La pérdida de masa muscular vinculada al envejecimiento provoca debilidad, disminución de la fuerza y problemas de equilibrio

Con el paso del tiempo, la masa muscular tiende a reducirse, fenómeno natural conocido como sarcopenia. Esto conlleva una baja en la capacidad funcional que origina debilidad, disminución de fuerza y problemas para mantener el equilibrio, incrementando así el riesgo de caídas y fracturas. Por esto, al alcanzar cierta edad, es fundamental trabajarla mediante ejercicios específicos.
El aumento de masa muscular no depende exclusivamente del entrenamiento: la nutrición juega un rol esencial en este proceso. Para alcanzar una verdadera hipertrofia muscular (crecimiento de los músculos mediante el ejercicio y una alimentación adecuada), se requiere consumir alimentos ricos en proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales que favorezcan la recuperación y fortaleza del tejido muscular, tal como recomienda la nutricionista Tatiana Zanin para Túa Saúde.
Pollo
El pollo lidera la lista debido a que es una de las fuentes de proteínas más completas y con bajo contenido graso. Su ingesta frecuente proporciona los aminoácidos necesarios para reparar las fibras musculares tras el entrenamiento. Combinado con una rutina adecuada, el pollo se convierte en un aliado clave para favorecer la hipertrofia sin añadir calorías excesivas.

Salmón
El salmón es otro alimento fundamental para mantener la masa muscular; es un pescado que aporta no solo proteínas de alta calidad sino también ácidos grasos omega-3. Estas grasas saludables tienen un potente efecto antiinflamatorio, mejoran la circulación sanguínea, aceleran la recuperación muscular y protegen contra la pérdida de masa magra. Además, el omega-3 contribuye a optimizar la función cardíaca, lo que favorece un mejor desempeño físico durante el ejercicio.
Huevos
Los huevos son considerados un alimento casi ideal para quienes practican deporte, ya que la clara contiene albúmina, una proteína de alto valor biológico que facilita directamente el crecimiento muscular. Por otro lado, la yema aporta hierro y vitaminas del complejo B, nutrientes indispensables para mejorar la oxigenación y el transporte de energía en el organismo. Incorporar huevos en el desayuno o después del ejercicio puede influir positivamente en el desarrollo de fuerza y resistencia.
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Leche
La leche es otro recurso natural para el aumento muscular, dado que contiene proteínas, calcio y magnesio que contribuyen a estimular la contracción muscular y potenciar el rendimiento deportivo. Consumirla tras el ejercicio apoya la reparación del músculo y la reposición de electrolitos. Además, la combinación de caseína y suero lácteo en la leche permite una liberación progresiva de aminoácidos, ideal para la recuperación durante el descanso.
Aguacate
El aguacate se distingue por su aporte de grasas monoinsaturadas y su elevado valor calórico, que lo posicionan como una fuente energética adecuada para atletas. Su vitamina E actúa como antioxidante, mejorando la fuerza y resistencia muscular, mientras que el potasio resulta clave para prevenir calambres y debilidad durante la actividad física.

Cacahuete
El cacahuete es una notable fuente vegetal de proteínas y grasas saludables, además de aportar magnesio, mineral involucrado en la contracción muscular, y vitaminas del complejo B, que suministran energía al cuerpo. Sus antioxidantes naturales ayudan a disminuir la inflamación y a acelerar la recuperación tras la actividad física. Un puñado de cacahuetes o una cucharada de mantequilla de maní puede constituir un snack energético y nutritivo antes o después del ejercicio.
Tofu
El tofu es una excelente opción vegetal para personas que siguen dietas vegetarianas o veganas. Elaborado a partir de soja, es rico en proteínas y minerales como potasio y fósforo, que contribuyen a mejorar la resistencia y el rendimiento físico. Su versatilidad permite incluirlo fácilmente en salteados, sopas o ensaladas, ofreciendo un equilibrio entre nutrición y sabor.

