El impacto de la depresión en el 33% de los deportistas de élite y su relación con pensamientos suicidas

Marshawn Kneeland (izquierda), Matilde Itzcovich (centro), Daniel Naroditsky (derecha). Las presiones relacionadas con el rendimiento, las lesiones, la identidad deportiva y el desgaste físico inciden en problemas de salud mental.

Más información: Fallece Marshawn Kneeland, joven promesa de la NFL, a los 24 años de forma inesperada: la Policía investiga un posible suicidio

La tensión comienza a pasar factura a los deportistas de alto nivel con consecuencias insospechadas. Un estudio publicado el año pasado por el British Journal of Sports Medicine demostró que los suicidios en atletas universitarios estadounidenses se han duplicado en las últimas dos décadas.

Marshawn Kneeland, una joven promesa de la NFL, se quitó la vida el pasado jueves 6 de noviembre a los 24 años; Daniel Naroditsky, ajedrecista, decidió acabar con su vida el 19 de octubre a los 29 años; mientras que Matilde Itzcovich falleció por suicidio en agosto, a los 16 años.

Considerando la depresión como la principal causa de los trastornos de salud mental, EL ESPAÑOL conversó con Juan Carlos Campillo y Jaime Marcos Redondo, entrenadores deportivos, además de Sandra, psicóloga especializada en prevención del suicidio, quienes detallan síntomas y estrategias para superar estas crisis emocionales graves que afectan a muchas personas.

Datos recientes del Comité Olímpico Internacional (COI) de 2023 evidencian una situación preocupante: el 33,6% de los deportistas de élite padece ansiedad y depresión. Asimismo, tras retirarse, el 26,4% presenta problemas mentales severos.

Al igual que en la población general, la ansiedad y la depresión representan las enfermedades más frecuentes entre atletas de élite, según coinciden los especialistas consultados y confirma la revisión científica exhaustiva realizada por el COI.

Simone Biles, Ricky Rubio y Naomi Osaka

Simone Biles, Ricky Rubio y Naomi Osaka Diseño: Jorge Pacheco

David D. Burns, profesor emérito en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y antiguo docente en la Escuela de Medicina de Harvard, sostiene que la depresión no depende de un desequilibrio químico cerebral, sino de los pensamientos que albergamos en nuestra mente.

Las técnicas aplicadas

«El trabajo con deportistas o cualquier profesional, especialmente quienes presentan ideación suicida o conductas suicidas, se enfoca principalmente en la escucha activa.

Esto implica localizar a la persona, y si establece contacto, brindar una escucha abierta pero responsable, respondiendo a sus consultas y mostrando comprensión.

Luego se requiere una intervención psicológica inmediata. Quien detecte esa ideación debe buscar ayuda profesional urgente, ya sea mediante un Samur social, llamando al 112 o dirigiendo al individuo a un centro especializado local. Posteriormente, tras estabilizar la crisis, es fundamental derivar a servicios especializados y hacer un seguimiento riguroso», explican desde Neurondiverso.

En una línea similar, Jaime Marcos Redondo afirma: «Ante un problema mental grave o depresión, el paso adecuado es referir al deportista a un psicólogo general sanitario […] En el ámbito clínico, para tratar la depresión se utilizan técnicas de activación conductual, fortalecimiento de redes de apoyo social, entre otras», comenta el psicólogo colaborador de UPAD Psicología y Coaching.

Los síntomas

El especialista describe que «los síntomas de problemas mentales relacionados con el estado de ánimo, estrés o autoexigencia son muy diversos, y pueden manifestarse en aspectos somáticos (temblores, taquicardia, visión borrosa), cognitivos (preocupaciones persistentes, pensamientos intrusivos) y conductuales (irritabilidad, alteraciones del sueño o alimentación)».

«Cuanto más próximos al ‘límite’, mayor intensidad presentan estos síntomas. Respecto a ideación suicida, los deportistas, igual que cualquier persona, tienden a expresar emociones intensas de desesperanza, culpa, sentirse una carga o un problema para otros, y pérdida de la capacidad para disfrutar…», explica el especialista de UPAD Psicología y Coaching.

Juan Carlos Campillo resalta la potencia de la mente humana: «Con frecuencia el deportista cree que algo le cura, lo que acelera su recuperación, aunque en muchos casos responde al efecto placebo […] Por eso, la mente y su manejo tienen un poder enorme y la psicoterapia puede ser tan eficaz como los antidepresivos».

También director del Máster en Coaching y Psicología Deportiva UNIR, Campillo pone como ejemplo a Michael Phelps, el nadador con más medallas de oro en la historia olímpica.

El estadounidense confesaba: «No deseaba nada, ni siquiera vivir más. Entonces pensaba en suicidarme. Nunca estuve tan mal. Pasé encerrado tres o cinco días sin comer, casi sin dormir, sin ganas de seguir».

Michael Phelps, en los Juegos Olímpicos de Río.

Michael Phelps, en los Juegos Olímpicos de Río. Europa Press

«El psicólogo deportivo puede evaluar situaciones profundas de estrés, ansiedad o depresión para guiar al deportista o derivarlo a psicoterapia especializada, pero el coach no debe intervenir en estas áreas porque no está capacitado ni es su función, su enfoque debe ser exclusivamente el rendimiento. No el tratamiento de problemas psicológicos», subraya Campillo.

Desde Neurondiverso, centro especializado en prevención del suicidio, se advierte: «Cuando detectamos autolesiones, debemos considerar que forman parte de un proceso suicida. Si no aparecen, pueden surgir. Además, el aislamiento social, evitar reuniones con amigos, rechazar salir con familiares o distanciarse de la pareja también son señales».

«Es primordial identificar mensajes de desesperanza o deseos de desaparición, igual que observar comunicaciones por WhatsApp, correos o redes sociales. Cambios bruscos en el comportamiento o ánimo son igualmente indicativos de alerta», recomiendan.

En el caso de Marshawn Kneeland, el medio estadounidense TMS Sport informó que el jugador de los Dallas Cowboys se despidió de sus familiares durante una evidente crisis mental, según los audios policiales disponibles.

En el registro se escucha a operarios en Texas comentando que la novia de Kneeland confirmó haber recibido mensajes preocupantes del joven de 24 años, quien también intentaba contactar con su representante.

«Un estudio de la NCAA estadounidense señala al fútbol americano masculino como el deporte con mayor incidencia, y otros análisis destacan que los varones deportistas presentan mayor vulnerabilidad a esta causa de muerte, similar a la población general», explica Jaime Marcos.

El futuro, incierto

Con el tiempo, la presión sobre deportistas de élite aumentará, motivo por el que es crucial acudir a profesionales especializados, ya que resulta fundamental para reducir las tasas de suicidio.

«No debe perderse de vista que los deportistas son, ante todo, personas, con problemas similares a los de cualquiera, además de los que genera la competición. Necesitan apoyo profesional en estos ámbitos para orientarlos y normalizar esta asistencia, como ocurre con otros temas», admite Campillo.

No obstante, los expertos temen que esta tendencia se incremente. «La estrategia para prevenir y disminuir los suicidios en deportistas de élite es incluir a los psicólogos y profesionales correspondientes en este ámbito».

«Así podrán manejar mejor el estrés, la ansiedad y las emociones conflictivas, manteniéndose alejados de los extremos y evitando llegar a situaciones irreversible», concluyen los especialistas.

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