Se solicita al magistrado Leopoldo Puente que requiera a Transportes «la certificación del número de folios entregados» al ex ministro durante sus tres años en el cargo.

José Luis Ábalos, ex ministro, ha sostenido ante el Tribunal Supremo que la palabra «folios», que la Guardia Civil traduce como dinero, son en sentido literal folios, dado que tiene «la costumbre de imprimir documentos». Así se refleja en uno de los escritos que su defensa presentó ante el magistrado Leopoldo Puente.
El reciente informe patrimonial elaborado por la UCO sobre el ex número tres del PSOE señalaba que Ábalos «habría recibido fondos en efectivo» tanto en su despacho como en su residencia por parte de Koldo García y que «las necesidades indicadas en este sentido por el ex ministro siempre hacían referencia a peticiones de folios o cajas de folios».
«Dicha inferencia carece de base», expresa el escrito del abogado Carlos Bautista. «La residencia del ministro contaba con un despacho de trabajo equipado con ordenador e impresora. Nuestro cliente tenía (y tiene) la costumbre de imprimir documentos, crónicas, etc., que usa para alimentar su archivo. Quizás esa práctica corresponda a una generación menos digitalizada, pero en efecto este material de oficina era solicitado a su secretaría. Por ello queda un claro rastro administrativo. Esas hojas, en cajas, eran llevadas a la residencia oficial del Sr. Ábalos por conductores, escoltas o el propio Sr. Koldo García».
«La mencionada costumbre del Sr. Ábalos», continúa el escrito, «se puede comprobar también en su actual función como diputado del grupo mixto y se puede solicitar a los servicios de suministros de oficina para conocer el consumo de folios. Cualquier persona que haya visitado su despacho podría notar el archivo de folios impresos que allí se encuentra».
Se añade que resulta «sorprendente» que la UCO no haya señalado en su informe que en el material digital incautado existen referencias a carpetas con títulos como «Imprimir 1 copia», «Imprimir 2 copias» y similares, «con cientos de elementos destinados a su impresión».
Por lo tanto, para demostrar que realmente el término folios corresponde a hojas de libro o cuaderno, según el diccionario de la RAE, y no a otra cosa, se solicita que el Ministerio de Transportes certifique la cantidad de folios entregados a la secretaría del ministro entre 2018 y 2021, periodo en el que Ábalos ocupó el cargo.
«El comienzo real»
En el mismo escrito, la defensa formula otras solicitudes al magistrado para precisar «el comienzo real» de la investigación. Se refiere a grabaciones del caso hidrocarburos de la Audiencia Nacional que contienen referencias que la defensa interpreta como indicio de que las pesquisas sobre Ábalos existían «desde mucho antes» del inicio oficial. Se pide que testifiquen varios miembros de la Guardia Civil y que se informe sobre las consultas realizadas en bases de datos respecto a Ábalos antes de iniciarse las diligencias penales.
Un tercer aspecto planteado por la defensa ante el instructor gira en torno al destino de las mascarillas adquiridas por Transportes, origen de la investigación del caso Koldo. El documento se enfoca en la fase de distribución de este material -la adjudicación también está bajo investigación-. Se sostiene que el entonces ministro actuó con «pulcritud» y que, de existir irregularidades en esa fase, no son imputables ni a él ni a otros funcionarios del ministerio.
Por el contrario, se afirma que «se registraron salidas no controladas de mascarillas debido a la intervención de personal de seguridad externo al Ministerio» y, para probarlo, solicita la declaración de dos testigos. Uno es el subteniente de la Guardia Civil José Luis Rodríguez, encargado de la seguridad exterior de Transportes y con acceso «a una dependencia donde se almacenaban las mascarillas». El otro es un chófer del ministerio, también identificado.
Además, se añade la solicitud de que Correos entregue los albaranes de entrega de mascarillas procedentes de Transportes durante la pandemia. Y que el ministerio certifique cuántas «mascarillas sobrantes» quedaron tras su distribución por Correos.
En un segundo escrito, la defensa de Ábalos pide al juez del Supremo que ordene la devolución del disco duro de su propiedad que fue incautado durante el registro en el domicilio de su asesor en Transportes y que la UCO ha utilizado en sus informes.
«Se encontró un disco duro externo, autónomo, propiedad de nuestro representado, D. José Luis Ábalos Meco, que había sido recogido previamente por el señor García Izaguirre del despacho del señor Ábalos en el Ministerio de Fomento, a petición de este último tras su cese. El señor García conservaba este dispositivo en su domicilio, esperando que el señor Ábalos lo retirara», señala el abogado, subrayando que «ha transcurrido un año y nueve meses» desde la incautación y que la Guardia Civil «ha contado con suficiente tiempo» para efectuar una copia para su análisis.

