El abogado denuncia en redes que crecen los casos donde se niega a los trabajadores la cobertura después de un siniestro y detalla el procedimiento administrativo que pueden seguir
Un empleado de Decathlon abraza a una compañera, quien comenta que sufrió una lesión: rotura de prótesis mamaria y solicitud de accidente laboral.
Los accidentes laborales continúan siendo un desafío importante en términos de seguridad y bienestar en el entorno laboral. Cada año, miles de empleados sufren heridas que no solo ponen en peligro su salud y su carrera, sino que también reflejan deficiencias en prevención, control y protección en diferentes sectores. Frente a esta realidad, sindicatos, organismos y especialistas exigen fortalecer las medidas de seguridad, asegurar la cobertura efectiva a las víctimas y garantizar que las empresas asuman plenamente sus responsabilidades.
En este contexto, las mutuas juegan un rol fundamental: no solo gestionan la atención médica y la rehabilitación de los trabajadores afectados, sino que también coordinan iniciativas preventivas para evitar accidentes futuros. No obstante, en determinadas ocasiones estas entidades cometen errores, voluntaria o involuntariamente, que pueden dejar a los empleados sin la protección que les corresponde.
El procedimiento al que se enfrentan muchos empleados tras sufrir una lesión durante sus labores puede complicarse cuando las mutuas niegan el reconocimiento de accidente laboral en situaciones que, según los afectados, no tienen antecedentes previos. El abogado Juanma Lorente relató en un video difundido en su cuenta de TikTok (@juanmalorentelaboralista) que este tipo de casos se multiplican en su práctica profesional: “Me están llegando muchísimos casos y no los comprendo”.
Qué hacer si la mutua no acepta el accidente
Un caso que Lorente describe involucra a un técnico de ambulancia sin historial previo de problemas de rodilla o espalda. Durante la tarea de levantar a un paciente para su traslado, sintió un crujido en ambas zonas. El profesional acudió a su mutua, dado que el incidente ocurrió dentro de la jornada laboral y mientras realizaba sus funciones. Sin embargo, el diagnóstico que recibió fue inesperado. “La mutua le indicó que eso no era un accidente laboral, que la lesión ya la tenía antes. Pero ¿antes de cuándo? Si no registra ningún antecedente de dolor, ni en rodilla ni en espalda”, cuestiona Lorente, poniendo en duda el criterio de la entidad.

Según el abogado, la respuesta de la mutua desencadena un proceso que obliga al trabajador a recurrir a la Seguridad Social, tramitar una baja por enfermedad común y luego solicitar una modificación de contingencia para lograr que la dolencia sea reconocida como accidente laboral.
Las mutuas dejan a los trabajadores sin protección
El jurista, que emplea sus redes sociales para compartir información legal y consejos jurídicos, ha expresado su desconcierto ante esta realidad: “Juro que a veces ocurren cosas que no tienen sentido alguno, que la mutua rechace reconocer un accidente laboral”. “Las mutuas no aceptan accidentes laborales que en realidad lo son”, añade el letrado.
Las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social desempeñan un papel esencial en la protección de los empleados frente a accidentes laborales. Su función abarca desde la atención médica inmediata y la rehabilitación hasta la administración de prestaciones económicas durante la incapacidad temporal o permanente. Igualmente, asesoran a las empresas en prevención de riesgos y fomentan protocolos de seguridad. Actúan como intermediarias entre trabajador, empresa y Seguridad Social, buscando asegurar que los afectados reciban atención, apoyo económico y acciones para reincorporarse al trabajo con garantías y dignidad.

