La brecha entre salarios y pensiones intensifica el descenso de la natalidad: los jóvenes no están en condiciones de afrontar el coste de tener un hijo

“Tener un hijo en España resulta casi imposible”, sostiene Sebastián Ramírez, abogado que difundió un vídeo en su cuenta de TikTok para abordar una problemática cada vez más presente en la sociedad española. Es común escuchar que las generaciones actuales ya no desean tener hijos, pero rara vez se profundiza en las dificultades que enfrentan si deciden tenerlos. Ramírez considera que esta situación representa “un problema serio” que debería inquietar tanto a la ciudadanía como a las autoridades.
En su vídeo, el abogado fundamenta su argumento con un dato revelador: “Criar a un hijo en 2025 cuesta a los padres más de 300.000 euros desde su nacimiento hasta que logra independizarse”. Partiendo de esta cifra, Ramírez invita a reflexionar sobre la escasez de nacimientos en España y las repercusiones de esta tendencia.
“En España no nacen niños ya sea porque los jóvenes no desean o porque no tienen la capacidad económica”, explica, indicando que la decisión de no formar una familia no siempre responde únicamente a una elección personal, sino también a una realidad financiera cada vez más restrictiva. Según argumenta, los bajos ingresos, el alto coste de la vivienda y la precariedad laboral son elementos que dificultan la emancipación y, por ende, la posibilidad de tener descendencia.
La pirámide poblacional invertida

Ramírez enmarca su análisis dentro de un panorama demográfico alarmante. “La pirámide de población ideal muestra una base amplia de jóvenes y niños, que se va estrechando progresivamente con la edad. En España sucede todo lo contrario”, advierte. De acuerdo con su explicación, el número de jóvenes disminuye paulatinamente, mientras que la población de personas mayores sigue creciendo, una dinámica que califica de “insostenible”.
El abogado recuerda que el sistema de pensiones español depende de las contribuciones de los trabajadores activos, pero advierte que este mecanismo está en peligro. “Antes, el pago de pensiones era completamente viable y manejable. Actualmente, esta situación será cada vez más complicada y el verdadero desafío llegará cuando se jubile toda esta generación”, señala. Según su perspectiva, el desequilibrio entre cotizantes y pensionistas podría poner en riesgo la estabilidad financiera pública si no se implementan cambios oportunos.
“Los jubilados perciben más ingresos que los jóvenes”
Otro problema serio para la economía española actual es la disparidad entre las pensiones y los salarios de los jóvenes. Según sostiene el abogado: “Los jubilados reciben más que los jóvenes menores de treinta y cinco años”. Para él, esta diferencia salarial refleja un “problema estructural grave” que impide a las generaciones nuevas lograr la estabilidad económica necesaria para formar una familia. “Los jóvenes no pueden costearse tener hijos”, concluye, señalando la falta de recursos económicos como una de las principales barreras para el crecimiento demográfico.
Además, Ramírez alerta que esta combinación de factores —natalidad baja y envejecimiento poblacional— puede dar lugar a una situación crítica. “Considerando este panorama, sumado a la pirámide poblacional, tendremos un problema serio en el futuro, pues el sistema resulta completamente insostenible”, afirma. Según su prognóstico, la presión sobre el sistema de pensiones se incrementará en los próximos años. “El sistema no podrá soportar esta carga tan elevada”, asegura, advirtiendo incluso que, llegado el momento, “el Estado podría colapsar, porque no podrá resistir más”.

