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- Autor, Rute Pina
- Título del autor, BBC News Brasil en Sao Paulo
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) está investigando un posible caso de transmisión poco común del hantavirus entre pasajeros del buque neerlandés MV Hondius, tras registrarse tres fallecimientos desde el inicio del viaje actual.
De acuerdo con la OMS, a pesar del brote identificado en el barco, el riesgo para la población general es bajo y no se aconsejan restricciones en los desplazamientos.
El barco partió de Ushuaia, Argentina, el primero de abril, con 174 personas a bordo. Durante su recorrido, el crucero visitó áreas remotas del Atlántico Sur, incluyendo la Antártida, Georgia del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena e Isla Ascensión.
El 2 de mayo, la OMS fue notificada oficialmente sobre casos de enfermedad respiratoria aguda grave detectados en el barco.
Ese mismo día, pruebas realizadas en Sudáfrica confirmaron un diagnóstico de hantavirus en un paciente que estaba en cuidados intensivos.
Hasta el miércoles, se han identificado siete casos: dos confirmados mediante laboratorio y cinco como sospechosos. Entre los tres fallecidos, una mujer neerlandesa tenía infección confirmada por hantavirus, mientras que los otros decesos permanecen en análisis.
El buque permaneció fondeado cerca de Cabo Verde hasta el 6 de mayo, fecha en que volvió a zarpar. Las autoridades locales señalaron que el país carecía de la infraestructura adecuada para ejecutar toda la intervención sanitaria y médica requerida.
El Ministerio de Sanidad de España indicó que el MV Hondius será recibido en las Islas Canarias el próximo fin de semana, «en conformidad con el derecho internacional y los principios humanitarios».
Los pasajeros con síntomas fueron desembarcados, y según el ministro de Sanidad español, el resto de los viajeros no presenta signos de infección.
No obstante, esta decisión provocó una reacción política en Canarias; el presidente regional, Fernando Clavijo, se manifestó en contra de que el barco atracase en el archipiélago.
«Si los pasajeros están sanos y salvos, no tiene sentido traerlos a las Islas Canarias para su repatriación. Esto podría gestionarse desde el aeropuerto internacional en Cabo Verde», declaró.
Este brote a bordo también reavivó la interrogante, muy debatida durante la pandemia de covid-19: ¿Son los cruceros entornos seguros desde la perspectiva sanitaria?

La infectóloga Elba Lemos, coordinadora del servicio de referencia en hantavirus y rickettsiosis en el Ministerio de Salud de Brasil e investigadora en el Laboratorio de Hantavirus y Rickettsiosis del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz), afirmó que aún es prematuro determinar si la transmisión ocurrió a bordo o si los infectados contrajeron la enfermedad antes de embarcar.
«Para poder llegar a una conclusión clara, es imprescindible recopilar todos los datos clínicos y epidemiológicos», afirmó Lemos en entrevista con BBC Brasil.
«Es necesario saber dónde estuvieron estas personas, si tuvieron posibles exposiciones y qué actividades realizaron. De momento no se cuenta con esta información».
La OMS señala que hay evidencias que sugieren que el primer caso infectado ya pudo abordar el barco portando la enfermedad.
El Ministerio de Salud de Sudáfrica notificó que se detectó la cepa andina del virus en dos personas evacuadas desde la embarcación hacia ese país.
La OMS continúa evaluando la posibilidad de una transmisión «entre contactos muy cercanos» que se haya producido a bordo.
Lemos destacó que en este momento es fundamental evitar conclusiones apresuradas o generar alarma.
«Es crucial contar con más información para basar nuestras decisiones», subrayó. «Lo ocurrido es algo fuera de lo común».

Fuente de la imagen, OMS
Ambientes cerrados y con alta concurrencia
En octubre del año pasado, un brote afectó a más de 90 pasajeros y tripulantes en un crucero de Royal Caribbean que salió de San Diego, Estados Unidos.
El Serenade of the Seas registró un brote de norovirus, responsable de infecciones gastrointestinales, antes de su última escala en Miami, según informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estadounidenses.
En enero de este año, otro brote se presentó en el crucero Rotterdam de Holland America Line, que partió de Florida. Más de 80 personas manifestaron síntomas durante el viaje, de acuerdo con las autoridades sanitarias.
Los cruceros presentan condiciones que facilitan la transmisión de infecciones: alta circulación internacional, espacios compartidos, convivencia prolongada y ambientes cerrados.
La infectóloga enumeró las características de un crucero como un espacio cerrado y hermético, con sistema de ventilación, todo confinado. «Basta con imaginar un ambiente limitado en casa para prever la propagación», ilustró.
Históricamente, los brotes en cruceros se vinculan con virus respiratorios y gastrointestinales, como gripe, sarampión, covid-19 y norovirus.
Además del confinamiento, los comportamientos propios de los viajeros de placer también contribuyen a la propagación, dijo la especialista.
«Las personas están para divertirse y eso muchas veces interfiere, porque las medidas básicas de higiene suelen dejar mucho que desear».
La pandemia volvió a poner la atención en los barcos. En 2020, el Diamond Princess fue puesto en cuarentena frente a Japón tras reportar cientos de contagios.
Antes de la evacuación, más de 700 pasajeros y tripulantes se habían infectado.
Durante los primeros meses de la pandemia, más de 40 cruceros registraron casos de covid-19, lo que provocó que las compañías empezaran a desmantelar barcos antiguos ante la crisis del sector.
Lemos, no obstante, señaló que el hantavirus difiere mucho del covid-19 en cuanto a su modo de contagio. «No existe, en el presente caso, la posibilidad de una epidemia similar al covid-19».
Un escenario que favorece la transmisión no implica que los cruceros sean inseguros por naturaleza. La investigadora explicó que el sector ha adoptado normativas sanitarias más rigurosas que las previas a la pandemia.
Según ella, existen reglas estrictas para el acondicionamiento del aire, manejo de alimentos, eliminación de residuos, control del agua, seguimiento de vectores y evaluación sanitaria de pasajeros y tripulantes.
No obstante, resaltó que la revisión de estos protocolos corresponde a los organismos regulatorios de cada país.
«Ya no puede ser algo improvisado», advirtió.

