Los padres de Sharit, la joven de 16 años encontrada sin vida en Jaén junto a una amiga: «Siempre fue una persona segura y nunca la vimos triste»

Familiares de Sharit, con su foto.

Los progenitores de Sharit, la joven encontrada muerta junto a una amiga en Jaén, aseguran que su hija era una chica confiada, plena y sin indicios de depresión o tristeza.

La familia ha exigido una mayor iluminación y seguridad en los parques públicos, haciendo referencia a incidentes anteriores en el área y cuestionando las condiciones del lugar donde ocurrieron los hechos.

El padre de Sharit sostiene que su hija no tenía razones para suicidarse y expresa dudas sobre la hipótesis del suicidio, demandando una investigación rigurosa.

Se ha puesto en marcha el protocolo de autolesiones en el entorno educativo de la otra menor, Rosmed, quien estaba bajo seguimiento psicológico, según la familia de Sharit.

Con una fuerza increíble y una generosidad ejemplar, los padres de Sharit, la joven de 16 años encontrada muerta tras aparentemente colgarse junto a una amiga, Rosmed, de 15, atendieron a la prensa este lunes en la entrada del tanatorio donde se vela a su hija y donde, alrededor de las seis de la tarde, se celebrará una misa funeral.

El motivo, dijeron, es para mostrar «gratitud» por la solidaridad del público, «a quienes la conocen y a quienes no», y a los medios por la «difusión» del caso.

Claudia y Alexander desean que este caso «no quede olvidado». «Valoramos los minutos de silencio, los días de luto… Pero queremos que se tomen medidas para que esto no se repita. Señor policía, podría ser su sobrina; señor alcalde, su hija. Este es un aviso que tiene alcance mundial«, afirmó el hombre, solicitando al Ayuntamiento mayor iluminación en los parques, ya que la luz suele aumentar la seguridad.

«¿Por qué un parque público a medianoche permanece sin luz? ¿Por qué no hay cámaras? Saber que en ese parque han ocurrido otros hechos, como agresiones sexuales a mujeres y otro caso de ahorcamiento de un policía… Quizá las habríamos encontrado con vida si hubiera luz. La Policía patrulló buscando en esa zona», señaló.

Alexander reiteró ante los medios que su hija no carecía de nada «ni material ni espiritual», y que no podía haber tomado la decisión de «suicidarse». Ese mismo día, la joven había estado haciendo los deberes que le encargaron para el fin de semana. «Es extremadamente segura, nunca estuvo triste», aclaró.

La familia, de raíces colombianas, está completamente destrozada. Se dedican al sector de la estética, gestionando un centro en Jaén, y la menor se preparaba precisamente para ayudar en el negocio familiar. «Ella siempre expresó que quería ser veterinaria, pero empezó en estética y estaba contenta. Antes no se arreglaba y ahora siempre llevaba su cabello peinado, secado…», expresó con indignación el padre.

Alexander afirmó que su hija no padecía ninguna depresión ni atravesaba momentos difíciles: «Amaba la vida y tenía sueños por cumplir», subrayó. Comentó que en casa solían comer juntos, contándose cómo les había ido el día, y que ella nunca expresó sentirse mal a sus padres. «Además, tenía unas tías maravillosas con las que confiaba, y tampoco les había contado nada», agregó.

El minuto de silencio convocado.

Cuando viajaban por motivos laborales, siempre la llevaban con ellos. «Nunca se quedó con nadie más», afirmó, respondiendo a quienes en redes sociales comentaron que descuidaban a su hija. «Y ella nunca nos dijo que se aburría con nosotros ni nada parecido», especificó.

Veían a Sharit feliz, disfrutando sus estudios, entusiasmada. Aseguran que sus profesores mencionaron que ella aportaba mucho en clase, mostrando gran disciplina. Asimismo, destacaron que aunque su carácter era tranquilo, poseía una personalidad fuerte que hacía difícil manipularla.

Al ser consultados por la prensa si Rosmed podría haber influido para inducir el suicidio, los padres comentaron que es una opción, aunque sin certeza. Al parecer, la familia de Rosmed había indicado que ella estaba en tratamiento psicológico, según la madre de Sharit, que incluso intentó apoyarla en sus momentos bajos.

Si bien la hipótesis principal apunta a un suicidio conjunto, el padre de Sharit no está completamente convencido. Expresó que nadie ha proporcionado datos sobre las cuerdas, que «estaban perfectamente cortadas». «Fui yo mismo quien las bajó del árbol«, insistió con dolor. «Pretenden armar el suicidio perfecto, cuando en realidad es un homicidio perfecto», afirmó con firmeza.

Tampoco acepta que su hija dejara una carta de despedida. Ella les dijo, en el cierre del centro de estética, sobre las nueve y cuarto de la noche, que ya iría a casa. Por su parte, Rosmed envió un audio a sus padres mostrando alegría y diciendo que habían comprado golosinas. Nada indicaba cómo terminaría la noche ni ahora sus padres entienden qué pudo pasar.

Se cree que Rosmed le envió un mensaje a Sharit confesando sus intenciones, a lo que Sharit acudió para ayudarla. No se sabe qué diálogo mantuvieron ambas chicas en ese tiempo.

El padre de Sharit mencionó que la noche de los hechos, a las 21:41 horas, el teléfono de su hija registra un mensaje de la otra joven diciéndole que se suicidaría, lo que no comprende, pues se supone estaban juntas. Alrededor de las 21:45 horas, la respuesta de Sharit fue enviar un mensaje a su novio para terminar la relación.

Aunque se publicó que ambas estudiaban juntas el módulo de Estética y Peluquería en el IES San Juan Bosco, a través de un comunicado del centro, la realidad es que solo Sharit seguía cursando allí, según confirmó la Junta de Andalucía. El padre explicó que Rosmed ya no estaba matriculada en el centro.

Permaneció apenas una semana, en septiembre, pero sus padres no pudieron costear los «materiales», que superaban los 300 euros. «¿Por qué el instituto no prestó más atención a esa niña?», preguntó.

Ambas se conocieron en el Instituto El Valle de Jaén en 2023, donde también coincidieron con un tercer joven que se suicidó hace veinte días en Jaén, quien se quitó la vida debido a problemas familiares, según fuentes próximas al caso.

En ese centro se activó el protocolo contra autolesiones y se implementaron medidas con Rosmed, que el siguiente año estudió en el IES Santa Catalina, donde se mantuvo dicho protocolo, incluyendo intervenciones de la orientadora y enfermera escolar, así como en el ámbito familiar.

Ese mismo año, Sharit estuvo en un centro distinto. Su padre asegura que ella nunca manifestó sufrir acoso, a diferencia de la otra joven, y insiste en que la investigación sea exhaustiva.

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