Impacto de la religión en la salud mental según un psiquiatra – Infobae

Rafael Rodríguez García sostiene que los mensajes religiosos que se enfocan en la culpa o el castigo podrían incrementar el riesgo de depresión, mientras que aquellos que promueven la resiliencia y un sentido de propósito vital benefician la salud mental

Una mujer que medita en

Se ha investigado ampliamente la relación entre religión y salud mental, aunque los resultados no son tan sencillos como podrían suponerse. “La religión no ‘cura’ por sí misma, pero influye en la salud mental. En ciertos casos actúa como protección frente a la depresión, ansiedad y suicidio, mientras que en otros puede agravar los síntomas”, expone el psiquiatra Rafael Rodríguez García, reconocido por su trabajo divulgativo en TikTok (@nosolopastillas). Para Rodríguez, lo esencial no es la intensidad de la creencia, sino “cómo se vive la fe, si conecta con una comunidad, y qué tipo de afrontamiento genera.”

Aunque la religión no funciona como una solución única para los trastornos mentales, sí posee una influencia considerable en este terreno, explica Rodríguez. En una de sus publicaciones recientes, indica que la evidencia científica no avala la idea de que una fe más fuerte brinde mayor protección contra problemas de salud mental. Sin embargo, destaca que la asistencia a servicios religiosos podría ser beneficiosa, “porque existe una comunidad que brinda apoyo”. Al respecto, el psiquiatra apunta que rezar en solitario no garantiza protección contra enfermedades como la depresión. De hecho, menciona que, en personas mayores, orar a solas se ha relacionado en ocasiones con niveles más altos de depresión, especialmente cuando falta el respaldo de una comunidad.

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Diferencias entre religiones

El tercer punto que resalta Rodríguez es la relevancia del tipo de religión y el mensaje que transmite: “si ofrece propósito, perdón y además esperanza, puede favorecer la salud mental”. Pero el impacto no es igual si esa religión induce culpa y castigo, “eso implica que lo divino te abandonará, lo cual incrementa la depresión y la ansiedad”. En ese contexto, sostiene que “el islam y el cristianismo solo protegen si hay una comunidad que los sostiene”.

En cuanto al budismo y el taoísmo, “se centran más en mecanismos de resiliencia y regulación emocional”. El psiquiatra explica que tanto el islam como el cristianismo solo ejercen un efecto protector cuando el individuo cuenta con una comunidad que lo respalde. Por otro lado, budismo y taoísmo actúan primordialmente mediante la resiliencia y la gestión emocional. De hecho, comenta que el budismo es la religión más estudiada en relación con la salud mental debido a su énfasis en la meditación y el mindfulness, prácticas que, señala, han demostrado disminuir síntomas de ansiedad y depresión. Rodríguez también alerta sobre los peligros de una práctica religiosa excesiva: “No conviene excederse con la religión porque puede provocar síntomas psicóticos y ser un desencadenante principal”.

Finaliza señalando que la religión puede estar vinculada con mejoras en la salud mental, aunque no está definido si esto se atribuye directamente a la fe o a factores como el apoyo social, la resiliencia personal y la capacidad de regulación emocional que derivan de la fe y la pertenencia a una comunidad.

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