Solicitar una excedencia laboral sin el asesoramiento adecuado puede implicar perder la indemnización y el derecho a reincorporarse. Por eso, los especialistas aconsejan reflexionar detenidamente antes de tomar esta decisión

Pedir una excedencia laboral puede parecer un trámite sencillo, pero el abogado Juanma Lorente advierte sobre los peligros que enfrentan quienes toman esta decisión sin contar con información suficiente. Uno de los aspectos más importantes que señala el abogado es la necesidad de determinar con precisión la duración de la excedencia solicitada. Según Lorente, numerosas personas eligen períodos breves pensando en una posible extensión, sin tener en cuenta que la empresa no está obligada a conceder esa prórroga.
“Es fundamental escoger bien el tiempo por el que se solicita la excedencia. Si la pides por un plazo corto y después quieres ampliarla, pero la empresa no está dispuesta, no habrá prórroga. Entonces, o vuelves o pasas a voluntarias, lo que no es conveniente para nadie”, explica en un video compartido en su perfil de TikTok (@juanmalorentelaboralista).
El problema no se limita únicamente a la negativa a extender la excedencia. Lorente también alerta sobre las complicaciones que surgen si la persona intenta reincorporarse antes de que finalice el período establecido. “Si quieres regresar antes de que termine la excedencia, la empresa puede decidir si aceptarte o no”, advierte el abogado.
Esta facultad de la empresa puede generar una situación de incertidumbre considerable para el trabajador, sobre todo si la nueva ocupación no resulta como se esperaba. “Puedes encontrarte en un escenario bastante difícil si no te va bien en el otro empleo, deseas volver a la empresa y esta responde que hasta cumplirse los cinco años de la excedencia no se te permite regresar”, alerta Lorente.
La excedencia no garantiza la reserva del puesto
El asesor legal enfatiza que la excedencia no asegura la reincorporación al mismo empleo. “Solo se obtiene una posición preferente para ser recontratado siempre que exista vacante”, puntualiza Lorente, desmintiendo la creencia común de que el puesto queda automáticamente reservado. Por ello, si al terminar la excedencia la empresa ya ha cubierto esa plaza, el trabajador puede quedar fuera “sin ningún tipo de indemnización”.

Este punto resulta esencial para quienes consideran pedir una excedencia como una salida temporal ante un ambiente laboral desfavorable, confiando en la posibilidad de retorno si la experiencia laboral nueva no resulta como esperan. Lorente aconseja que en estas circunstancias lo más prudente es explorar otras opciones y consultar a un experto antes de decidir. “Si estás en una mala situación en la empresa, lo recomendable es asesorarte y buscar otras alternativas para no quedarte atrapado”, sugiere.
Una elección que demanda análisis
El abogado recuerda que la decisión de solicitar una excedencia debe tomarse con cautela y contar con una buena asesoría legal. “Hay que pensarlo bien, tres, cuatro o cinco veces antes de pedir una excedencia y, sobre todo, asesorarse previamente”, subraya Lorente. Las consecuencias de una resolución impulsiva pueden ser graves y difíciles de remediar, por lo cual insiste en la importancia de no actuar sin la información necesaria.
Basándose en su experiencia, Lorente concluye que la falta de conocimiento es el fallo más habitual entre quienes eligen una excedencia. El abogado invita a los trabajadores a informarse detalladamente y buscar asesoría profesional para evitar situaciones indeseables: “Quedarse atrapado en cualquiera de estas circunstancias… no es nada agradable”.

