La Comisión de Calificación del CGPJ ha remitido al Pleno una lista de 12 aspirantes para ocupar una plaza vacante en la Sala Penal del Tribunal Supremo.
Entre las candidatas destaca Silvina Bacigalupo, cuñada de Teresa Ribera y asesora de Pedro Sánchez, respaldada por el sector progresista del CGPJ.
El sector conservador rechaza la propuesta de Bacigalupo al considerarla un perfil con vínculos políticos, anticipando así un probable bloqueo en la selección.
Actualmente, la Sala Penal del Supremo investiga casos de corrupción vinculados a ex altos cargos del PSOE, como Santos Cerdán y José Luis Ábalos.
La Comisión de Calificación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acordó ayer la relación de candidatos que presentará al Pleno para cubrir una plaza vacante en la Sala Penal del Supremo. Esta Sala es la más delicada del tribunal supremo, dado que investiga y juzga a miembros del Gobierno, diputados y senadores, entre otros aforados.
La Comisión —dominada por el sector conservador, que suma tres de los cinco vocales— ha elaborado una lista de aspirantes extensa: únicamente dos de los 14 candidatos (abogados en ejercicio) quedaron fuera.
Aunque el Reglamento de nombramientos judiciales discrecionales indica que la Comisión debe proponer una terna, también contempla que «de forma excepcional» se eleven más de tres nombres al Pleno «cuando la similitud en méritos o la ponderación justifique dicha medida».
En esta situación, la inclusión de 12 candidatos para cubrir una vacante correspondiente al llamado ‘quinto turno’ (reservada a juristas con reconocimiento profesional) responde más a posponer la selección para una etapa posterior.
Este momento, además, no está claro: la insistencia del sector progresista para respaldar a la candidata del Gobierno, la catedrática de Derecho Penal Silvina Bacigalupo, anticipa un bloqueo en la designación. El sector conservador ya ha dejado claro que «de ningún modo» respaldará un perfil considerado «tan politizado» para la Sala Penal.
La candidata preferida por el sector progresista, hija del exmagistrado de esa Sala Enrique Bacigalupo, fue integrante del denominado «comité de sabios» que Pedro Sánchez constituyó en junio de 2015 para asesorarle.

Después, integró el equipo que desarrolló el programa electoral para las elecciones de junio de 2016, en el marco del llamado «gobierno del cambio». Según información del PSOE, fue responsable del área de transparencia y ética empresarial.
Silvina Bacigalupo, cuñada de Teresa Ribera (exvicepresidenta tercera del Gobierno y actual vicepresidenta primera de la Comisión Europea), preside la sección española de Transparencia Internacional.
Especialista en Derecho penal económico, ha participado en proyectos de investigación nacionales e internacionales relacionados con transparencia, buen gobierno y prevención de la corrupción.
Precisamente, la Sala Penal del Tribunal Supremo está investigando delitos de corrupción vinculados a exsecretarios de Organización del PSOE Santos Cerdán y José Luis Ábalos. Este último, que ocupó el Ministerio de Transportes entre 2018 y 2021, enfrentará su primer juicio en las próximas semanas.
Aparte de Bacigalupo, la lista de aspirantes aprobada incluye a otras cuatro mujeres (las también catedráticas Mar Carrasco, Alicia Gil, Carmen Juanatey y Paz Lloria) y siete hombres (Julio Banacloche, Guillermo García-Panasco, Norberto de la Mata, Manuel Ollé, Carlos Pérez del Valle, Jesús Santos Vijande y Luis Uriarte).
Fuentes del CGPJ advierten sobre un «acuerdo complicado» para esta vacante, originada por la jubilación de Miguel Colmenero, especialmente si se pretende cubrirla de manera individual.
Para la designación de magistrados en el Tribunal Supremo se requieren al menos 13 votos, cifra que ningún sector del CGPJ, compuesto por 10 vocales cada uno, posee.
Lograr un consenso resulta, por tanto, imprescindible. Las fuentes consultadas señalaron que probablemente el órgano de gobierno judicial esperará a la jubilación de otros magistrados del alto tribunal para intentar cerrar un acuerdo más amplio.
Tres de las próximas jubilaciones se darán en la Sala Penal, pero entonces habrá que esperar varios meses: Andrés Palomo y Ángel Hurtado cesarán en junio, mientras que Juan Ramón Berdugo lo hará en septiembre.