Hantavirus: razones por las que el caso es considerado inusual
El hantavirus incluye más de 20 especies virales diferentes, transmitidas mayormente por roedores silvestres a través de la inhalación de partículas presentes en la orina, heces o saliva de estos animales.
La especialista subrayó que el virus no está vinculado a las ratas urbanas.
«Es fundamental aclararlo: no se trata de ratas ni ratones urbanos, sino de roedores silvestres», remarcó.
Lemos precisó que los hantavirus no son un hallazgo reciente, pues circulan hace décadas en América y están relacionados con diversas especies de roedores según la zona geográfica.
En Brasil, por citar un caso, se identificaron variantes como Juquitiba y Araraquara desde los años 90. Desde entonces, se han confirmado poco más de 2.000 casos, afirmó la médica.
Indicó que las personas infectadas suelen residir en áreas rurales.
«Son habitantes con menor poder adquisitivo que no son grandes productores agrícolas ni poseen silos, sino que almacenan sus cosechas, como maíz, en un cuarto de su vivienda de manera inapropiada, lo que atrae a los roedores», añadió.
«En estos espacios, el roedor defeca y orina, por lo que la persona entra en contacto con el virus».
«Este patrón de transmisión predomina en todos los hantavirus. Sin embargo, la cepa andina presenta una peculiaridad: existe la posibilidad de contagio entre personas».
Este modo de transmisión es excepcional y se ha documentado principalmente para la cepa andina, presente en Argentina y Chile.
Por eso, la presencia de casos en un crucero es algo poco común, destacó Lemos. «No es un entorno en que se esperaría encontrar hantavirus dentro de un barco».
Los hantavirus pueden generar dos síndromes principales: uno renal hemorrágico, encontrado mayormente en Europa y Asia; y otro pulmonar, predominante en América.
«Esta diferencia responde a que los roedores autóctonos de Europa son distintos a los de América, de la misma forma que los brasileños difieren de los argentinos o estadounidenses», aclaró.
«Cada especie de roedor, dicho de forma simple, tiene un virus específico. La cepa andina, actualmente motivo de preocupación, está asociada al Oligoryzomys longicaudatus, un ratón de cola larga de Argentina».
Aunque la enfermedad es poco frecuente, resulta preocupante por su elevada letalidad. «Mientras que el dengue tiene unas tasas de mortalidad de 5%, el hantavirus puede alcanzar entre 20% y 50%».

Fuente de la imagen, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, vía Reuters
¿El riesgo representa motivo de alarma?
Por ahora, las instituciones internacionales no consideran este evento una amenaza global para la salud pública. La OMS señala que la mayoría de las actividades turísticas comunes implican poco o ningún riesgo de exposición al hantavirus.
La organización aconseja monitorear síntomas, mantener la higiene frecuente de manos, asegurar una ventilación adecuada y aislar a los viajeros que presentan síntomas.
La infectóloga explicó que en los cruceros se requieren las mismas precauciones que en otros espacios cerrados y concurridos, tales como atención a la vacunación, higiene constante de manos y precaución ante síntomas respiratorios.
Desde su perspectiva personal, la doctora confesó no sentirse cómoda en espacios cerrados por períodos prolongados, aunque reconoció que los barcos mantienen una estricta vigilancia sanitaria.
«Ya he realizado un crucero, pero no me siento cómoda», expresó. «Como médica, incluso en avión, si veo alguien estornudando o tosiendo, me preocupa».
La inquietud excede a los barcos.
«Estamos hablando de un crucero, con todos sus requisitos sanitarios. Pero imagina otros espacios que frecuentamos, en los cuales no sabemos si el sistema de aire acondicionado y filtros se mantienen correctamente, ni cuál es el nivel de rigurosidad en esos lugares».
También defendió que los viajeros reciban mayores orientaciones acerca de los riesgos sanitarios específicos de sus destinos.
«Es fundamental que cualquier persona que viaje conozca la situación sanitaria del lugar adonde va».
«Si vas al Amazonas, debes saber qué enfermedades circulan allí. Si viajas a Argentina, es necesario entender los riesgos en esa región. La información es clave para prevenir».
Según ella, el sector turístico debería estar mejor capacitado para informar a los pasajeros sobre enfermedades endémicas y riesgos locales.
Oceanwide Expeditions, operadora del MV Hondius, mantiene su respuesta ante la situación médica ocurrida a bordo.
La empresa afirmó que la «salud y la seguridad de todos los pasajeros y tripulantes» continúa siendo su principal prioridad.
Agregó que la embarcación cumple con los protocolos médicos y sanitarios establecidos.

