El PP enfocará esfuerzos en iniciativas respaldadas por Junts para lograr la caída del Gobierno, según declaraciones recientes.

Se acelerarán los temas relacionados con autónomos, IVA, IRPF, inmigración, okupación y energía nuclear

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder 'popular' en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, durante la clausura del Congreso de la Unión Europea de Mayores (ESU)

El Partido Popular aprovechará la división entre Junts y el Gobierno para reforzar su plan legislativo. Con la formación de Carles Puigdemont claramente distanciada de la «mayoría progresista», Alberto Núñez Feijóo considera que existe mayor margen para que las medidas populares obtengan la aprobación en el Congreso gracias al respaldo de Vox y Junts. Sin ceder en sus principios ni modificar sus planteamientos, pero con plena conciencia de que ahora hay más herramientas para replicar la presión aritmética sobre Pedro Sánchez.

«Aún con más motivo, vamos a presentar iniciativas parlamentarias que reflejen nuestro ideario, porque ahora la mayoría del Congreso es de derechas en lo ideológico, tras la decisión de Junts de quitarse de encima la etiqueta de ‘bloque progresista’, que no tenía sentido, dado que sus votantes son de derecha», explican fuentes cercanas.

Por ese motivo, el Partido Popular intensificará sus propuestas legislativas relativas a la fiscalidad, vivienda, okupación, inmigración, energía —especialmente nuclear— y seguridad ciudadana, según informan fuentes de Génova a este diario. «La realidad es que actualmente Feijóo dispone de mayor poder legislativo que Sánchez, y si no fuera por la oposición de Armengol, que bloquea las iniciativas en la Mesa del Congreso, la normativa oficial se estaría elaborando desde Génova», señalan desde el equipo de Núñez Feijóo.

No obstante, en Génova subrayan que no cederán en ningún aspecto de su programa para convencer a Junts, limitándose a presentar propuestas donde exista posibilidad de coincidencia. ¿La razón? La formación de Carles Puigdemont tiene la intención de «castigar» a Sánchez por no cumplir con sus demandas. «Nuestras opciones se han ampliado», admiten en el PP tras el veto de Junts a todas las iniciativas de Sánchez.

«El objetivo es que el Gobierno caiga, y ahora parece que Junts se suma a esa meta», añaden las fuentes. No de forma explícita a través de una moción de censura, pero sí mediante desgaste y bloqueo, consideran en el PP. Porque, ¿es posible gobernar sin Presupuestos, sin convalidar reales decretos, sin aprobar leyes ni desbloquear fondos europeos? La respuesta es que «Sánchez puede», aunque la incógnita es por cuánto tiempo.

Mientras el PSOE lidia con la falta de mayoría en el Congreso, el PP buscará impulsar en esa cámara algunas de sus propuestas más ideológicas, coincidentes en gran medida con los planteamientos de Junts. Entre las principales figuran nuevamente la deflactación del IRPF y la reducción del IVA en alimentos esenciales. Pero no solo eso: el PP pretende «poner en evidencia» al PSOE con medidas para endurecer la normativa contra la okupación, extender la vida útil de las centrales nucleares, permitir la construcción de más vivienda asequible y reducir las cuotas y la carga fiscal de los autónomos. ¿Por qué «poner en evidencia»? Porque el PP prevé que los socialistas, junto con Sumar, obstruirán estas propuestas.

Ya sucedió a finales de 2024, cuando Junts alcanzó un acuerdo con el PP para presentar una enmienda que suspendía el impuesto a la producción eléctrica y establecía nuevos incentivos para la industria de cogeneración energética. Consiguieron el respaldo de los nacionalistas vascos, ERC y Vox, logrando una mayoría amplia en la ponencia de la Comisión de Transición Ecológica. Sin embargo, el PSOE y Sumar aplazaron indefinidamente la reunión de comisión destinada a ratificar esta medida. Tres meses después, el Gobierno retiró el proyecto de ley que el PP y Junts habían logrado modificar fiscalmente.

Además de debilitar al Ejecutivo presentando iniciativas que conformen otra mayoría aritmética, el PP busca adelantarse al PSOE en propuestas que ambos podrían defender de forma similar actualmente. Por ejemplo, la revalorización de las pensiones. Alberto Núñez Feijóo anunció ayer que el PP presentará una proposición de ley para asegurar la actualización de las pensiones incluso cuando exista prórroga presupuestaria.

Tras la ruptura de Junts con el PSOE, ya no existen posibilidades reales de que los Presupuestos Generales de 2026 se aprueben, por lo que el PP—que el año anterior se opuso al decreto ómnibus que las actualizaba debido a desacuerdos con otros contenidos—se adelanta al Ejecutivo en un ámbito de gran disputa.

«Los pensionistas no son responsables de que el Gobierno de Pedro Sánchez carezca de mayoría y de proyecto para gobernar», afirmó el líder del principal partido de la oposición. «Quienes han contribuido al bienestar y progreso del país deben tener garantizada su recompensa», agregó.

Esta propuesta se suma a otra que el PP presentará en el Congreso para impedir que Sánchez continúe abusando de la prórroga presupuestaria, y para hacer obligatorio convocar elecciones cuando no se aprueben cuentas públicas durante dos años consecutivos, según fuentes de Génova.

«Durante toda la legislatura hemos denunciado que un país no puede funcionar indefinidamente sin Presupuestos. Los ciudadanos no deben sufrir las consecuencias de la irresponsabilidad de un Gobierno que no aprueba las cuentas», añadió Feijóo.

Por otro lado, el vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP, Alberto Nadal, afirmó que los populares han «coincidido en numerosas ocasiones» con Junts en votaciones del Congreso y expresó su expectativa de continuar haciéndolo en el futuro.

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