Los legisladores han aprobado una resolución que insta a crear un mecanismo de solidaridad de la UE para apoyar a mujeres sin acceso a abortos seguros y legales en sus países.
El Parlamento Europeo aprobó una resolución no vinculante que solicita el establecimiento de un fondo destinado a asistir a mujeres que no cuentan con acceso seguro a abortos en sus países de origen.
Este mecanismo financiero, respaldado por los eurodiputados en la votación del miércoles, facilitaría que los Estados miembros de la UE ofrezcan acceso a la interrupción del embarazo a cualquier mujer que esté legalmente impedida de hacerlo en su país, situación que ocurre en varios Estados miembros.
Se contempla que sea accesible a todos los países de la UE de forma voluntaria y financiado mediante fondos europeos. Los Estados ofrecerían servicios de aborto conforme a sus normativas internas.
La petición responde a la realidad de que muchas mujeres en Europa no tienen acceso total a abortos seguros y legales, según indica la resolución.
Algunos países de la UE mantienen leyes estrictas que restringen los derechos al aborto. Por ejemplo, Malta aplica una prohibición completa, sin excepciones, mientras que en Polonia el aborto solo está permitido en casos de violación o cuando la salud de la mujer está en peligro.
En enero de 2021, el Tribunal Constitucional polaco prohibió el aborto por malformaciones fetales, hasta entonces el motivo más común para interrumpir embarazos en el país.
Otros Estados poseen legislaciones más flexibles, pero carecen de protecciones legales que despenalicen totalmente el aborto, de amplia disponibilidad de servicios, cobertura sanitaria estatal o información oficial sobre el tema.
Según el European Abortion Policies Atlas 2025, varios países de la UE han avanzado en garantizar el derecho a abortos seguros. Francia, por ejemplo, lo consagró como un derecho constitucional, mientras que Luxemburgo y los Países Bajos eliminaron los periodos obligatorios de espera.
Sin embargo, otros miembros han implementado nuevas restricciones, incrementado el acoso a proveedores de abortos y proliferado la desinformación respecto a la materia.
División en el centro
El Parlamento Europeo formuló esta resolución como respuesta a la Iniciativa Ciudadana Europea (ECI) “My voice my choice”, que reunió 1.124.513 firmas en los 27 países solicitando mejorar el acceso al aborto seguro en Europa.
Las ECIs permiten a los ciudadanos comunes impulsar a las instituciones europeas para que propongan nuevas leyes.
Si una iniciativa recibe el respaldo de al menos un millón de personas en un mínimo de siete países de la UE, debe ser tratada por el Parlamento Europeo, mientras que la Comisión Europea tiene un plazo para proponer medidas legislativas o justificar su negativa.
El texto parlamentario, que define su postura, fue aprobado con 358 votos a favor, 202 en contra y 79 abstenciones.
Los grupos liberales, socialistas y de izquierda votaron a favor, mientras que las formaciones de derecha y extrema derecha se opusieron mayoritariamente. El Partido Popular Europeo, el mayor bloque, mostró división entre sus miembros.
Además, en la resolución, el Parlamento reiteró su solicitud de incluir el derecho al aborto en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, petición aceptada por primera vez en abril de 2024.
Organizaciones pro-vida criticaron la resolución. La ONG italiana Pro Vita & Famiglia calificó este mecanismo como un “Erasmus del aborto” y lo condenó como “un estímulo que impulsará a los Estados a competir para atraer fondos de la UE promoviendo la supresión de vidas inocentes”.

