Rodeado de naturaleza y acompañado por el susurro del agua, este pequeño rincón abulense conserva intacto su carácter rural. Su arquitectura serrana y sus espacios históricos lo transforman en uno de los destinos más atrayentes
- El pueblo mágico de Ávila que es imprescindible descubrir este otoño: con un castillo cargado de misterio y casas de piedra
En pleno corazón de la provincia de Ávila se encuentra un pueblo de montaña que, con la llegada del otoño, se convierte en uno de los destinos más atractivos de Castilla y León. Su entorno natural, destacado por el curso del agua y el verdor de sus bosques, brinda a quien lo visita un escenario perfecto para perderse entre calles adoquinadas y balcones de madera. Su atmósfera apacible, la cordialidad de sus habitantes y su legado histórico lo hacen un lugar ideal para una escapada de fin de semana rodeada de naturaleza y tradición.
Arquitectura tradicional y encanto que fascina
Se trata de Piedralaves, una joya del Valle del Tiétar situada en la vertiente sur de la Sierra de Gredos. El escritor Camilo José Cela la describió como “linda y minúscula como una flor”, y basta recorrer sus calles para percibirlo. Las casas de piedra y madera, con sus características terrazas serranas, se disponen a lo largo de un entramado urbano irregular heredado de siglos anteriores. Entre sus rincones más emblemáticos destacan la Plaza de la Constitución, con el Ayuntamiento como protagonista, la Torre del Reloj del siglo XVIII y la Iglesia de San Antonio de Padua, un templo de una sola nave con artesonado mudéjar que conserva la arquitectura típica de la región.
Quien visita no debería irse sin cruzar el puente romano, remanente del camino que unía Madrid con Plasencia, ni sin detenerse delante de la Cruz de los Enamorados, erigida en 1681 frente a la iglesia. También resultan recomendables la visita a la Ermita de San Roque, patrón del municipio, y la Ermita de la Concepción, primera iglesia del pueblo y actual centro de encuentro en el parque municipal. Pero lo que realmente cautiva de Piedralaves es su entorno natural: la Garganta del Nuño Cojo, que atraviesa el casco urbano, y las charcas de La Nieta y La Abuela, auténticos refugios para disfrutar del agua en los meses estivales.
Además de su patrimonio, Piedralaves cuenta con un calendario repleto de fiestas y tradiciones, como la celebración de San Roque el 16 de agosto o los conocidos carnavales, que animan las calles con colorido y música. A lo largo del año, es posible participar en rutas senderistas por la Sierra de Gredos o pasear por sus parques, como El Venerito o el Jardín de la Villa, que dan la bienvenida a quienes llegan desde Madrid. Entre el murmullo del agua y el eco de sus calles adoquinadas, este pueblo mágico de Ávila se presenta como uno de los destinos más genuinos para disfrutar en otoño, un lugar donde el tiempo parece detenerse entre montañas y ríos.
- El pueblo mágico de Ávila que es imprescindible descubrir este otoño: con un castillo cargado de misterio y casas de piedra
En pleno corazón de la provincia de Ávila se encuentra un pueblo de montaña que, con la llegada del otoño, se convierte en uno de los destinos más atractivos de Castilla y León. Su entorno natural, destacado por el curso del agua y el verdor de sus bosques, brinda a quien lo visita un escenario perfecto para perderse entre calles adoquinadas y balcones de madera. Su atmósfera apacible, la cordialidad de sus habitantes y su legado histórico lo hacen un lugar ideal para una escapada de fin de semana rodeada de naturaleza y tradición.

