Abascal en Extremadura: se posiciona como defensor de Almaraz frente a la «estafa del bipartidismo»

El presidente de Vox, Santiago Abascal, este viernes en Coria (Cáceres).

Santiago Abascal, líder de Vox, está recorriendo distintas localidades de Extremadura, posicionándose como defensor de la central nuclear de Almaraz y crítico del bipartidismo representado por PP y PSOE.

La campaña de Vox se dirige principalmente a los pequeños municipios, donde identifica el factor decisivo para las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre en Extremadura.

El posible cierre de la central nuclear de Almaraz preocupa en gran medida a los habitantes, y Vox ha colocado carteles con forma de «lápida» como señal de protesta.

Abascal advierte que Vox no respaldará un gobierno autonómico liderado por el PP si no abandona las políticas socialistas, acusando a PP y PSOE de sostener un bipartidismo corrupto en la región.

«¡Que Almaraz no cierre, Abascal!» «¡A por ellos!»

Desde que María Guardiola convocó las elecciones en Extremadura, el líder de Vox ha perdido seis kilos. «No por preocupaciones», explica, sino debido a estar «20 días en precampaña sin pausa y siguiendo una dieta estricta».

Esta es la tercera ocasión en que Santiago Abascal visita la región tras el anuncio de la presidenta popular. Solo este viernes ha pasado por Coria, Casas del Castañar, Jaraíz de la Vera, Talayuela y Navalmoral de la Mata, precisamente en ese orden.

Todas estas localidades cuentan entre 6.000 y 18.000 habitantes, excepto el enclave casareño del Jerte, que según datos del INE para 2024 apenas tiene 578 residentes.

Para Vox, «allí reside la clave» de estas elecciones, «en los pueblos».

Durante la precampaña extremeña, Abascal presenta a su formación como la «única» opción frente a la «mafia del PSOE» y «el fraude del PP», argumentando que «a los españoles les importan asuntos que no aparecen en televisión», más allá de los escándalos judiciales.

Al llegar a Coria, una vecina toma del brazo al líder derechista y le pregunta: «¿Qué piensa hacer con los autónomos? Es necesario cuidarlos».

«Los conozco bien, es de donde vengo. Si no los cuido, no me permiten volver», responde Abascal.

La mujer prosigue sin dejarlo intervenir: «¿Y la vivienda? ¿Y el campo? ¿Y los jóvenes? ¡Hay que proteger a los jóvenes!».

Finalmente, Abascal señala con una sonrisa: «Veo que domina el programa del partido…».

El presidente de Vox, Santiago Abascal saludo a vecinos de Coria (Cáceres).

Entre las centenas de seguidores que acudieron a escuchar sus declaraciones a los medios, la edad media ronda entre 40 y 50 años. Todos llevan camisas, chaquetas en tonos tierra y calzado formal. No se observan zapatillas deportivas.

Salvo algunos jóvenes estudiantes que, riendo, gritan: «¡Abascal, me he escapado de clase para verte!». Sí, también hay jóvenes.

«Creo que he interactuado con más jóvenes extremeños que los que Sánchez habrá visto en toda su vida», afirma el político.

Todas las miradas y fotografías de los simpatizantes se dirigen hacia el presidente de Vox. Resulta complicado distinguir a Óscar Fernández, candidato del partido a la presidencia de la Junta de Extremadura, quien sigue a su líder en todo momento.

«Él está totalmente comprometido con esta tierra. Su apoyo es vital», reconoce el presidente de Vox en Cáceres.

Frente a los micrófonos, Santiago Abascal comienza criticando el «oportunismo» de María Guardiola por anunciar cerca de 2.400 plazas de empleo público «a pocos días de las elecciones».

«Está actuando igual que los socialistas. Espero que la Junta Electoral le ponga límites» ya que «está utilizando las instituciones en favor de un partido», denuncia.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ofrece declaraciones a los medios este viernes en Coria (Cáceres).

En su discurso frente a sus simpatizantes extremeños, responsabiliza también al PP por el cierre de Almaraz: «es resultado de las políticas que acuerdan con el PSOE en Europa», critica.

Abascal no alberga dudas respecto a que «las políticas ecológicas son una sentencia de muerte para el campo extremeño» y por ello exige a Guardiola renunciar a ellas.

Si no lo hace, «tendrá que acordar un pacto con el PSOE» para gobernar la Junta, «que es el socio con el que su partido acuerda en Bruselas».

«Lápidas» por Almaraz

Con motivo de la visita del presidente de Vox, el partido ha colocado numerosos carteles con forma de «lápida» para representar la «muerte» de la central nuclear.

Estos carteles se han puesto en todos los pueblos visitados por Abascal, incluso frente a la propia planta nuclear.

Vox coloca lápidas frente a la central nuclear de Almaraz en protesta por su cierre.

El cierre de la planta es la preocupación principal que los residentes extremeños trasladan a Abascal. «Es una realidad muy triste», coinciden varios vecinos en un bar de Talayuela, buscando esperanza en las palabras del líder de Vox.

También hay quienes, molestos por su presencia, le gritan desde fuera: «¿Qué hace este aquí ahora?», y un hombre añade «me revuelve las tripas verte».

Acto en Navalmoral

Más allá de las visitas a negocios locales, el motivo principal del viaje de Vox a Extremadura es el mitin celebrado en Navalmoral de la Mata, que llenó un salón de celebraciones.

Se trata del primer evento oficial de la campaña autonómica, aunque aún quede tiempo para la campaña formal.

No obstante, el inicio fue complicado debido a una contramanifestación de una decena de personas que portaban banderas palestinas y desde la entrada cantaban: «Ni un paso atrás, no pasarán», «fuera fascistas de nuestros pueblos» y «Abascal, ponte a trabajar».

Nada de esto afectó a los asistentes del mitin, que recibieron al líder del partido y a su candidato con música de Manolo Escobar y banderas nacionales, sin ninguna bandera de Extremadura.

Óscar Fernández, ante el público, expresa su determinación de «depositar todo su esfuerzo por un cambio real» en la región, mientras critica al PSOE y al PP, acusándolos de mantener un «bipartidismo corrupto» que a su juicio ha ignorado a los extremeños.

Santiago Abascal concluye el acto advirtiendo al PP, especialmente a María Guardiola, que Vox «no aceptará» apoyar un gobierno autonómico si no supone «romper con las políticas socialistas seguidas en Extremadura durante 42 años».

«Socialismo rojo y azul». «Porque ambos son iguales», sentencia.

El candidato de Vox en Extremadura, Óscar Fernández (izq), junto al presidente del partido, Santiago Abascal, en un acto en Navalmoral de la Mata (Cáceres).

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