El magistrado instructor acepta la renuncia del abogado, pero lo obliga a asistir a la vista que decidirá si se mantiene la prisión provisional del exministro

El juez instructor del denominado ‘caso Koldo’ en el Tribunal Supremo ha otorgado un plazo de cinco días hábiles al exministro de Transportes José Luis Ábalos para que asigne un nuevo abogado encargado de su defensa en las dos causas penales que aún cursan en la corte suprema. Esta resolución se produce tras la comunicación formal del letrado que le defendía hasta ahora, el exfiscal Carlos Bautista, quien notificó su renuncia a continuar con el mandato profesional.
De acuerdo con un auto emitido por el magistrado Leopoldo Puente, el tribunal considera presentada la renuncia del abogado, no obstante, establece que Bautista deberá asistir y representar a Ábalos en la vista prevista para el próximo 15 de enero, donde se evaluará el recurso presentado contra su prisión provisional, salvo que el propio exministro decida renunciar a dicha audiencia.
El instructor advierte explícitamente que, si Ábalos no designa un nuevo representante legal dentro del plazo establecido, se procederá a asignarle un abogado de oficio. Este requerimiento abarca las dos investigaciones abiertas en el Supremo: las supuestas irregularidades en contratos para el suministro de mascarillas durante la pandemia y los presuntos amaños en obras públicas vinculados a adjudicaciones a empresas privadas.
El fundamento del Supremo
En su resolución, el juez Puente argumenta que la renuncia de Bautista no se puede considerar definitiva hasta que se celebre la vista mencionada, siempre que no se solicite su aplazamiento. Según el instructor, el plazo de cinco días otorgado para escoger un nuevo abogado es materialmente insuficiente para que este estudie a fondo la causa y asuma la defensa en una audiencia de gran relevancia procesal.
El auto subraya que un posible aplazamiento del señalamiento para una fecha posterior ocasionaría un “grave perjuicio” al propio Ábalos, dado que en esa sesión se resolverá su situación personal respecto a la libertad. El magistrado recuerda que lo que se debate es la revisión de la medida que ordenó su ingreso en prisión provisional, una resolución adoptada debido a un riesgo que el instructor calificó de “extremo”.
Puente añade que obligar a un nuevo abogado a intervenir en una vista aplazada, partiendo de un recurso que no formuló él sino el letrado saliente, podría limitar negativamente su actuación y perjudicar los derechos e intereses legítimos del investigado. En este contexto, el juez considera más garantista mantener el calendario previsto y que sea Bautista quien comparezca en la vista, pese a haber renunciado.

Renuncia por “discrepancias contractuales”
La desvinculación de Carlos Bautista de la defensa del exministro tuvo lugar esta misma semana. El letrado, integrante del despacho Chabaneix Abogados, comunicó al Supremo que renunciaba al encargo profesional debido a “discrepancias contractuales” que, según fuentes jurídicas consultadas, hacían imposible la continuidad de la relación abogado-cliente.
En el escrito enviado al tribunal, el despacho aclaró que la decisión fue debidamente informada a Ábalos mediante una visita al centro penitenciario de Soto del Real, en Madrid, donde el exministro permanece internado desde el 27 de noviembre por orden del instructor. Además, solicitaron la suspensión de los plazos procesales pendientes con la finalidad de evitar una situación de indefensión para su antiguo defendido, petición que el magistrado rechazó en los términos planteados.
La relación entre Ábalos y Bautista comenzó apenas unas semanas antes. El exministro confió su defensa al exfiscal de la Audiencia Nacional en octubre pasado, tras romper con su anterior abogado, José Aníbal Álvarez, alegando “diferencias irreconciliables”. Bautista es un jurista con trayectoria destacada en la Audiencia Nacional, donde intervino en casos mediáticos como el ‘caso Faisán’ y la investigación de los atentados del 11-M.
Constantes modificaciones en la estrategia de defensa
La designación de Bautista se produjo en un momento procesal sensible, coincidiendo con la decisión de Ábalos de prescindir de su anterior abogado apenas dos días antes de comparecer nuevamente como investigado en el Supremo por el supuesto cobro de comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones públicas. En un documento dirigido al tribunal, el exministro justificó la ruptura profesional alegando discrepancias recurrentes que, según su versión, no se limitaban a un único episodio.
El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, afirmó este jueves que no le preocupa “nada en absoluto” que José Luis Ábalos haya solicitado declarar como testigo en el juicio por las supuestas irregularidades en la compra de mascarillas. (Europa Press)
Tras su encarcelamiento provisional, Ábalos presentó un recurso contra la decisión del juez instructor, recurso que será precisamente objeto de análisis en la audiencia fijada para el 15 de enero. En esa sesión, el tribunal deberá decidir si mantiene las medidas cautelares o si procede a modificarlas.
El ingreso en prisión fue dictado tanto para Ábalos como para su exasesor ministerial, Koldo García, por el riesgo de fuga ante la proximidad del juicio previsto contra ambos y contra el empresario Víctor de Aldama. La causa se centra en supuestos amaños en contratos públicos para la adquisición de material sanitario durante la pandemia, un caso que ha situado al exministro en el centro de una de las investigaciones judiciales más relevantes de los últimos años.

