La Audiencia Provincial de Madrid ratifica que las reglas de autorización y sanción dictadas por los organismos del fútbol europeo afectan negativamente a la competencia y establecen un control excluyente del mercado.
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La justicia española vuelve a respaldar a la Superliga en su disputa contra las máximas autoridades del fútbol mundial.
La Audiencia Provincial de Madrid, en una resolución emitida este miércoles, ha rechazado en su totalidad el recurso interpuesto desde mayo de 2024.
El auto original emitido por el Juzgado de lo Mercantil nº 17 declaró ilegítimas las normas de autorización y sanción de competiciones establecidas por UEFA y FIFA.
El tribunal entiende ahora que esas reglas infringen el Derecho de la Competencia de la Unión Europea, al obstaculizar de forma injustificada el acceso al mercado para nuevos actores, como European Super League Company, S.L., promotora de la conocida Superliga.
La Audiencia rechaza todos los argumentos presentados por UEFA, LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en sus recursos de apelación.
Unify, la plataforma para retransmitir la competición de la Superliga
Entre otros puntos, estas instituciones argumentaban que los juzgados españoles carecían de competencia, que el objeto del litigio había quedado sin efecto y que sus normativas respetaban los principios del deporte europeo.
No obstante, el tribunal madrileño concluye que el sistema impuesto por los organismos rectores del fútbol no responde a criterios objetivos ni transparentes, y restringe de manera injustificada la competencia en el mercado para la organización de competiciones de clubes.
Daños y perjuicios
El Real Madrid comunicó este miércoles, tras conocerse la sentencia, que «continuará trabajando por el interés del fútbol global y de los aficionados, mientras que reclamará a UEFA los cuantiosos daños y perjuicios ocasionados«.
Asimismo, el club afirmó que durante 2025 ha mantenido numerosas conversaciones con UEFA en busca de soluciones, sin conseguir ningún acuerdo.»
Según la entidad, el diálogo se centró en «una gobernanza más transparente, sostenibilidad financiera, protección de la salud de los futbolistas y mejoras en la experiencia de los seguidores, incluyendo modelos de retransmisión gratuitos y accesibles a nivel global como en el Mundial de Clubes de FIFA».
Sin controles ni transparencia
Además, la sentencia considera que la declaración conjunta de UEFA y FIFA, emitida en abril de 2021 para advertir a clubes y jugadores sobre posibles sanciones por intervenir en la Superliga, constituyó una acción anticompetitiva, destinada a disuadir iniciativas externas a su control.
Como resultado, la Audiencia obliga a las partes apelantes a asumir el pago de las costas del proceso, aunque aún es posible presentar recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
Aleksandr Ceferin, presidente de la UEFA, en la final de la Europa League de 2024. Europa Press
Esta resolución representa un nuevo apoyo judicial al proyecto de la Superliga, en una lucha legal iniciada en abril de 2021, cuando doce clubes —entre ellos Real Madrid, Barcelona y Juventus— anunciaron la creación de una competición europea alternativa fuera de UEFA.
Desde su inicio, este proyecto sufrió una intensa y fuerte presión institucional, mediática y social.
Sin embargo, sus promotores optaron por la vía legal, argumentando que las normativas de FIFA y UEFA suponen un obstáculo ilegal que impide competir en condiciones equitativas.
Respaldo clave del TJUE
El asunto fue remitido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que en diciembre de 2023 pronunció una sentencia relevante.
El tribunal dictaminó que UEFA y FIFA vulneraban los artículos 101 y 102 del Tratado de Funcionamiento de la UE, al actuar simultáneamente como reguladores y competidores, sin mecanismos imparciales de control.
Desde entonces, la Superliga mantiene su objetivo de establecer un modelo más abierto, competitivo y basado en criterios deportivos para el acceso a sus competiciones.
El proyecto ha avanzado gracias al impulso de A22 Sports, que propone nuevas soluciones para cumplir con los requisitos legales y superar el rechazo inicial del fútbol tradicional.
Esta decisión de la Audiencia Provincial consolida una interpretación jurídica que limita el monopolio tradicional de UEFA y FIFA, abriendo paso a una transformación fundamental en la estructura del fútbol europeo.
Más allá de su dimensión legal, dicha sentencia es un avance significativo en el equilibrio de poderes entre clubes, reguladores y organizadores de las principales competiciones continentales.

