Feijóo advierte a Sánchez sobre el riesgo de que un aliado suyo sea encarcelado y le recuerde que no lo conocía, al igual que ocurrió con Otegi.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en la sesión de control del Congreso.

Alberto Núñez Feijóo criticó a Pedro Sánchez durante la sesión de control, rememorando la posible prisión del exnúmero 3 del PSOE, José Luis Ábalos, y mencionando la supuesta reunión secreta entre Sánchez y Arnaldo Otegi.

Pedro Sánchez evitó responder sobre el encuentro con Otegi y defendió la independencia del sistema judicial tras la sentencia del Supremo contra el exfiscal general Álvaro García Ortiz por revelación de secretos.

El presidente del Gobierno reiteró su respaldo a García Ortiz y justificó el nombramiento de la nueva fiscal general, Teresa Peramato, destacando su experiencia profesional y su perfil feminista.

El intercambio entre Feijóo y Sánchez estuvo marcado por acusaciones mutuas sobre la transparencia y la gestión judicial, haciendo referencia a casos sonados como los ERE y La Manada.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, puso sobre la mesa en la sesión de control las exclusivas de El Español acerca del encuentro de Pedro Sánchez con el dirigente de Bildu, Arnaldo Otegi, en un caserío vasco, tal como confirmó Koldo García, quien actuó como chófer.

Recordando que esta semana podría ingresar en prisión el exnúmero 3 del PSOE, José Luis Ábalos, el líder del PP afirmó: «le preocupa que otro de los suyos acabe en la cárcel, siempre podrá alegar que no lo conocía, como con Otegi».

«¿No es capaz de gobernar sin estar rodeado de un presunto delincuente de confianza?», le interpeló.

El presidente del Gobierno eligió no responder a dichas acusaciones y evitó ofrecer su versión respecto a lo declarado por el excolaborador de Ábalos.

Hasta el momento, Sánchez solo se había expresado una vez, durante una comparecencia en Luanda (Angola), donde negó categóricamente haber mantenido encuentro alguno con Otegi, condenado por pertenecer a ETA.

El resto de la sesión de control estuvo dominado por la sentencia del Supremo contra el ya exfiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, por «revelación de secretos».

El presidente afirmó que “existe un sistema garantista”, en referencia a posibles apelaciones, y aseguró que “el tiempo aclarará todo”.

En días recientes, el presidente dejó entrever que García Ortiz podría interponer recurso ante el Tribunal Constitucional.

Hoy fue más allá y planteó la posibilidad de una decisión favorable que anulara la sentencia, recordando el precedente de Manuel Chaves en el caso de los ERE.

Simultáneamente, Moncloa sigue respaldando al exfiscal general: “Entre la verdad y la mentira, este gobierno siempre estará del lado de la verdad”, afirmó Sánchez.

Aunque posteriormente indicó que el Gobierno “acata la sentencia”. No obstante, no evitó criticar que “desconocemos la sentencia”, insinuando que es un hecho poco habitual, aunque también sucedió en casos como los ERE, La Manada o Asunta. Situaciones mediáticas donde primero se anunció la condena y después se hizo pública la argumentación de la sentencia.

Feijóo aprovechó las críticas a Sánchez para afirmar: «desconoce la sentencia y está en contra de ella», lo que lo convierte en «cada vez más peligroso«.

El líder del PP prosiguió preguntándole si “tras el fallo”, “¿usted va a pedir perdón a los españoles?”. Con esta frase recordó que Sánchez llegó a prever que habría que disculparse con el Fiscal General.

El jefe del Ejecutivo recogió el guante. “Eso de pedir perdón por expresar lo que uno piensa no es mi caso”, concluyó, reafirmando su apoyo a García Ortiz.

Sánchez también aprovechó para defender el nombramiento de la nueva fiscal general del Estado, Teresa Peramato, aprobado por el Ejecutivo en el Consejo de Ministros de este martes.

El presidente afirmó que cumplió con su deber y describió a la nueva responsable del ministerio público como “una persona con amplia experiencia y con perfil feminista”.

En su réplica, Feijóo aseguró que, con el tiempo, se rodará una serie sobre la presidencia de Sánchez. No pudo finalizar su argumento y, según fuentes del PP, planeaba definir el mandato del presidente como “anatomía de un farsante”.

Sánchez aprovechó el traspié para, entre las risas de su bancada, responder que Feijóo “no es buen parlamentario”. Más tarde añadió que el líder del PP “no presenta propuestas” y “no pide ni permiso ni perdón”.

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