Madrid se convierte en la primera comunidad de España que establece normativas para las voluntades de personas con discapacidad, antes del fallecimiento de sus progenitores, a través del nuevo ‘Plan de Vida’.
Este Plan de Vida faculta a las personas con discapacidad para documentar sus preferencias relacionadas con la salud, hábitos cotidianos, actividades, visitas y apoyos, en coordinación con sus familiares.
Este documento voluntario complementa la Ley 8/2021, favoreciendo la implicación familiar en la toma de decisiones y garantizando la dignidad y autonomía de las personas con discapacidad.
La iniciativa forma parte de la Estrategia Madrileña de Atención a Personas con Discapacidad Horizonte 2028, que dispone de una inversión de 4.800 millones de euros y contempla 316 actuaciones.
La Comunidad de Madrid ha estrenado este martes 2 de diciembre el ser la primera región española en regular las voluntades de personas con discapacidad en conjunto con sus familias antes del fallecimiento de sus padres.
Esta acción se suma a otras impulsadas por el Gobierno regional, como la creación de estancias en residencias de mayores para que hijos con discapacidad física o intelectual convivan con sus padres cuando estos requieran cuidados por edad avanzada.
El Plan de Vida, anunciado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), abarca diversos aspectos organizados en secciones específicas.
Incluye numerosas situaciones diarias que permiten recoger todas y cada una de las preferencias y rutinas: desde cuántas horas desean dormir o la opción de una dieta determinada, hasta la frecuencia del ejercicio físico, a quién notificar ante una enfermedad, qué visitas aceptar o las actividades de ocio preferidas.
También es posible apuntar si desean compartir habitación, participar en actividades en sus asociaciones, centros o parroquias o detallar cuáles terapias consideran más eficaces.
Además, la Comunidad de Madrid ha confirmado a este medio que este documento puede reflejar la evolución a lo largo de los años de la persona con discapacidad.
Por ejemplo, se pueden establecer pautas deportivas para ciertas etapas y definir otros itinerarios específicos para edades más avanzadas.
El llenado del documento será voluntario y, según recalca la Comunidad de Madrid, no reemplaza las ayudas previstas en la Ley 8/2021, sino que las complementa, ofreciendo una imagen detallada de sus deseos tanto en la rutina diaria como en momentos de vulnerabilidad.
El Plan de Vida incorpora una sección concreta sobre salud donde cada individuo puede detallar a quién notificar en caso de enfermedad o ingreso hospitalario, así como definir qué información compartir y con quién.
Incluye también un apartado dedicado a comunicaciones, visitas y llamadas, diseñado para respetar la voluntad de la persona sobre quién puede contactarla y en qué circunstancias.
La dimensión social constituye otro pilar del documento.
El formulario posibilita expresar qué actividades generan bienestar o malestar, qué apoyos ayudan a manejar estados de ansiedad o nervios, y qué rutinas de ocio, voluntariado o participación comunitaria desean mantener.
Además, pueden dejar constancia de si autorizan la captación y difusión de su imagen en eventos de su centro, asociación o parroquia, ejerciendo sus derechos conforme a la normativa de protección de datos.
Respecto a los apoyos, el Plan de Vida permite especificar qué terapias resultan útiles en episodios de desregulación emocional y cuáles no.
También recoge preferencias sobre los profesionales que los atienden —desde la forma de dirigirse a ellos hasta la designación de una persona de referencia— y posibilita nombrar a alguien de confianza que conozca el contenido del documento cuando la persona no pueda ejercer su capacidad jurídica en un momento dado.
Plan de Vida
En resumen, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, liderada por Ana Dávila, ha diseñado esta herramienta para que las personas con discapacidad puedan plasmar cómo quieren vivir su vida.
De esta manera, contribuyen a que sus padres no sufran incertidumbres respecto al futuro cuidado de sus familiares tras su fallecimiento.
Madrid sostiene que este ‘Plan de Vida’ garantiza a las personas con discapacidad la opción de vivir «con dignidad y plenitud» y proporciona tranquilidad a quienes actualmente ejercen como cuidadores familiares.
El instrumento está accesible y adaptado a todas las discapacidades, asegurando la participación de toda la familia en la toma de decisiones, tanto la persona con discapacidad como sus seres cercanos.
Paralelamente, el Plan de Vida facilitará la creación en futuras residencias de mayores de unidades específicas para que los hijos con discapacidad puedan convivir con sus padres, manteniendo autonomía y reciban atención personalizada, además de compartir espacio para preservar el vínculo afectivo. Esta propuesta ya ha sido presentada por la comunidad.
Esta iniciativa, según informan fuentes vinculadas a la Consejería de Dávila, forma parte de la Estrategia Madrileña de Atención a Personas con Discapacidad Horizonte 2028, que comprende 316 medidas y una inversión de 4.800 millones de euros.

