómo cumple su sueño tras tantas emociones compartidas me llena de alegría.
Estoy agradecido de haber vivido esa experiencia a su lado y formar parte de su victoria. Estoy muy feliz por él, por el equipo, y hemos vuelto a demostrar que esa es la moto más rápida del desierto, que es su principal objetivo. Me alegra haber colaborado en alcanzar este sueño.
Aparte de los problemas mecánicos, también tuviste caídas. ¿Has pasado revisiones tras llegar a España? ¿Cómo te encuentras físicamente?
Me he hecho un chequeo en la muñeca porque siento molestias, pero no derivan de caídas en este Dakar, sino que es algo que arrastro desde antes. Me siento bien, puedo pilotar sin problemas, aunque persiste esa molestia que no mejora y hay que seguirla. Todas las caídas en este Dakar han dejado solo rasguños.
La mano lesionada de Edgar Canet. EL ESPAÑOL
Probablemente el incidente más comentado, además del neumático, fue el del camello. ¿Cómo viviste ese momento?
Como decía, los primeros días del Dakar hay tensión y hay camellos a montones, aunque no lo parezca. En el terreno, te das cuenta de que hay muchos. Normalmente, frenas al ver un camello cuando entrenas, pero como íbamos justos de tiempo pensé ‘lo paso por la derecha y no habrá problema’. El camello fue desplazándose hacia la derecha y yo también apretando hasta que toqué una piedra y me caí. No guardo rencor al camello, fue más culpa mía (risas). Era el día 5, cuando empezaban a moverse para repartir regalos con los Reyes Magos, así que está perdonado (risas).
Vídeo | Edgar Canet, hablando de su choque con un camello en el Rally Dakar 2026
Mirando hacia adelante, ¿qué planes tienes? Imagino que tomarás un descanso, pero ¿qué quieres hacer en 2026? ¿Tienes como meta pelear por el Mundial?
El Mundial lo veo más como un entrenamiento que como un objetivo principal. Ahora estamos un poco lejos en puntos porque no acabé en Top5, lo que limita posibilidades, aunque seguiremos luchándolo y con ganas de usarlo para prepararme bien para el Dakar. Ahora toca descanso, acabamos de llegar del Dakar y se nota la experiencia acumulada.
Bueno, KTM lleva el 2025 con Sanders, 2026 con Luciano… ¿2027 con Edgar Canet?
Podría ser, lo intentaremos, claro.
¿Vas a plantearlo ya como un objetivo firme?
Sí, sin duda ese es el objetivo. No sé cuándo llegará, pero vamos a pelearlo.

