Los rectores alertan sobre la «continua precariedad del mercado laboral» y la escasez de financiación pública para los campus, que es un 26% inferior a la media de la UE

La empleabilidad y la financiación pública constituyen dos de las mayores preocupaciones para los rectores de las universidades españolas. Aunque aumentar los años de estudio es una defensa frente al desempleo, persiste «una precariedad constante en el mercado laboral español» que provoca que el 17,5% de las personas con estudios superiores desempeñen trabajos con contratos a tiempo parcial durante todo el año, en contraste con el 8,3% que registra la OCDE. Estas cifras llegan al 21% en mujeres españolas, frente al 9,2% de media en esta organización internacional.
«Aún existen posibilidades de mejora», indica el informe La Universidad española en cifras, difundido este miércoles por la Conferencia de Rectores y Rectores de las Universidades Españolas (Crue). Este documento consta de 208 páginas que analizan los puntos fuertes y débiles del sistema universitario, elaborado por los profesores Juan Hernández Armenteros, de la Universidad de Jaén, y José Antonio Pérez García, de la Universitat Politècnica de València, con base en los datos recopilados de todos los campus.
La presidenta de la Crue, Eva Alcón, destacó en la presentación que «contar con formación universitaria es una inversión muy valiosa» porque, entre otras razones, «los universitarios españoles disminuyen su tasa de desempleo más que el promedio en la OCDE y la UE». Entre los adultos de 25 a 64 años con títulos universitarios, la reducción del desempleo es de 7,3 puntos porcentuales, comparado con 3,6 en la OCDE y 3,7 en la UE. En los jóvenes de 25 a 34 años, la caída alcanza 5,7 puntos, frente a 2 en la OCDE y 2,4 en la UE.
No obstante, el informe advierte que «el mercado laboral español sigue encontrando dificultades para ofrecer a los trabajadores con educación superior condiciones laborales acordes con sus competencias y responsabilidades». El porcentaje de empleados en España con contrato a tiempo parcial durante todo el año es del 17,5% (13,2% en hombres y 21% en mujeres), mientras que en la OCDE la media es 8,3% (7,2% para hombres y 9,2% para mujeres). En Alemania este dato es del 9,4%, y en Reino Unido del 5,3%, mostrando «notables diferencias» respecto a España, siendo más cercano el registro de Italia con un 14,8%.
Los rectores también subrayan como «significativa» la cantidad de personas con educación superior que padecen empleos a tiempo parcial de manera involuntaria. En España, este porcentaje alcanza el 4,6% de los trabajadores, frente a una media de la OCDE del 2,5%, cifra que triplica la de países como Alemania (1%), Reino Unido (1,4%) o EEUU (1,5%). Se destaca la disparidad en el empleo parcial involuntario entre hombres (2,5%) y mujeres (6,4%), la más alta entre los países estudiados y que duplica el promedio de la OCDE.
Otro desafío relevante mencionado por las universidades es el de la financiación. Alcón indicó que, durante la última década, «la inversión de recursos públicos en el sistema universitario español ha sido un 21% inferior al promedio de la OCDE y un 26% menor que el de la UE», una brecha calificada por ella como «amplia y estructural».
Asimismo, resaltó «la oferta pública insuficiente de alojamiento universitario», factor que «condiciona la igualdad efectiva de oportunidades», al obligar a muchas familias a optar por el mercado de alquiler privado, «que se encuentra muy saturado y con precios elevados».
«El sistema universitario español obtiene resultados comparables a los mejores países europeos», ha asegurado Alcón, «a pesar de operar en un contexto caracterizado por la infrafinanciación».

