María Guardiola (PP) salió victoriosa en el debate con diez contendientes, defendiendo su gestión y destacando los sólidos indicadores económicos de Extremadura.
Miguel Ángel Gallardo (PSOE) estuvo condicionado por su imputación judicial y por las alusiones a casos de abusos en su partido, lo que complicó su defensa.
Óscar Fernández (Vox) criticó el bipartidismo y responsabilizó tanto a PP como a PSOE de los problemas que enfrenta Extremadura, intensificando la presión sobre Guardiola.
El debate se caracterizó por intercambios tensos, alusiones a pactos políticos, privatizaciones y denuncias de acoso sexual en el PSOE.
María Guardiola afrontaba un reto importante: tenía que responder a las preguntas de nueve rivales diferentes sobre su gestión al frente de la Junta de Extremadura. Aun así, logró imponerse en el debate de Canal Extremadura.
La presidenta extremeña y aspirante a la reelección por el PP resaltó los positivos resultados económicos de su mandato frente a Miguel Ángel Gallardo, candidato del PSOE, que estuvo limitado por repetidas menciones a su imputación.
Cabe destacar que Guardiola evitó aclarar qué acciones tomará el Partido Popular si al 22 de diciembre no alcanza la mayoría absoluta en la Asamblea de Mérida.
Celebrado en una jornada marcada por denuncias de acoso sexual dentro del PSOE, este debate reunió a los diez candidatos a la presidencia de la Junta en un hecho histórico: las primeras elecciones anticipadas en la historia de Extremadura.
La presidenta del PP enfrentó una disposición estratégica en el plató: situada entre Miguel Ángel Gallardo y Óscar Fernández, el candidato de Vox, conformando la llamada «pinza de PSOE y Vox», expresión que Guardiola mencionó frecuentemente.
Además de estos, participaron los aspirantes por Unidas por Extremadura, Juntos-Levanta, Ciudadanos, PACMA, Nuevo Extremeñismo, Una Extremadura Unida y Por Un Mundo Más Juntos.
A pesar de atacar desde varios frentes, Guardiola supo controlar mejor el ritmo que sus oponentes políticos. Subrayó que Extremadura tiene la tasa de desempleo más baja de su historia, el mayor número de empleados y lidera el aumento salarial del país.
«Dos años y medio han bastado para demostrar que otra Extremadura es posible», afirmó con determinación.
Por su parte, el candidato socialista llegó al debate debilitado debido a su imputación en el caso David Sánchez. Guardiola no dudó en señalar públicamente que «por primera vez en la historia tenemos a un candidato imputado».
Gallardo intentó justificarse asegurando que «está aquí porque no ha cometido nada», e incluso se giró hacia la presidenta de la Junta para agregar: «Cuando todo se aclare, me tendrá que pedir disculpas».
Su discurso se centró en criticar la privatización de servicios públicos y la alianza entre PP y Vox, acusando a Guardiola de engañar hace dos años cuando prometió gobernar sin socios.
«Hace dos años nos engañó a todos y aceptó a Vox», afirmó repetidamente.
Su ataque más directo hacia la presidenta fue mostrar una foto del alcalde de Malpartida de Cáceres junto a la candidata del PP, quien fue condenado en 2019 por agredir a su esposa y aún mantiene su cargo.
Sin mostrarse vulnerable, Guardiola respondió: «No aceptaré lecciones sobre Igualdad de un partido que ha tenido entre sus filas a Ábalos y a Salazar, y que ha dejado en libertad a cientos de violadores.»
Gallardo mostró inseguridad en varios momentos del debate y careció de contundencia para cerrar sus intervenciones.
No obstante, fue claro al preguntarle a la presidenta «dónde han ido» los «7.000 millones de euros adicionales que el Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado a Extremadura» en comparación con la etapa de Mariano Rajoy.
Ataques de Vox
Mucho más agresivo se mostró Óscar Fernández, candidato de Vox, que aprovechó el espacio para criticar lo que calificó como «la estafa del bipartidismo».
Sostuvo que PP y PSOE «mienten» porque ambos son «responsables de que las generaciones futuras vivan en peores condiciones que las anteriores» y de que «Extremadura continúe siendo la región más pobre de España».
También atacó a Guardiola por «bloquear» la autonomía al no querer cumplir los compromisos pactados con Vox en 2023.
El discurso regionalista ganó fuerza al tratar temas de infraestructuras.
Raúl González, candidato de Juntos-Levanta y consciente de que podría ser clave para formar una posible mayoría del PP, dirigió una petición explícita a la candidata.
«Cuando haya que formar Gobierno, que Feijóo venga en tren para comprometerse con las obras que Extremadura necesita. Y ojalá se averíe, que no es difícil.»
Debate libre
La parte de debate libre derivó en un cruce especialmente tenso. Guardiola acusó a Vox de ser «la muleta del sanchismo» por no respaldar sus Presupuestos.
Desde Vox, Óscar Fernández rechazó ese ataque y culpó a PP y PSOE del cierre de Almaraz debido a «sus acuerdos en Bruselas».
El momento más desfavorable para Guardiola ocurrió cuando la candidata de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, le recriminó por «evitar» el debate a cuatro que proponía RTVE.
«No viene porque no quiere responder», afirmó De Miguel al cuestionar qué hará el PP si finalmente no logra la mayoría absoluta para gobernar solo tras las elecciones del próximo 21 de diciembre.

