Incluso quienes critican a su partido separan la imagen polémica del ministro de Transportes en X de su trabajo al frente de las emergencias

Óscar Puente es uno de los integrantes del Gobierno más reconocidos por la sociedad española, aunque no tanto por su labor en el Ministerio de Transportes, sino por su actividad en X. El político vallisoletano continúa administrando personalmente su cuenta en esa red social, donde es sumamente activo, ofrece opiniones casi sobre cualquier asunto y no elude situaciones comprometidas, a menudo recurriendo al insulto.
No obstante, desde que el domingo por la noche dos trenes de alta velocidad colisionaron cerca de la localidad cordobesa de Adamuz, dejando un saldo de 43 fallecidos, los únicos mensajes publicados en X han sido con la intención de brindar información útil a la población y difundir enlaces de sus apariciones en una decena de entrevistas realizadas para radios y televisiones, explicando la investigación sobre las causas del accidente. De hecho, por esta misma vía admitió que ha decidido «no responder, al menos por un tiempo, a ninguna de las barbaridades» atribuidas a la oposición.
«Existen dos versiones de Óscar Puente: una es la figura pública con carácter mordaz y otra la gestión administrativa pura y dura. En las dos crisis importantes que le ha tocado gestionar desde que forma parte del primer plano político, la dana en Valencia y este siniestro ferroviario, ha demostrado tener un perfil diferente, mucho más institucional», explican fuentes del PSOE consultadas para este medio.
Incluso en el sector interno del partido que se muestra crítico con Pedro Sánchez y su guardia pretoriana —donde el ministro de Transportes ocupa un papel destacado— reconocen que, «en términos de presencia y eficacia comunicativa, en ambas emergencias ha estado más que a la altura»: «La valoración debe hacerse según el comportamiento ante situaciones de máxima dificultad. Aunque tiene muchos adversarios que están a la expectativa, por ahora no se puede profundizar más en el análisis. Es importante ser justos».
Desde su salto a la política nacional en 2023, tras perder la Alcaldía de Valladolid, Puente ha protagonizado enfrentamientos públicos con varios compañeros en su partido. En el último Comité Federal del PSOE, sesión marcada por la tensión tras el ingreso en prisión una semana antes del entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, vinculado a presuntas irregularidades en adjudicaciones públicas, calificó de «hipocresía insoportable» a Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y uno de los barones más críticos con la dirección oficial de Ferraz.
El responsable de Transportes también ha arremetido contra Eduardo Madina, quien en 2014 compitió con Sánchez en las primarias por la presidencia del partido, por afirmar que «la legislatura está más que agotada» a raíz del avance de las investigaciones judiciales vinculadas a casos de corrupción relacionados con el partido y el entorno cercano al jefe del Ejecutivo. «El que estás acabado eres tú, desde hace mucho tiempo. Ahora paseas tu rencor por las tertulias radiofónicas. Ay, tú, que te creías la esperanza blanca del socialismo español y has terminado convertido en comentarista», le respondió en X.
Tampoco dejó pasar la oportunidad para criticar al exministro Jordi Sevilla, quien promovió un manifiesto reclamando un «cambio de rumbo» en el PSOE y que se «pase página con Pedro Sánchez», acusándole de no haber pisado una sede «desde la primera comunión». Además, criticó la falta de «empatía» de Felipe González por no respaldar al actual presidente del Gobierno durante sus cinco días de reflexión, tras la denuncia contra su esposa, Begoña Gómez, por tráfico de influencias, a pesar de que, en su juicio, ella también fue objeto de «una campaña feroz de la derecha» en su último mandato.
Sin embargo, fuentes socialistas consultadas insisten en separar esta imagen polémica de Puente de la gestión que está realizando el Gobierno en su conjunto y él como representante visible. Asimismo, valoran especialmente como una «posición sensata e inteligente» la actitud que ha mantenido con el presidente de la Junta de Andalucía, el popular Juanma Moreno, a quien en ocasiones anteriores había criticado duramente en X por estar de vacaciones durante los incendios ocurridos en agosto en su comunidad.
«Internamente no evita el conflicto y, por eso, ha tenido numerosos enfrentamientos. Ha mantenido disputas políticas que en ocasiones han rozado lo personal. Pero son dos aspectos completamente distintos. Actualmente está totalmente enfocado en transmitir información, en la atención a las víctimas y en la investigación del accidente», afirman desde el partido.
La misma madrugada del choque entre trenes, Puente ofreció una rueda de prensa en la estación de Atocha, y el miércoles por la tarde realizó otra en el Ministerio de Transportes que duró dos horas y media, atendiendo a todas las preguntas de los periodistas presentes. Entre lunes y miércoles ha concedido nueve entrevistas a medios diversos en orientación editorial: tres a TVE y una a La Sexta, la Ser, Antena 3, Onda Cero, RNE y Telecinco. Este martes tiene agendadas otras tres entrevistas para Catalunya Ràdio, Cope y Cuatro.
«Clave sucesoria»
En el PSOE existe la percepción generalizada de que el protagonismo de Puente en redes sociales responde a una estrategia «en clave sucesoria» para el momento en que se produzca un relevo en la dirección del partido, al menos desde los cinco días de reflexión que Sánchez tuvo en abril de 2024 para decidir si renunciaba. Algunos incluso creen que será el propio secretario general quien lo designe como su delfín cuando decida apartarse, aunque no todos contemplan que esto ocurra necesariamente si tras las próximas elecciones generales debe abandonar La Moncloa.
Sin embargo, desde el comienzo de la crisis, el ministro ha adoptado el perfil de presidenciable y no el de un aspirante potencial a liderar Ferraz, «que sabe apelar a las emociones de la militancia», según señala un exdirigente del PSOE. «Ustedes me conocen en modo crisis porque así estuve durante bastante tiempo tras la dana y seguiré igual. Intentaré entrar lo menos posible al trapo y, por lo tanto, me enfocaré en lo que ahora me importa, que es resolver esto», concluyó el miércoles al ser preguntado durante la rueda de prensa sobre las acusaciones de falta de transparencia y de generar inseguridad que le han formulado PP y Vox.

