El número uno del planeta no descartó una posible rebelión de los tenistas de ambos circuitos respecto al prize-money de los Grand Slams.
Más información: Alcaraz progresa en la recuperación de su lesión y mantiene sus esperanzas para competir en Wimbledon
El ambiente se torna cada vez más tenso en el universo del tenis. La discusión sobre la distribución del prize money en los Grand Slams ha emergido como el nuevo foco de conflicto entre los principales protagonistas dentro del circuito: los jugadores.
Las figuras destacadas, tanto del cuadro masculino como femenino, han comenzado a expresar su descontento casi simultáneamente, cuestionando la asignación económica en los cuatro torneos más reconocidos del calendario competitivo.
El lunes pasado, el medio Tennis Majors reveló la posibilidad de una revuelta liderada por las raquetas más importantes de ambos circuitos. Desde entonces, figuras como Aryna Sabalenka e Iga Swiatek han dado su opinión al respecto.
Este jueves le tocó responder a Jannik Sinner. El número uno del ranking ATP no evitó la controversia y se unió a las críticas contra los organizadores de esos torneos de alto perfil.
Durante la conferencia previa a su debut en el Masters 1.000 de Roma, el jugador de San Cándido fue consultado sobre un posible boicot a los Grand Slams en caso de que no se consiga un acuerdo, una acción que Sabalenka también sugirió.
«Primero, considero que los Grand Slams son los torneos más relevantes y prestigiosos de nuestro calendario. Esto viene de generaciones anteriores. Solo puedo hablar de la etapa que he vivido, pero tanto dentro del circuito masculino como en el femenino hemos tenido rivalidades excepcionales, y continuarán existiendo».
«Esto trasciende el dinero, es una cuestión de respeto». De esta manera, el tenista italiano continuó con su reflexión sobre el creciente malestar de los jugadores con la distribución económica en los Grand Slams.
Jannik Sinner atiende a los medios en la previa del Masters 1.000 de Roma. EFE
El tenista italiano opina que los jugadores aportan considerablemente más de lo que reciben y lamenta la ausencia de respuestas por parte de las entidades organizadoras de los grandes eventos.
«No afecta solo a los mejores; impacta a todos. En ambos circuitos, masculino y femenino, mantenemos una fuerte unión. Los top-10 de ambos rankings enviamos una carta y, tras un año, ni siquiera nos acercamos a los objetivos previstos», detalló.
Sinner comparó la situación en el tenis con la de otras disciplinas deportivas, donde, según su criterio, las demandas de las estrellas se atienden con mayor rapidez.
«En otros deportes, cuando los principales jugadores remiten una carta importante, en 48 horas no solo reciben respuesta, sino que también obtienen una reunión o algún avance concreto», manifestó el campeón de cuatro Grand Slams.
El boicot, una posibilidad tangible
El italiano insistió en que la reclamación principal no es solo económica. «Por supuesto, hablamos de dinero, pero lo esencial es el respeto, y sentimos que ese respeto nos está siendo negado. Muchos jugadores están desilusionados, por ejemplo, con el resultado de Roland Garros. Pronto veremos qué sucede con Wimbledon y luego con el US Open. Esperamos cambios concretos», afirmó.
El descontento se dirige principalmente al torneo parisino, que este año aumentó su bolsa de premios casi en un 10%, alcanzando 61,7 millones de euros; sin embargo, los jugadores todavía consideran insuficiente esa cifra dado que representa alrededor del 15% de las ganancias totales generadas por el evento.
Al ser consultado sobre la posibilidad real de un boicot a los Grand Slams, Sinner evitó descartar cualquier opción. «Es complicado prever el futuro, pero comprendo perfectamente a los jugadores que mencionan la no participación. Quizás esa sea la base desde donde comenzar», reconoció.
El tenista destacó también la inédita cohesión actual en el circuito: «Es la primera vez que percibo que todos los jugadores están alineados y comparten la misma postura. Sin los jugadores no existirían los torneos, aunque también respetamos a los torneos porque nos ayudan a progresar como deportistas. Veremos qué ocurre más adelante».
Las palabras de Sinner se suman a las de Aryna Sabalenka, líder del ranking WTA, quien igualmente dejó abierta la posibilidad de adoptar medidas duras. «Sin nosotros, no habría espectáculo. Merecemos obtener una porción mayor y quizá el boicot sea el único camino para defender nuestros derechos», aseguró la bielorrusa.

