Dos goles de Alemao, uno en Vallecas y otro en territorio francés, han confirmado el acceso a la final para el equipo de ‘La Franja’, que enfrentará al Crystal Palace por el título. De esta forma, España asegura la quinta plaza para la próxima Champions League.
El Rayo Vallecano disputará el próximo 27 de mayo la final de la Conference League. Un logro sin precedentes para un club modesto que lucha en Primera División por mantenerse, mientras que en competición europea se comporta como un contendiente destacado.
El sueño prosigue tras la victoria frente al Estrasburgo (0-1). El conjunto dirigido por Íñigo Pérez está a solo 90 minutos -o 120 en caso de prórroga- de obtener su primer título continental. Un objetivo impensable para una entidad acostumbrada a alternar entre la primera y la segunda división del fútbol español.
Al igual que ocurrió en Vallecas, Alemao ha sido el principal artífice del paso del Rayo a la final. El brasileño, autor del gol decisivo hace una semana, volvió a anotar el único tanto en el Stade de la Meinau.
De 𝑽𝒂𝒍𝒍𝒆𝒄𝒂𝒔 a Leipzig.
Del barrio para todo el continente.Hay un 𝑹𝒂𝒚𝒐 que cruza toda Europa.
⚡️❤️ El @RayoVallecano se medirá al Crystal Palace en la final de la UEFA Conference League. #UECL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/66iY88FKBH
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) May 7, 2026
Esta clasificación adquiere aún más valor al conseguirse con triunfo y el salvador fue Augusto Batalla. El guardameta argentino detuvo un penalti a Julio Enciso en el minuto 94 del encuentro.
El Rayo llegó a Europa con la intención de ganarla. Y está logrando ese objetivo gracias a un logro que ya ha dejado huella en Gotemburgo, Bratislava, Bialystok, Samsun, Atenas y Estrasburgo, y ahora aspira a culminar en Leipzig.
Allí aguarda una final inédita para los seguidores rayistas, un capítulo nunca antes escrito en la historia de La Franja. Todo esto impulsado por un nombre clave: Alexandre Zurawski, Alemao.
Fue su cabezazo el que mantuvo viva la esperanza en Vallecas, y su remate el que desató la euforia en territorio francés. Nadie parece capaz de detener al Rayo en este sueño europeo.
Un conjunto audaz
El primer aviso llegó pronto para el Rayo. Corría apenas el minuto siete cuando Ratiu envió un centro desde la derecha y Alemao cabeceó, obligando a Penders a efectuar una gran parada.
El inicio fue poderoso para los locales, tanto en el campo como en las gradas que, tras las protestas de los ultras contra la gestión de BlueCo, convirtieron La Meinau en un auténtico infierno después del primer cuarto de hora.
Nada de eso desvió el plan de Íñigo Pérez. El Rayo jugó con valentía, calma y convicción, muy alejado del equipo paralizado que sufrió en Atenas y estuvo cerca de despedirse de la Conference en cuartos.
Si esto es un sueño que no nos despierte nadie.
❤️⚡️ 𝑨𝒍𝒆𝒎𝒂𝒐 remacha el gol de todo Vallecas.#UECL #LaCasaDelFútbol @RayoVallecano pic.twitter.com/WK9pPXXArS
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De Frutos aprovechó las dudas en la defensa alsaciana con un disparo alto tras un pase filtrado de Óscar Valentín. Isi también acarició el gol con un tiro que se fue cerca del poste derecho, mientras Unai López intentó fortuna desde la distancia, pero nuevamente encontró a Penders.
El partido se jugaba cada vez más en campo francés y el gol parecía cuestión de tiempo. Un centro desde la derecha terminó en un remate de Lejeune que forzó otra intervención sobresaliente de Penders, aunque el balón quedó suelto para Alemao.
El brasileño no falló y repitió el guion de la ida para silenciar La Meinau, salvo el sector ocupado por la afición rayista, que ya soñaba con Leipzig. Antes del descanso, Doué tuvo la oportunidad de igualar tras quedar solo ante Batalla, pero el portero argentino adivinó sus intenciones y mantuvo la ventaja.
La fortaleza de Batalla
El cambio de vestuarios y la entrada de Nanasi por Chilwell no variaron el panorama. El Estrasburgo mantuvo una intensidad muy alta pero breve, y el Rayo halló nuevamente espacios para atacar.
Penders primero salvó un disparo de Isi y poco después vio cómo De Frutos fallaba en un saque de esquina.
En el minuto 65, Íñigo Pérez sustituyó a un incansable Alemao por Camello. El delantero también chocó con la figura imponente de Penders, que desvió con la punta de los dedos un remate que pudo sentenciar la eliminatoria.
El Estrasburgo intentó reaccionar con una acción de Barco que obligó a Batalla a intervenir en dos tiempos justo antes de que el argentino controlara el rebote sobre la línea.
Óscar Valentín, presionado por Guela Doue. Reuters
Porque no hay gloria sin sacrificio, el Rayo tuvo que resistir en los últimos minutos. Kruzliak señaló penalti por mano de Óscar Valentín, generando tensión durante unos segundos en el banquillo franjirrojo.
Pero Batalla, monumental durante toda la eliminatoria, emergió una vez más como héroe: detuvo el lanzamiento de Enciso, rechazó el intento posterior de Doukoure y apagó las esperanzas de Estrasburgo. El Rayo añadió otra página histórica en su trayectoria europea.

