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El Palacio de Buckingham comunicó este jueves que se ha comenzado el proceso para retirar el título nobiliario de príncipe a Andrés, hermano del rey Carlos III, junto con la eliminación de los privilegios asociados a su estatus, incluida su actual residencia.
En el comunicado oficial que hizo pública esta resolución, el Palacio de Buckingham indicó que el rey Carlos «ha iniciado el procedimiento formal» para eliminar el título a su hermano, quien a partir de ahora será identificado como Andrés Mountbatten Windsor.
Esta declaración es el último episodio en una serie de acontecimientos desencadenados tras la publicación póstuma de las memorias de Virginia Giuffre tituladas Nobody’s Girl («La chica de nadie»).
Giuffre, que se quitó la vida el pasado abril, fue una de las víctimas del difunto financiero Jeffrey Epstein, condenado por abuso sexual de menores.
En sus memorias, Giuffre relata que mantuvo relaciones con Andrés en al menos tres ocasiones cuando era menor de edad, facilitadas por Epstein.
Andrés siempre ha negado las acusaciones formuladas en su contra.
Hace semanas se dio a conocer que Andrés renunciaba a sus demás títulos, incluido el de duque de York, y a los privilegios inherentes a dichos títulos, pocos días después de la publicación del libro.
Las hijas de Andrés, las princesas Eugenie y Beatrice, conservarán sus títulos, conforme a las cartas patentes emitidas por el rey Jorge V en 1917.
Aceptación

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Se ha reportado que Andrés ha aceptado la decisión tomada por el Rey, si bien continúa rechazando los cargos en su contra.
Además, se espera que la madre de sus dos hijas, su exesposa Sarah Ferguson, abandone también las residencias reales y se traslade a una vivienda privada.
Helena Wilkinson, periodista de la BBC en Windsor, sostiene que el comunicado de Buckingham transmite un mensaje significativo respecto al caso Epstein, aunque no lo mencione de forma explícita.
«Las últimas frases del comunicado del Palacio son especialmente ilustrativas», comenta Wilkinson, citando: «Los pensamientos del Rey y la Reina han estado, y siempre estarán, con las víctimas y sobrevivientes de cualquier tipo de abuso».
«Si recordamos el comunicado emitido por Andrés hace unas semanas, cuando anunció la renuncia a sus otros títulos y honores, no se expresó ningún pensamiento ni condolencia hacia las víctimas y sobrevivientes», añade Wilkinson.
Una «victoria» para una «chica común»

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El anuncio hecho por el Palacio de Buckingham motivó a la familia de Virginia Giuffre a publicar un comunicado en el que califican la decisión de Carlos III como «una victoria».
«Hoy, una joven estadounidense ordinaria, proveniente de una familia estadounidense común, ha derrotado a un príncipe británico gracias a su verdad y su notable valentía», expresaron su hermano Skye Roberts y su cuñada Amanda en el texto.
«Virginia Roberts Giuffre, nuestra hermana, quien fue agredida sexualmente siendo niña por Andrés, nunca dejó de buscar justicia por lo ocurrido a ella y a innumerables sobrevivientes como ella», continuaron.
«Hoy declara su victoria. Nosotros, su familia y las hermanas sobrevivientes, proseguimos con la lucha de Virginia y no cesaremos hasta que todos los abusadores y cómplices relacionados con Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell sean llevados ante la justicia».
Una decisión «significativa»

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Análisis de Noor Nanji, reportera de Cultura de BBC News
Después de semanas de intenso escrutinio público hacia el príncipe Andrés, este tipo de anuncio parecía inevitable.
No obstante, la relevancia de esta resolución no debe subestimarse.
Para alguien que ha gozado de los privilegios de la realeza, representa un golpe duro y muy humillante a nivel personal.
Andrés pierde su título de príncipe y abandona su residencia en Windsor, el Royal Lodge, apenas semanas después de renunciar a sus otros títulos reales, incluyendo el de duque de York.
Las negociaciones para llegar a este acuerdo seguramente no fueron sencillas. Sin embargo, el palacio estaba consciente del clima social y de la imagen pública que proyectaba esta situación.
La presión mediática sobre los vínculos de Andrés con Jeffrey Epstein se ha incrementado significativamente, y hoy queda claro que esa situación resultó insostenible.
Andrés siempre ha negado haber cometido algún delito.
Las últimas líneas del comunicado de este jueves son esclarecedoras: los monarcas dejan claro que sus «pensamientos y más sinceras condolencias» han estado, y seguirán estando, con las víctimas y sobrevivientes «de cualquier tipo de abuso».
Una «rareza en la historia británica»

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Dominic Casciani, corresponsal legal de BBC News
La remoción de un título principesco es un hecho tan poco común en la historia legal y monárquica británica que la última persona en atravesar una caída pública semejante fue Ernesto Augusto, duque de Cumberland y Teviotdale, conde de Armagh.
Perdió el título de príncipe tras los eventos de la Primera Guerra Mundial.
Su «delito» consistió en apoyar a los alemanes, elegiendo ese bando a pesar de ser descendiente directo del rey Jorge III.
El Parlamento británico debió aprobar la inédita Ley de Privación de Títulos de 1917, que facultó a los asesores del rey Jorge V para elaborar una lista negra de aristócratas que apoyaban a Alemania.
El 29 de marzo de 1919, Augusto fue expuesto públicamente en la Gaceta de Londres, el diario oficial de la monarquía, por figurar entre quienes, «durante la presente guerra, empuñaron armas contra Su Majestad o Sus Aliados, o se adhirieron a los enemigos de Su Majestad».

