La entonces Directora de Filatelia gestionó el ‘núcleo operativo’ del grupo postal durante la etapa vinculada a la red del exjefe de la Sepi.

El PSOE minimiza actualmente el rol de Leire Díez, aunque hasta el año pasado respaldó que ejerciera un poder considerable en la principal empresa pública de España.
Aunque Díez formalmente ocupaba únicamente la Dirección de Filatelia, Estudios y Futuro de Correos, constituyó y lideró una estructura de mando y supervisión durante la presidencia de Juan Manuel Serrano, exjefe de gabinete de Pedro Sánchez en su etapa como líder de la oposición.
Esta red de poder dentro de la empresa postal se integró en el «Comité de negocio», con reuniones semanales que contaban con la asistencia de todos los responsables de las áreas estratégicas, según documentación interna de esa época a la que accedió EL MUNDO.
Díez lo desarrolló en el período que la investigación judicial asocia al delito de «organización criminal», al crear una red conjunta con el ex presidente de la Sepi, Vicente Fernández, y Antxón Alonso, socio del exdirigente socialista Santos Cerdán en la empresa Servinabar.
De acuerdo con las llamadas «Instrucciones Pre-Comité de Negocio» distribuidas por Díez a altos cargos de Correos en febrero de 2023, se estableció una nueva estructura dentro del grupo postal, teóricamente destinada a preparar los temas que posteriormente debían ser aprobados por el órgano superior.
Encima de esta, se ubicaba el Comité de Negocio propiamente dicho, pieza clave para la aprobación de, entre otras cosas, pliegos de contratación y operaciones comerciales o inmobiliarias. Según las instrucciones mencionadas, la presidencia del «Pre-Comité» correspondía al «secretario/a del Comité de Negocio», que, según fuentes cercanas a esas reuniones, era «la propia Leire».
Díez pudo alcanzar este nivel de poder —incompatible con el tercer nivel formal que teóricamente ocupaba en Correos— bajo las órdenes de Serrano, nombrado por Sánchez para dirigir esta gran entidad pública en junio de 2018, a pesar de no contar con experiencia previa en gestión empresarial.
De esta manera, Díez asumió un papel similar en el Gobierno al de la comisión de subsecretarios que prepara el Consejo de Ministros. «Se desempeñaba como el ‘número dos’ del presidente de Correos», recuerda una fuente consultada. «Era la directora general de facto, intervenía en todos los asuntos», afirma otra.
En las mencionadas «instrucciones», Díez describía esta estructura informal como un mecanismo orientado a mejorar la eficiencia. «Este Pre-Comité tiene como propósito fomentar el trabajo conjunto entre las gerencias y las direcciones corporativas transversales, para lograr de manera efectiva y eficiente los objetivos de la organización».

El objetivo era «preparar, analizar y revisar diversas cuestiones desde un enfoque operativo y técnico» y siempre «garantizando sin excepción el cumplimiento de la normativa vigente aplicable a nuestra organización». No es habitual que se incluya explícitamente este compromiso con la legalidad en documentos internos del sector público, dado que se da por sentado, pero Díez consideró pertinente reflejarlo formalmente.
Las reuniones eran semanales, con Leire Díez mostrando siempre interés en supervisar al detalle cualquier iniciativa comercial de la compañía. «Este Pre-Comité se reunirá semanalmente, fijando las fechas con la antelación suficiente para permitir el análisis y evaluación de la viabilidad de las cuestiones planteadas, estableciéndose un plazo mínimo de tres días antes de tratar el asunto en el Comité de Negocio», estableció en su orden inicial. Ella misma cumplía con esta pauta, ya que ninguna fuente niega la intensidad de su trabajo en Correos. «Si estaba en viaje, también se conectaba desde el coche», recuerdan las fuentes consultadas.
La conocida como «fontanera del PSOE» interrogaba activa y detalladamente en estas reuniones multilaterales, o bien en encuentros bilaterales sobre pliegos para licitaciones, concursos que quedaban desiertos o propuestas comerciales en desarrollo dentro de Correos. La investigación en curso indica que este interés tan marcado por todas las posibilidades de negocio pudo estar orientado a obtener información lucrativa para la red.
Según el auto judicial que le concedió la libertad condicional el pasado sábado, formó parte de la mencionada red al menos entre 2021 y 2023, con recepción de comisiones a cambio de facilitar ayudas o contratos públicos, canalizando principalmente los beneficios a través de la sociedad Mediaciones Martínez. Díez ingresó en Correos a finales de 2021 con Serrano en la presidencia y salió en febrero de 2024, ya con el entonces nuevo máximo responsable, Pedro Saura.
Fuentes consultadas aseguran que, incluso antes de la formalización de este comité preparatorio, Díez ya ejercía de manera informal funciones de coordinación en diversos asuntos con el apoyo constante de Serrano. Díez ha negado hasta la fecha irregularidades en su labor tanto en Correos como en otras actividades recientes.
Este medio reveló el pasado lunes una prueba de la implicación de Leire Díez en asuntos que sobrepasaban formalmente su departamento. Fue su firma personal en un acuerdo comercial con Gabasa Consulting. Esta empresa, propiedad de Raúl Rincón, quien reconoce haber sido socio en Marbella —aunque con activos inmobiliarios en Jerez— del ex presidente de la Sepi, califica su relación como «estrictamente profesional» y negocia la disolución de aquella sociedad conjunta llamada Goloso. Rincón se distancia completamente de la red y también define como profesional su vínculo con Díez en Correos.
Rincón confirma que Gabasa comercializaba sus gafas y paraguas en oficinas de Correos, aunque sostiene que «era un negocio rentable para ambas partes, pero especialmente para Correos, que no asumió riesgos ni costes». Reconoce que la empresa pública ha rescindido el acuerdo recientemente, pero «sin alegar motivo alguno».

