Checo Pérez afirma que ningún otro piloto podría convivir con Verstappen: «Hay muchos detalles que podría revelar…»

Max Verstappen charlando junto a Sergio 'Checo' Pérez El piloto mexicano, que volverá a la F1 con Cadillac en 2026, ha rememorado en una entrevista su dinámica dentro del box de Red Bull.

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Sergio ‘Checo’ Pérez ha sacado a la luz unas declaraciones impactantes en la Fórmula 1 que evidencian la complejidad que implica ser compañero de Max Verstappen en Red Bull.

El corredor mexicano, que compartió equipo con el neerlandés durante cuatro campañas antes de su despedida a finales de 2024, reveló en una entrevista con Sky Sports datos inéditos sobre las dificultades internas dentro de la escudería austriaca.

La afirmación más notable del mexicano es clara y directa: «Ningún piloto lograría sobrevivir allí. No importa si traes a Hamilton o a Leclerc. Todos enfrentarían serios inconvenientes».

Un comentario llamativo que no solo cuestiona el talento del tetracampeón, sino también la estructura y filosofía laboral del conjunto dirigido hasta este año por Christian Horner.

Según Pérez, el problema radica en el desarrollo del monoplaza. El RB20 —de 2024— y sus antecesores fueron concebidos especialmente para ajustarse al estilo de conducción agresivo y característico de Verstappen, lo que obliga a cualquier otro piloto a modificar su manera de pilotar para cumplir con las demandas del neerlandés.

«Es necesario adaptarse continuamente a sus necesidades; así de simple», afirmó el mexicano sin reservas.

Esta situación provoca un círculo vicioso donde el segundo piloto siempre queda en desventaja. La configuración del coche está basada en parámetros muy específicos que benefician la forma de conducir de Max, y cualquier desviación respecto a ese estilo desconcierta al compañero en pista.

Verstappen celebra su victoria en el GP de Italia

Verstappen celebra su victoria en el GP de Italia Reuters Reuters

Esta realidad explica la continua rotación de pilotos en ese segundo asiento tras la marcha de Daniel Ricciardo en 2018. Pérez expresó solidaridad hacia quienes han ocupado su lugar después de su partida: «Pobre del que asuma ese puesto», sentenció al anunciar su salida del equipo.

Sus palabras resultaron proféticas. Liam Lawson apenas completó dos carreras desafortunadas en Australia y China antes de ser apartado, y Yuki Tsunoda tampoco ha logrado revertir esta situación tras el Gran Premio de Japón.

«Hay muchas cosas que podría contar… pero, básicamente, es un trabajo sumamente complejo para un piloto», admitió el mexicano, insinuando que algunos detalles prefiere mantener en confidencialidad.

Esta reserva medida añade un componente de misterio a una situación que muchos en el paddock consideran inusual dentro de la élite del automovilismo.

Fichaje por Cadillac

Las declaraciones de Pérez surgen en un momento clave de su trayectoria. El piloto se alista para regresar a la parrilla en 2026 con Cadillac, tras una difícil temporada 2024 que terminó con su salida de Red Bull.

A pesar de la dureza de sus críticas hacia la estructura del equipo, el mexicano mantiene una postura respetuosa hacia Verstappen, a quien ve como el principal favorito para lograr el pentacampeonato en 2025.

Estas palabras evidencian un problema estructural que Red Bull deberá resolver si quiere conservar el rendimiento competitivo de ambos coches.

La historia reciente muestra que, hasta ahora, la escudería ha priorizado optimizar el rendimiento de Verstappen sobre el equilibrio interno del equipo, una estrategia que ha dado títulos pero que pone en cuestionamiento su viabilidad a largo plazo.

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