Santos Cerdán, Vicente Fernández Guerrero y Leire Díez compartieron una comida en Madrid el 20 de enero de 2021, confirmando al menos desde esa fecha la existencia de su vínculo.
Leire Díez afirmó en el Senado que conoció a Cerdán en 2024, pero evidencias prueban interacciones y colaboraciones entre ellos desde 2021.
El triángulo conformado por Cerdán, Fernández y Díez es fundamental en varias tramas que rodean al Gobierno de Pedro Sánchez, incluyendo conexiones con empresas y personajes bajo investigación.
Fernández, exdirector de la SEPI, recibió el respaldo de Díez y Montero para conseguir su desimputación en el caso Aznalcóllar; tras la comida, Fernández se incorporó a una empresa vinculada a Cerdán.
El 20 de enero de 2021, en Madrid, Santos Cerdán, Vicente Fernández Guerrero y Leire Díez se encontraron para una comida. Esta no fue la única ocasión en que se reunieron para tratar sus asuntos.
Representaban un triángulo en torno al cual giran la mayor parte de los escándalos que afectan actualmente al Gobierno de Pedro Sánchez.
Dos de ellos fueron arrestados el pasado miércoles y uno permaneció encarcelado hasta hace un mes. Este vínculo es clave para comprender las diversas tramas que están interconectadas.
Curiosamente, aquel 20 de febrero coincidieron en el mismo restaurante con un ministro destacado, muy próximo a Pedro Sánchez, acompañado por dos periodistas que presenciaron el encuentro. El ministro recuerda aquel encuentro casual al que no prestó importancia en ese momento.
La relación entre los tres se remonta, al menos, a esa época, aunque Leire Díez manifestó recientemente en la comisión de investigación del Senado que no comenzó su vínculo con Santos Cerdán hasta 2024.
Además, mencionó que sus reuniones fueron esporádicas, sin incluir, naturalmente, la comida con el entonces responsable de Organización del PSOE, a la que también asistió el expresidente de la SEPI.
Fernández abandonó la SEPI en octubre de 2019 tras ser imputado en el caso Aznalcóllar.
En el día de la cita en el restaurante, Fernández lucía una melena larga debido a una promesa de no cortarse el cabello hasta ser desimputado.
Finalmente no pudo mantener esa promesa debido a la prolongación del caso, que concluyó esta misma semana con su absolución.
El puesto de presidente de la SEPI permaneció vacante durante 19 meses por deseo expreso de María Jesús Montero, defensora de Fernández. Esta decisión, poco habitual en cargos públicos, refleja la confianza que la ministra de Hacienda tiene en él.
Leire Díez fue jefa de comunicación en la empresa pública de uranio, a donde llegó de la mano de José Luis Ábalos, con quien se conoció en las primarias del PSOE. Ábalos es otro protagonista destacado en las tramas relacionadas con Sánchez.
En enero de 2021, Díez ocupaba un puesto en Correos y simultáneamente colaboraba con Fernández para favorecer su desimputación, incluyendo la gestión de medios para publicar informaciones que respaldaran su causa, respondiendo al mandato de Montero en ese sentido.
Santos Cerdán actuaba entonces como secretario de Organización del PSOE y, según la UCO y un juez del Tribunal Supremo, ya participaba en una red de corrupción.
Estrecha amistad
El 20 de enero de 2021, ese ministro almorzaba con dos periodistas en la planta superior del restaurante Dantxari, ubicado cerca de la Plaza de España en Madrid, y próximo a la sede del PSOE en Ferraz.
Al terminar la comida, los tres descendieron y, al pie de la escalera, encontraron una mesa redonda donde estaban Leire Díez, Santos Cerdán y Vicente Fernández (dispuestos en ese orden en sentido horario) en una conversación informal.
Obviamente, el ministro y los periodistas conocían a Cerdán y Fernández, por lo que intercambiaron saludos cordiales. Uno de ellos presentó a Leire Díez simplemente como «periodista», sin mayores detalles.
Díez ya era amiga de Fernández y colaboraba con Cerdán en lo que se denomina la «fontanería» del PSOE. De hecho, días después de ese encuentro fortuito, Fernández contactó con uno de los periodistas para ponerlo en comunicación con Díez con la finalidad de obtener información sobre el caso Aznalcóllar que le beneficiara.
Ese contacto nunca se concretó, pero evidencia que Díez ya trabajaba con Fernández. De hecho, mantienen una relación estrecha hasta la actualidad.
Pocos meses después de aquella comida, el expresidente de la SEPI se incorporó a Sevinabar, empresa ligada al entonces secretario de Organización del PSOE y a su socio Antxon Alonso. Claramente, Fernández mantenía vínculos con Cerdán, como lo confirma la reunión de febrero de 2021.
Fernández participó en un encuentro con representantes de Acciona (entre ellos una persona imputada actualmente) y con Joseba Antxon Alonso, socio de Cerdán y copropietario de Servinabar. Este último, detenido este jueves, también tenía una relación cercana con el protegido de Montero.
Así funcionaba el triángulo Santos Cerdán-Vicente Fernández-Leire Díez, con Antxon Alonso como socio relevante.

