Métodos de un psicólogo para desarrollar paciencia y tolerancia: aceptar situaciones sin intentar forzar cambios imposibles

El psicólogo ofrece sus claves para gestionar situaciones frustrantes en la rutina diaria

Pablo Emilio Gutiérrez (@pablotupsicologo) da

Las emociones representan una respuesta natural del organismo frente a las circunstancias que se presentan habitualmente. Cada una, más o menos agradable, cumple un propósito específico y es fundamental experimentarlas para preservar una buena salud mental. No obstante, gestionar estas emociones puede resultar complicado, y ante la falta de habilidades para manejarlas, se puede experimentar un malestar tanto físico como mental.

La frustración es una de esas emociones que, aunque natural, suele ser difícil de afrontar. Si se maneja correctamente, puede transformarse en una oportunidad para aprender y progresar. Para enfrentar la frustración, la paciencia y la tolerancia constituyen las mejores herramientas. El psicólogo Pablo Emilio Gutiérrez detalló en un vídeo reciente divulgado en sus redes sociales (@pablotupsicologo) cómo fortalecer estas capacidades para sobrellevar las dificultades cotidianas.

Según el especialista, “una manera eficaz para comenzar a trabajar la paciencia y la tolerancia a la frustración” consiste en los llamados “momentos ‘ya valiste’”. Este término se refiere a aquellas situaciones en las que “predominan la angustia, la molestia y la frustración”. Estas deben cumplir dos condiciones: primero, que “no podemos ni queremos huir de la situación” y, segundo, que “no estamos en condiciones de resolverla”, señala.

Estoicismo frente a la frustración

El psicólogo Pablo Emilio Gutiérrez

Para el experto, un ejemplo claro de estos momentos ‘ya valiste’ es estar en el cine y que las personas comiencen a hablar. “Me gusta mucho ir al cine, pero me molesta cuando la gente habla dentro de la sala. Cuando eso ocurre, siento enojo y desesperación, dejo de prestar atención a la película y me concentro en las conversaciones que no me agradan. En esta situación, no puedo ni quiero salir del cine y, aunque intente pedir silencio o acercarme a quienes hablan, es probable que no cesen”, explica.

En contextos como este, Gutiérrez sostiene que la filosofía del estoicismo puede resultar muy práctica, ya que invita a cuestionarse “qué elementos sí puedo controlar y cuáles no” y a centrar la atención solamente en lo que está bajo nuestro control. “Cuando reconozco que ya valí, que no puedo escapar ni solucionar la situación, debo enfocarme en ejercitar la paciencia y la tolerancia a la frustración y redirigir mi atención hacia algo que me cause menos molestia”, señala.

En el caso mencionado, la solución para el psicólogo es sencilla: concentrarse más en la película y “evitar luchar por escapar o remediar la situación cuando es imposible, pues eso solo genera mayor frustración”. “El objetivo es aprender dónde centrar la atención que nos ayuda a calmarnos, identificar qué aspectos podemos controlar para superar este momento desagradable”, concluye el especialista.

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