En lo alto de una colina, un pequeño pueblo aragonés conserva bajo tierra un legado tan impresionante como crucial para su historia. Un complejo de galerías talladas a mano que configura su identidad
- El monasterio cisterciense que debe visitarse al menos una vez en la vida en Zaragoza: un conjunto monumental destacado catalogado como Bien de Interés Cultural
- El monumento imprescindible para conocer en esta hermosa localidad de Zaragoza: una joya del románico que cuenta con una cripta decorada con pinturas góticas
En el corazón de Aragón se oculta un pequeño municipio que impresiona por su paisaje poco común y desconocido, caracterizado por cientos de cavidades talladas directamente en la roca. Este complejo subterráneo, integrado desde hace siglos en la rutina del pueblo, desempeñó un papel fundamental durante uno de los episodios más difíciles del siglo XX. En la actualidad, este rincón turolense se convierte en un destino rural lleno de memoria histórica, tradición enológica y un patrimonio que supera ampliamente lo visible.
Este lugar es Alacón, una población de la provincia de Teruel, situada en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos, con poco más de 200 habitantes. Ubicado en la cima de una colina, el municipio cuenta con alrededor de 500 bodegas talladas en la roca, representando una de las mayores concentraciones de estas características en Aragón y una de las más llamativas en España. Estas cavidades, hechas a mano por generaciones, sirvieron durante la Guerra Civil como refugios antiaéreos, resguardando a la población de los bombardeos gracias a su profundidad y firmeza.
Las bodegas de Alacón, un legado singular bajo tierra
Las bodegas se distribuyen escalonadamente en la ladera norte del cerro, desde las más antiguas, ubicadas bajo la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, hasta las más recientes en la base de la pendiente. Su construcción requería trabajo durante largos inviernos con herramientas básicas y la participación de familias enteras. Hoy día, estas cavidades han recuperado su función primaria como bodegas naturales donde se produce y conserva el renombrado vino de Alacón, además de ser puntos de encuentro social durante el verano.
El patrimonio de Alacón se completa con los restos de su antiguo recinto amurallado, entre los que sobresalen un arco de entrada y el torreón medieval denominado Torre Vieja. La localidad forma parte del Parque Cultural del Río Martín, un espacio de alto valor paisajístico que alberga numerosos abrigos con pinturas rupestres levantinas declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco. Senderos como la ruta de las Balsas o la del barranco del Mortero, junto al Centro de Interpretación de Paleontología Francisco Andreu y el museo de la antigua almazara, refuerzan el atractivo de este pueblo aragonés, que combina naturaleza, historia y tradición.
- El monasterio cisterciense que debe visitarse al menos una vez en la vida en Zaragoza: un conjunto monumental destacado catalogado como Bien de Interés Cultural
- El monumento imprescindible para conocer en esta hermosa localidad de Zaragoza: una joya del románico que cuenta con una cripta decorada con pinturas góticas
En el corazón de Aragón se oculta un pequeño municipio que impresiona por su paisaje poco común y desconocido, caracterizado por cientos de cavidades talladas directamente en la roca. Este complejo subterráneo, integrado desde hace siglos en la rutina del pueblo, desempeñó un papel fundamental durante uno de los episodios más difíciles del siglo XX. En la actualidad, este rincón turolense se convierte en un destino rural lleno de memoria histórica, tradición enológica y un patrimonio que supera ampliamente lo visible.

