Mensajes de WhatsApp del PSOE revelan intento de soborno a fiscales para influir en investigaciones relacionadas con Pedro Sánchez: «El 1 es quien decide»

El fiscal Ignacio Stampa, quien junto con su colega José Grinda denunció un intento de soborno proveniente de las cloacas del PSOE, recibió un WhatsApp de personas cercanas a Leire Díez, considerada la fontanera del PSOE, en el que se le indicó que «el número 1 es quien toma las decisiones».

El mensaje fue enviado por el empresario Luis del Rivero, quien actuó como intermediario entre Stampa y Díez para facilitar su encuentro. La ex militante socialista quería contactar con el fiscal con la intención, según la propia declaración de Stampa como testigo el pasado miércoles, de «estorbar» las causas judiciales que afectan directamente al entorno cercano de Pedro Sánchez. En esa misma declaración, Stampa interpretó que el término «número 1» hacía referencia al presidente del Gobierno.

Con ese objetivo, reveló el fiscal al instructor, Díez solicitó información comprometida que él y su compañero Grinda pudieran poseer sobre su superior, el jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón. A cambio, ofreció contraprestaciones a ambos fiscales.

En el caso de Stampa, además de proponer un cambio de destino, ofreció intervenir en la causa judicial que tiene abierta en el Tribunal Supremo. Tras este acercamiento por parte de Díez, Stampa y Grinda presentaron denuncias ante la Fiscalía de Madrid en un lapso de pocas semanas.

Stampa también relató al juez Arturo Zamarriego que Díez se presentó como emisaria del PSOE y le comunicó que la principal preocupación de Pedro Sánchez eran las investigaciones judiciales que alcanzaban a su esposa, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez Pérez-Castejón. Además, mencionó la inquietud causada por los negocios de saunas de su suegro, según declaró.

Actualmente, el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid se encarga de investigar estos hechos y mantiene imputados a Díez y al empresario Javier Pérez Dolset por los delitos de cohecho y tráfico de influencias. La denuncia contra ambos se fundamenta en varios vídeos grabados en el despacho del abogado Jacobo Teijelo, considerado el letrado de las cloacas del PSOE y uno de los defensores de Santos Cerdán, en los cuales aparecen la ex militante socialista y Pérez Dolset discutiendo estrategias para difamar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Esta unidad investiga el entorno personal y profesional del presidente del Gobierno por presuntos delitos de corrupción.

Precisamente, estas diligencias han permitido que el juez disponga sobre su mesa los mensajes de WhatsApp intercambiados entre las cloacas y los representantes del Ministerio Público. «Otra cosa es que el número 1 es quien decide», escribió Del Rivero a Stampa. «Como si el número 1 no tuviera asuntos más prioritarios hoy!», respondió el fiscal.

«Tendrá tiempo para todo», replicó el empresario. «Pero que hablen de mí con el número 1 ya es sorprendente», comentó Ignacio Stampa. Del Rivero lo contactó como enlace para una reunión posterior con Leire Díez, donde, según declaró Stampa ante el juez el pasado miércoles, le ofrecían la posibilidad de regresar a Anticorrupción tras su inesperada salida del departamento.

En una charla posterior entre ambos, el empresario propuso un segundo encuentro. «En mi oficina en Juan Bravo sexto, Dolset, el enviado y yo», instruyó Del Rivero a Stampa. El fiscal preguntó: «¿Dolset y el enviado son personas distintas?». «Sí, el que nombré esta mañana. Santos C», refiriéndose a Santos Cerdán, quien entonces era Secretario de Organización del PSOE y ahora se encuentra en prisión.

Cabe destacar que en su declaración ante el juez que investiga a la fontanera, Ignacio Stampa precisó que cuando se reunieron, Díez aseguró que provenía de parte de Cerdán y que el ex político solía asistir a este tipo de encuentros, aunque en esa ocasión no pudo hacerlo.

Otros de los mensajes intercambiados entre el empresario y el fiscal

Agregó que entonces Díez añadió que le informaría sobre todo lo que se discutiera y cerró con una frase representativa de su forma de operar. «Soy la mano derecha de Santos Cerdán, pero soy una mano derecha que jamás aparecerá».

Tras las denuncias de Stampa y Grinda, la Fiscalía de Madrid atribuyó a Díez una actividad «continua y coordinada» para desacreditar al jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), en concreto al responsable de la Unidad de Delitos Económicos, el teniente coronel Antonio Balas, y al titular de la Fiscalía Anticorrupción. Con la finalidad de «liderar un plan delictivo», señala la Fiscalía, Leire Díez «organizó una serie de reuniones con personas que pudieran colaborar a cambio de favores explícitos» para desprestigiar «personal y profesionalmente» a ambos funcionarios.

Para tal propósito, contó con el apoyo de Dolset y del periodista Pere Rusiñol. La ex militante socialista y los dos empresarios mencionados, detalla el Ministerio Público madrileño, «intentaron presuntamente manipular pleitos diversos que en ocasiones afectan a políticos y otras a empresarios».

«Colaborarían en un plan delictivo unidos por la coincidencia y necesidad de desprestigiar a las dos instituciones mencionadas, UCO y Fiscalía Anticorrupción, provocando así nulidades y la pérdida de credibilidad de los investigadores oficiales en los procesos que interesan a cada uno de los denunciados», añadía. La Fiscalía remarcaba la necesidad de investigar a Díaz, Dolset y Rusiñol «de forma conjunta».

«También resulta fundamental en este caso y merece especial atención la singularidad de que estas presuntas ofertas de soborno encuentran su fuerza principal —que les confiere credibilidad— en la supuesta apariencia que ha logrado crear la señora Leire Díez de que actúa en nombre de determinadas instancias del Estado. Esto es decisivo», concluyó la Fiscalía de Madrid. Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset deberán declarar por estos hechos en el juzgado en calidad de investigados el próximo 11 de noviembre.

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