En la federación valenciana del PSOE surgieron críticas por su incorporación en las listas electorales de 2023, cuando dicha inclusión fue una orden directa de Ferraz.

Durante su comparecencia de cinco horas este jueves en la comisión de investigación sobre el caso Koldo en el Senado, Pedro Sánchez respondió a numerosas preguntas con repetidos «no me consta» y «no recuerdo», aunque en al menos una ocasión evidenció que su memoria estaba intacta: cuando se le cuestionó sobre la razón por la que fue recuperado José Luis Ábalos para las elecciones generales de julio de 2023, siete meses antes de que saliera a la luz la supuesta red de corrupción que motivó la imputación del exministro por pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, cohecho y malversación.
«El PSPV-PSOE propuso a José Luis Ábalos como candidato a esas listas», afirmó con firmeza el presidente del Gobierno, dando a entender que fue una decisión de la federación del partido en Comunidad Valenciana, entonces aún dirigida por Ximo Puig. Añadió que su nombramiento fue «avalado oficialmente por el Comité Federal», aunque en realidad su inclusión se produjo como una imposición directa desde Ferraz.
El exministro de Transportes no era precisamente alguien de plena confianza de Puig, a quien en 2017 intentó arrebatar el control del partido autonómico apoyando a un candidato alternativo. La posterior caída de Ábalos —relevado en el Gobierno y como secretario de Organización del PSOE en 2021— posibilitó que el entonces presidente de la Generalitat Valenciana fortaleciera su dominio dentro del partido sin enfrentar oposición interna.
Asimismo, si efectivamente su inclusión como número dos en la lista de Valencia al Congreso hubiese sido propuesta por la federación a la que pertenecía, Ferraz habría contado con la capacidad de modificarla antes de enviar la lista definitiva para su confirmación en el Comité Federal. De hecho, en esas elecciones, la dirección nacional del partido generó un «profundo malestar» en Aragón, Castilla y León y Castilla-La Mancha tras intervenir con cambios en varias listas, aunque Emiliano García-Page logró evitar que se impusiera a la exalcaldesa Milagros Tolón como número uno por Toledo, en lugar de a su secretario de Organización, Sergio Gutiérrez.
El propio Ábalos, en una entrevista concedida a EL MUNDO —publicada el 9 de julio de 2023, dos semanas antes de las elecciones— admitió que fue él quien manifestó su interés en regresar a la Cámara Baja y que «al presidente le parecía bien». «Existe una confianza que siempre se agradece», señaló, desligando su continuidad política de cualquier decisión de la federación que lideraba Puig. Por su parte, el ex presidente valenciano también tuvo un enfrentamiento con la dirección nacional por validar la lista valenciana, elaborada unilateralmente por el secretario provincial Carlos Fernández Bielsa, quien aspiraba a sucederlo en la federación antes de que Ferraz impusiera en otra directiva la designación de la ministra de Ciencia, Diana Morant, sin necesidad de primarias internas.
En el Senado, Sánchez negó este jueves que su decisión de cesar a Ábalos estuviese relacionada con las investigaciones que llevaba a cabo la Guardia Civil y que solo se hicieron públicas tras la detención de Koldo García, mano derecha del exministro en el Ministerio, en febrero de 2024. Ante la pregunta de la representante de Más Madrid, Carla Antonelli, sobre si había recibido algún «aviso previo» sobre la presunta implicación de Ábalos en la trama de corrupción antes de que se conociera oficialmente, el presidente respondió: «No me consta, no me consta; no digo que no sucediera, pero para ser lo más preciso posible, no puedo responder porque no me consta».
Cese por razones «políticas»
Respecto a las verdaderas causas que motivaron la salida del político valenciano de su círculo de confianza en 2021, el jefe del Ejecutivo mantuvo que se trató de una «remodelación profunda» de su gabinete basada en criterios «políticos» para el «relanzamiento» de la actividad institucional tras la emergencia sanitaria del Covid, proceso que también implicó la sustitución de otros cuatro ministros, incluyendo a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, quien hasta entonces era también persona de máxima confianza desde las primarias en las que recuperó el liderazgo del PSOE frente a Susana Díaz. «No fue nada personal», subrayó.
Aunque descargó en la federación valenciana la responsabilidad por la reincorporación pública de Ábalos a través de su incorporación en las listas electorales de 2023, Sánchez defendió en su intervención que es una «práctica habitual, no solo en el PSOE», otorgar representación a personas que han desempeñado un papel político relevante, para que continúen su trayectoria en otros ámbitos de responsabilidad.
«Lo fundamental es que, en el momento en que se produjo la detención de Koldo García, mi organización exigió la entrega del acta a José Luis Ábalos, y considero que esto es muy importante», enfatizó Sánchez este jueves, omitiendo que su excolaborador se negó a cumplir esta instrucción y desde entonces forma parte del Grupo Mixto. Además, intentó contrastar la actuación de su partido con «el PP del pasado, que «lo que hacía era ocultar, justificar y no asumir responsabilidad política alguna»».

