Alertan expertos por gripe aviar tras detectar ‘Supergallinas’ infectadas y un pavo real fallecido en el Retiro

Más allá de los focos localizados en las granjas tradicionales, los especialistas muestran preocupación porque el virus ha logrado infiltrarse en dos zonas de alta seguridad y también en aves silvestres

Foto: Parque del Soto de Móstoles. (Europa Press/Eduardo Parra) EC EXCLUSIVO

A partir del próximo lunes, la cría al aire libre de aves de corral quedará prohibida en España. Esta decisión representa la última medida importante adoptada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca debido al incremento de casos de gripe aviar en el territorio nacional.

La iniciativa es una acción preventiva motivada por la notificación en la Unión Europea (UE) — desde el 1 de julio hasta el 5 de noviembre — de 139 focos de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en aves de corral, 708 en aves silvestres y 33 en aves en cautividad.

De estos casos, en España se han identificado 14 focos en aves de corral y 68 en aves silvestres, cifras superadas solo por Alemania (306) y Francia (103). En cuanto a aves cautivas, España ha comunicado 5 focos, solo por debajo de Alemania (6).

La norma que entra en marcha este lunes no sorprende a Joaquim Segalés, investigador del Centro de Investigación en Sanidad Animal del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias. “Se trata de una medida común de bioseguridad, ya que la mayoría de las granjas infectadas no son exclusivamente indoor, sino que muchas son abiertas, y sin duda, estas últimas son las más vulnerables. El confinamiento interno protege frente a una amenaza que casi siempre proviene de aves salvajes”, explica el catedrático de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona en declaraciones a El Confidencial.

En la misma línea, la experta en gripe aviar Úrsula Höfle, veterinaria, investigadora del IREC-Universidad de Castilla-La Mancha y miembro del Consejo General de Colegios Veterinarios de España, comenta que esta medida tampoco resulta inesperada. Sin embargo, lo que le sorprende y considera “muy grave” es que el virus haya alcanzado algunas granjas conocidas como de aves reproductoras, donde las aves tienen un valor “extremadamente alto” para la avicultura y cuyos niveles de bioseguridad deberían dificultar mucho la entrada del virus.

La gripe aviar alcanza a las ‘supergallinas’

Las granjas de aves reproductoras son instalaciones dedicadas a la cría de aves adultas seleccionadas genéticamente para producir huevos fértiles, se trata de una especie de supergallinas diseñadas para optimizar la producción de alimento destinado a la población humana. De la primera generación nacen descendientes que llegan como carne o huevos al consumo final.

“La avicultura moderna, tanto en producción de huevos como de carne, se organiza como un sistema piramidal basado en una genética altamente seleccionada. Esto permite que actualmente los broilers [pollos de engorde] alcancen su peso de mercado en solo 45 días, mientras que antes tardaban alrededor de seis meses. Las gallinas ponedoras, por su parte, pueden mantener la producción constante de huevos durante todo el año, con rendimientos mucho mayores que hace décadas. Este sistema se sostiene gracias a líneas genéticas hiperseleccionadas, preservadas en rebaños de reserva genética, conocidos como reproductores base o abuelos. De ellos se obtiene la segunda generación tras cruzar dos líneas genéticas diferentes para beneficiarse del fenómeno de heterocigosis, que mejora el rendimiento biológico al cruzar líneas distintas. La segunda generación da origen a reproductores padres, que producen los huevos fértiles de los que nacerán gallinas ponedoras comerciales [en producción de huevos] o pollos de engorde [en producción de carne]”, detalló Höfle a este medio.

En vista de la importancia esencial de estas instalaciones para la producción, los protocolos de bioseguridad son muy estrictos, por lo que la experta se muestra sorprendida de que el virus haya penetrado en dos de estas granjas. Esta situación genera muchas preguntas: “Una duda central es cómo el virus logra entrar en esas granjas cerradas o, en términos generales, cómo alcanza instalaciones con altos niveles de bioseguridad. Este fenómeno está relacionado con aspectos aún por esclarecer. Por ejemplo, en los brotes detectados en Valladolid, se han registrado casos en granjas que están separadas por distancias considerables, suficientes en teoría para impedir una transmisión directa”.

“El problema es que este virus, circulando desde 2021, ha experimentado una evolución significativa. Después de una ola muy severa en 2022, ha recrudecido recientemente, mostrando características muy distintas a las de los virus clásicos de gripe aviar. Aún desconocemos muchos detalles, especialmente en relación con su mecanismo de transmisión”, explica.

Preocupación por las aves silvestres

La mayoría de los brotes han ocurrido en granjas de producción convencionales, y “para la expansión de la gripe aviar, las aves silvestres constituyen la mayor preocupación”, debido a que suelen ser las portadoras del contagio. “El mayor descontrol y el impacto más grave, cuyas consecuencias aún ignoramos, se está dando en la fauna silvestre. Se están viendo fuertes afectaciones en numerosas especies amenazadas, además de especies comunes que podrían llegar a estar en peligro. Ahí radica el verdadero drama, aunque por no afectar tanto a la sociedad, pasa desapercibido”, advierte.

Entre los casos más destacados figura la muerte de un pavo real en el Parque del Retiro en Madrid hace pocas semanas. Este hecho antecede al cierre en septiembre del Parque de María Luisa en Sevilla, tras la detección de varios patos muertos. Sin embargo, estos eventos son solo los más visibles, mientras que las aves que mueren en zonas rurales suelen pasar inadvertidas.

Por otro lado, Segalés añade que “estamos atravesando una panzootia de aves silvestres con el virus influenza H5N1 de alta patogenicidad, lo que implica que pueden surgir focos en cualquier región del mundo en casi cualquier momento, aunque tiende a la estacionalidad. Justamente, estamos en otoño, acercándonos al invierno, que es el periodo más propicio para la aparición de casos”.

Seguridad para los humanos

Aunque en años recientes se han registrado algunos casos de transmisión a humanos, ambos especialistas subrayan que solo han ocurrido en personas con contacto muy cercano, por lo que transmiten tranquilidad.

“No se espera que el virus se transmita a humanos en ninguna circunstancia. De hecho, hasta la fecha, es un virus con baja capacidad para infectar a personas, pues su transmisión entre mamíferos es relativamente deficiente, y para que se produzca una infección se requiere un contacto prolongado con una cantidad significativa del virus, lo que no sucede comúnmente”, concluye Segalés.

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