Koldo sacude nuevamente al PSOE al confirmar sorpresivamente el pago adelantado de las «chistorras»: «Anticipo 500+500»

El exasesor de Ábalos declaró que se refería a «billetes de 500 euros» que el partido usaba en ocasiones para reembolsar gastos adelantados. El antiguo gerente del PSOE testificó la semana pasada en el juicio del Supremo que «nunca, nunca» utilizaron esos billetes.

Koldo García durante su declaración ante el Tribunal Supremo, este jueves.

Dado que los juicios suelen ser una repetición de lo previamente realizado durante la exhaustiva fase de instrucción, con frecuencia culminan sin novedades. Sin embargo, ayer hubo un cambio en el Tribunal Supremo, donde por primera vez Koldo García admitió que las «chistorras» referidas en los mensajes incautados correspondían, efectivamente, a lo señalado por los informes de la UCO: billetes de 500 euros.

Para el asesor de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, esto suponía sumar ingresos nuevos identificables que reducían la cantidad manejada sin origen determinado. Más allá de la posible repercusión penal –que según la acusación pública y particular es escasa–, tenía otra finalidad: negaba la declaración del exgerente del PSOE ante el mismo tribunal. La semana pasada, Mariano Moreno Pavón afirmó que el partido nunca reembolsó gastos a Ábalos con billetes de esa denominación.

«La caja del Partido Socialista, la única que posee, se nutría de ingresos provenientes de su cuenta de funcionamiento. Yo solicitaba dotaciones de esa cuenta y el banco enviaba a una empresa de seguridad con el dinero solicitado en ese momento. Nunca, nunca pedimos billetes de 500, ni de 200 ni de 100. Nunca. Por lo tanto, es imposible que esos billetes los haya proporcionado el Partido Socialista», declaró como testigo con obligación de decir la verdad.

Koldo reconoce que en el PSOE le pagaban con billetes de 500 y los llamaba "chistorras"EL MUNDO (Vídeo)

Eso ya lo había afirmado ante el magistrado instructor del caso Koldo del Supremo, pero no convenció a este. Ordenó a la Audiencia Nacional abrir una investigación para verificar la legalidad del movimiento de efectivo en Ferraz y el método de reembolsos al equipo de Ábalos. A este procedimiento, que continúa reservado, ahora podría sumarse la discrepancia señalada por Koldo García.

Lo que el exasesor ministerial recibía en efectivo en Ferraz correspondía, según su testimonio, al reintegro de gastos adelantados por Ábalos y su equipo en el área de Organización. La abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, solicitó que se mostraran a su defendido varias hojas con esas liquidaciones. En la casilla de «anticipos fondos a justificar» de una aparecía la anotación «500 + 500». Cuando se le preguntó si era posible que el Partido Socialista le abonara con dos billetes de 500, Koldo contestó: «Puede ser, en este caso no recuerdo».

La hoja de liquidación.

Esa hoja de liquidación iba acompañada por otras que, según expuso la abogada, el PSOE no había remitido al Tribunal de Cuentas. Sumaban miles de euros, siete mil en 2018, por ejemplo. «¿Ha recibido usted en efectivo esta cantidad?». «Sí». «¿Sabe si el partido la declaró?». «No lo sé». «¿Había billetes de 500?». «De todo». «El PSOE ha certificado que no había billetes de 500. ¿Nos confirma que recibió billetes de 500?». «Algunos sí».

En otro momento del interrogatorio, respecto al manejo de billetes de alta denominación, Koldo añadió que, debido a su «cargo» –sin especificar si en el PSOE o en el ministerio–, recibía «una o dos chistorras al mes».

La explicación sobre las chistorras no se extendió a los términos «soles» y «lechugas» también mencionados en sus mensajes. Siguiendo el juego de colores, los soles serían billetes de 200 y las lechugas, de 100. El acusado explicó que los soles se referían a «moneda de Perú», y las lechugas, a «lechugas».

Los pagos del partido constituían una de las tres fuentes de billetes de 500. Detalló que también los recibía de los Servicios de Información de la Guardia Civil, quienes disponían de esos billetes, presumiblemente procedentes de fondos reservados, y necesitaban cambiarlos por otros en circulación más manejables. Koldo se encargaba de este proceso y, según narró, acumula más de veinte años colaborando con las Fuerzas de Seguridad.

La tercera fuente de ingresos en billetes de 500 provenía de turistas extranjeros, especialmente aquellos que se alojaban en sus pisos turísticos en Benidorm, británicos y alemanes que habitualmente abonaban sus vacaciones con esos billetes. Finalmente –habitando gran parte de su vida en Navarra– mencionó que en ocasiones le pedían alguna chistorra de manera literal: «Es cierto que mucha gente me solicita chistorras, pero chistorras de verdad», afirmó. Hasta ahora, esta había sido su única explicación ante el juez.

Sus declaraciones de ayer continúan sin aclarar varios aspectos de su patrimonio. En particular, el mensaje cruzado con su esposa en el que mencionan disponer de 2.000 chistorras, es decir, un millón de euros. Su defensa no le planteó preguntas al respecto. En la sesión matutina, le había dicho al fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, que sobre las chistorras solo respondería a su propia abogada. A las acusaciones populares, Koldo se negó a contestar, alegando que se trataba de un partido político, ya que actúa como portavoz del abogado del PP, Alberto Durán. El letrado le indicó que algunas acusaciones no correspondían a partidos y podrían asumir el interrogatorio, pero esto no modificó la postura del acusado.

No todo fue negativo para el PSOE durante la comparecencia de Koldo García. Su defensa le preguntó si alguna vez había entregado dinero al PSOE para su financiación, como había declarado la víspera Víctor de Aldama. Koldo lo negó rotundamente: «El Partido Socialista Obrero Español no acepta dinero de nadie». Asimismo, descartó haber estado presente en la entrega de 25.000 euros al jefe de Gabinete de María Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda.

Durante su extenso interrogatorio, la abogada de Koldo cuestionó si la UCO había considerado todos los ingresos reales del acusado y su entorno para concluir que el aumento patrimonial era inexplicable por vías legales. En otra línea defensiva, presentó al acusado como un impulsivo ignorante que solo gestionaba tareas sin conocer su verdadera dimensión: «¿Tenía usted criterio o conocimiento para comprender eso?». «No. Yo simplemente ponía en contacto».

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