EL MUNDO revela los correos electrónicos del equipo de Ábalos mediante los cuales se modificó el viaje para que el ex ‘número dos’ de Sánchez participara en la negociación de un puerto

El Gobierno manipuló la agenda oficial de la visita de José Luis Ábalos a Marruecos, en enero de 2019, para incluir a Santos Cerdán en los encuentros esenciales con los ministros marroquíes. El ex alto cargo socialista aprovechó estas reuniones para presentar personalmente la propuesta de construcción de un puerto industrial, en representación de Acciona y su empresa constructora instrumental Servinabar, en Kenitra.
EL MUNDO ha accedido en exclusiva a los correos internos del Ministerio de Transportes donde se gestionó la incorporación de última hora del ex secretario de Organización del PSOE a la visita oficial de Ábalos en Casablanca y Rabat. El 17 de enero, Santos Cerdán solicitó al ex asesor de Ábalos, Koldo García, la agenda oficial del viaje, a lo que él respondió: «Ok, jefe. A la orden», enviándosela al día siguiente. Cerdán ordenó su infiltración en la visita oficial a pesar de no ocupar ningún cargo gubernamental, y Koldo gestionó su incorporación con rapidez.
De esta forma, el 22 de enero, apenas dos días antes del viaje, que se extendió hasta el 26, el asesor de Relaciones Institucionales e Internacionales del Ministerio de Transportes envió a Koldo García el programa original, sin la presencia de Cerdán, junto con uno actualizado en el que se señalaban en rojo los eventos modificados para incluir al dirigente socialista con fines comerciales.
El correo enviado por Ricardo Mar Ruipérez a Koldo García tenía por asunto «Dos versiones programa Marruecos… una indicando dónde estará Santos».

Asimismo, adjuntó una versión final que, siguiendo instrucciones previas del asesor de Ábalos, añadió a Santos Cerdán desde el inicio en la cena clave celebrada el primer día a las 19:30 horas con el ministro marroquí de Fomento, Abdelkader Aamara, en el Club Royal Nautique de Salé, situado en Rabat. «Santos Cerdán puede asistir a todos los actos del jueves», se especificó en la agenda oficial modificada, que incluía a la delegación española alojada en el Hotel Sofitel Jardin des Roses.
De este modo, se cumplió la principal demanda del que fuera la mano derecha de Pedro Sánchez en el partido, quien días antes había proporcionado a Koldo García los nombres y teléfonos de dos ministros a los que deseaba contactar para ofrecerles la construcción de un puerto en la localidad costera de Kenitra: además de Aamara, el ministro de Energía, Minas y Medio Ambiente, Aziz Rebbah, a quien Cerdán consideraba «de plena confianza». Al mismo tiempo, instó a contactar con «el uno», en referencia al ministro de Fomento marroquí, y le remitió un dossier con un resumen ejecutivo y un informe social y ambiental relativo al proyecto a desarrollar.
En los correos que este medio ha examinado, el responsable de Protocolo del Ministerio de Transportes aclaró que se incluía a Cerdán en la cena con el ministro Aamara, aunque se le excluía de reuniones y encuentros considerados irrelevantes para él.
Un ejemplo fue el acto del viernes 25 de enero, cuando se depositó una corona de laurel en el Mausoleo Mohammed V; la reunión con el jefe de Gobierno, Saad-Eddine El Othmani; o un encuentro entre las delegaciones ministeriales de Ábalos y Aamara.
Sin embargo, el equipo de Ábalos incorporó a Cerdán en el almuerzo con el embajador español y los consejeros de la embajada, excluyéndolo de una cita esa misma tarde con el ministro de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Política de la ciudad, Abdelahad Fassi-Fihri. Posteriormente, volvió a integrarse en la visita a la residencia del presidente de la Cámara de Representantes, donde se celebró una cena con otros altos cargos locales: el ministro de Función Pública; el ministro de Migración; y el secretario de Estado responsable del Comercio Exterior.
En la última jornada, la delegación oficial también aprovechó para incluir al ex secretario de Organización en una visita guiada a la mezquita Hassan II de Casablanca.
Acciona y Servinabar (de la que Cerdán posee el 45%) propusieron una inversión superior a los 60 millones de euros a través de una «adjudicación directa».

