Un abogado señala que la sanción más grave en el trabajo es la amonestación por escrito

Los trabajadores con frecuencia minimizan las repercusiones de sanciones que parecen leves, como una simple amonestación escrita

Un abogado advierte de la

En el entorno laboral, es común que los empleados subestimen las consecuencias reales de sanciones aparentemente ligeras, como una amonestación por escrito. Sin embargo, estas medidas pueden provocar efectos mucho más serios de lo que inicialmente parecen. El abogado especializado Juanma Lorente explicó recientemente en un video de TikTok por qué considera que una amonestación por escrito es la sanción más delicada que un trabajador puede recibir.

“Este es el tipo de sanción más peligrosa que te pueden imponer en tu empleo. Y puede que pienses: ‘Juanma, es algo insignificante, no pasa nada’. Nada más lejos de la realidad, quédate que te lo voy a explicar”, comienza Lorente, subrayando que la impresión inicial de que estas sanciones son inofensivas puede ser equivocada.

“Esa sanción podrá ser empleada junto con otra”

El abogado puntualiza que, a primera vista, una amonestación escrita no parece generar un impacto inmediato. “Al principio, una amonestación por escrito no duele. La ves formalizada y piensas ‘bueno, si no me bajan el salario ni me despiden ni me sancionan severamente, no es grave’. Eso es un error”, advierte Lorente. La aparente trivialidad de la sanción puede conducir al empleado a aceptarla sin cuestionarla, un fallo que, según el experto, puede acarrear consecuencias acumulativas.

Lorente señala que consentir implícitamente la primera amonestación puede facilitar que la empresa la utilice como base para futuras acciones disciplinarias de mayor gravedad. “Si no te opones a esa sanción, si te da igual recibir una amonestación por escrito, es como si la estuvieras validando. La empresa podrá utilizar esa sanción para sumarla a otra en el futuro. Y quizá esa otra sanción sea un despido o una multa equivalente a un mes sin salario ni empleo”, indica el abogado. En otras palabras, una advertencia aparentemente simple puede constituyirse en un antecedente que agrave situaciones posteriores.

La acumulación de sanciones, según Lorente, fortalece la posición de la empresa frente a conflictos mayores. “Si no has impugnado la sanción previa, en la que no te redujeron el sueldo, la empresa tendrá mucho más peso cuando imponga una segunda sanción, que podría ser un despido o un descuento salarial. Esta segunda sanción será mucho más difícil de cuestionar que la inicial”, alerta. Así, incluso sanciones aparentemente leves pueden afectar directamente la estabilidad laboral del trabajador.

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La relevancia de actuar con respaldo legal

El abogado también destaca que, en algunas ocasiones, la amonestación inicial y la posterior pueden carecer de justificación, pero la falta de defensa del trabajador puede jugar en su contra. “Puede que ninguna de las dos sanciones tenga sentido. Sin embargo, si no impugnaste la primera, aunque la empresa emita un documento en el que aparentemente no te afecten, sí repercute”, recalca Lorente, subrayando la importancia de tomar medidas legales de forma oportuna.

Además del consejo general, Lorente anima a los empleados a buscar asesoría profesional al recibir una amonestación por escrito. “Consulta con un experto. Si te ha ocurrido esto, deja un comentario y sígueme para mantenerte informado sobre tus derechos laborales”, concluye. Su mensaje fortalece la idea de que la prevención y el conocimiento jurídico son clave para que sanciones aparentemente mínimas no deriven en problemas mayores.

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