Un nombre mal escrito, un DNI incorrecto o un número de afiliación a la Seguridad Social que no coincide puede generar problemas administrativos, retrasos en el alta o incidencias futuras

Antes de firmar un contrato laboral, la mayoría de los trabajadores se fijan solo en el salario o en la duración del acuerdo, pero pocos conocen que existen varios elementos previos que, si no se analizan bien, pueden ocasionar conflictos, malentendidos o incluso reclamaciones legales. El abogado laboralista Sebastián Ramírez explica este asunto con claridad en un vídeo de TikTok donde enumera los aspectos que cualquier empleado debería comprobar antes de firmar.
Según detalla, estos pasos preliminares son mucho más relevantes de lo que suelen considerar los empleados y pueden determinar la diferencia entre una relación laboral sin problemas y otra llena de dificultades. Ramírez comienza destacando lo fundamental: verificar que los datos personales y los de la empresa sean correctos. Aunque parezca un trámite menor, representa la base legal sobre la cual se establece la relación laboral.
Un nombre mal escrito, un DNI erróneo o un número de afiliación a la Seguridad Social que no coincide puede generar inconvenientes administrativos, demoras en el alta laboral o problemas futuros en caso de alguna reclamación. El abogado subraya que no solo se debe revisar la información propia, sino también la de la empresa contratante: su razón social, CIF, domicilio y, en general, todos los datos que aparezcan en el encabezado del contrato.
El segundo punto que resalta Ramírez es asegurar que el documento firmado sea efectivamente un contrato de trabajo y no un contrato de prestación de servicios u otro tipo que no constituya un vínculo laboral. Esto es fundamental porque cada tipo de contrato implica diferentes derechos y obligaciones. Un contrato de trabajo conlleva dependencia, salario regulado, jornada, vacaciones y cobertura por parte de la Seguridad Social.
En contraste, un contrato de servicios, común entre autónomos, transfiere al trabajador todas las responsabilidades y suprime protecciones esenciales. Por ello, el abogado recomienda verificar el encabezado del documento donde debe constar explícitamente “Contrato de Trabajo”. Según comenta, muchos empleados dan esto por supuesto, pero no comprobarlo puede exponerlos a situaciones de falsa autonomía o a relaciones laborales encubiertas.
Es crucial revisar el salario pactado
El tercer consejo del abogado laboralista está relacionado con un aspecto que muchos trabajadores desconocen o ignoran, pero que tiene un impacto directo en sus derechos: el convenio colectivo aplicable. Este texto regula vacaciones, permisos, condiciones salariales, categorías profesionales, complementos y numerosos aspectos que afectan la rutina del trabajador.
Ramírez indica que conocer cuál es el convenio que regula el puesto permite entender qué beneficios adicionales se aplican, qué mejoras están establecidas y qué derechos no pueden reducirse. Sin esta información, un empleado podría asumir que ciertos beneficios no le corresponden aunque el convenio los contemple, o podría pasar por alto irregularidades en la oferta laboral.
Como cierre, Ramírez incluye un último consejo que llama “bonus”, aunque en realidad es esencial: revisar el salario pactado. El abogado recomienda verificar que la cantidad coincida con lo acordado previamente, que quede claro si es un importe bruto o neto, y si las pagas extraordinarias están prorrateadas o se pagarán aparte. Esta distinción es importante porque puede modificar significativamente la percepción del salario real.

