El Ministerio de Economía ha confirmado que la transferencia bancaria se efectuó el 11 de diciembre y que la regularización fue oficialmente reconocida mediante un decreto publicado en el Diario Oficial

El fabricante francés Michelin ha optado por donar 4,3 millones de euros al Estado, reembolsando así un crédito fiscal concedido en 2015. Esta suma, originalmente destinada a la adquisición de nueva maquinaria para la planta de La Roche-sur-Yon, fue devuelta tras el cierre de dicha fábrica y el traslado posterior de los equipos a otras instalaciones en España y Europa del Este. El Ministerio de Economía confirmó que la transferencia bancaria se realizó el 11 de diciembre y que esta regularización fue aprobada formalmente mediante un decreto publicado en el Diario Oficial este viernes, según lo reporta la publicación oficial.
Esta acción, poco común entre las empresas francesas, se da en un momento en que el debate sobre la fiscalidad y la administración de subvenciones públicas está cobrando fuerza. Mientras los grandes empresarios y la patronal Medef expresan preocupación ante lo que consideran un presupuesto estatal “suicida” debido al aumento del impuesto de sociedades, algunas compañías han optado por devolver fondos de manera voluntaria. Michelin, específicamente, ha calificado su devolución como un acto “voluntario y excepcional”, según informó el Diario Oficial, enfatizando que no existía ninguna obligación legal para realizar esta restitución del crédito fiscal.
El contexto que rodea esta devolución voluntaria está marcado por la presión pública y política relacionada con las ayudas a la industria. Durante el verano, el Senado francés publicó un informe a través de su comisión de investigación sobre subvenciones públicas que analizó el destino de incentivos económicos como el CICE, otorgado a empresas para mejorar la competitividad y el empleo entre 2013 y 2021. Según el medio France-Presse, la planta de La Roche-sur-Yon fue receptora del monto ahora devuelto, que facilitó su modernización mediante la adquisición de ocho máquinas industriales y otras inversiones en los talleres.
No obstante, los senadores solicitaron a Michelin aclaraciones sobre el uso de estos recursos, ya que tras el cierre de la fábrica en 2020, el equipamiento fue trasladado a otras plantas fuera de Francia. En las conclusiones del informe parlamentario, publicadas en julio, se recomendó que Michelin reembolsara al menos la parte correspondiente a los créditos fiscales relacionados con la compra de maquinaria ya deslocalizada.
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Una donación voluntaria en un año de pérdidas
En este sentido, Michelin ha reiterado en varias ocasiones que “el marco legal del CICE no exige devolución ni impone condiciones específicas para su utilización”. A pesar de ello, la empresa ha señalado que mantuvo diálogos durante meses con las autoridades para esclarecer los procedimientos de una posible devolución voluntaria. Por su parte, el Ministerio de Economía declaró que la operación fue sometida a un “examen exhaustivo” y que cumple con la legislación vigente y el marco presupuestario. Asimismo, califican el gesto de la compañía como “voluntario y responsable”.
Durante una sesión parlamentaria realizada en noviembre, el senador Fabien Gay resaltó el compromiso asumido por Michelin ante el Senado para efectuar la devolución del dinero “desde una perspectiva ética”. En respuesta, el ministro de Economía, Roland Lescure, afirmó: “No es común que una empresa decida extender un cheque al Estado. Por eso les aseguro que este cheque será depositado”.
A pesar de esta acción, Michelin enfrenta un año desafiante en 2025. La compañía ha tenido que revisar a la baja sus expectativas debido al deterioro del entorno económico, señalando la reducción de actividad en Norteamérica como una de las causas principales. Desde principios de año, el valor de sus acciones ha caído un 13,15%.

