Las claves
Santiago Abascal señala a Pedro Sánchez como el principal obstáculo para España y le acusa de intentar «sustraer la democracia» en los comicios de 2027.
El dirigente de Vox responsabiliza a Sánchez por problemas como la pobreza infantil, el colapso en el sistema sanitario y la creciente inseguridad, además de criticar la gestión de ayudas sociales y la presión fiscal.
Abascal apoya la manifestación del 23 de mayo que exige la dimisión de Sánchez y hace un llamado a la movilización tanto en las calles como en los órganos institucionales.
En Andalucía, advierte que el PP podría incumplir sus compromisos electorales sin la supervisión de Vox y reivindica el papel de su formación en la defensa del sector agrícola y la reducción de impuestos.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha afirmado que existe «una coincidencia» entre los españoles respecto a cuál es el principal problema del país, que, según él, tiene «nombre y apellidos: Pedro Sánchez Castejón».
El líder de Vox, que continúa su recorrido por Andalucía, ha advertido además que la situación «puede agravarse aún más», acusando al presidente del Gobierno de estar dispuesto a «robar la democracia» y «las elecciones de 2027» mediante un «asalto a las instituciones del Estado» y con un proceso de «nacionalizaciones masivas y absolutamente fraudulentas» enfocado a alterar, en su opinión, el censo electoral.
Desde la Plaza del Ayuntamiento de Úbeda, Abascal ha señalado a Sánchez como responsable de haber convertido a España en «líder en pobreza infantil», de que «las ayudas sociales no alcancen a los nacionales» y en su lugar se las lleven «millones de extranjeros», así como del colapso del sistema sanitario, la dificultad de acceso a la vivienda, el mal estado de las carreteras y vías férreas, la presión fiscal y de una «inseguridad creciente» en las calles.
En este contexto, mencionó el reciente asesinato de una joven degollada en Esplugues presuntamente «a manos de un magrebí», lamentando que estos hechos no ocupen «todas las portadas» como sería el caso, a su juicio, si el responsable fuera español. Cabe destacar que el Gobierno catalán ha negado que el apuñalamiento mortal sea un atentado yihadista.
Respecto a las críticas emitidas por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el candidato Juanma Moreno hacia Vox por los insultos dirigidos al jefe del Ejecutivo, Abascal respondió que le resulta sorprendente esa preocupación cuando «todo el entorno familiar y político» del presidente está «imputado, procesado o directamente en la cárcel», y cuando, según declaraciones de Koldo, las primarias del PSOE habrían sido financiadas «con dinero proveniente de la prostitución».
En su opinión, tanto Feijóo como Moreno deberían estar «mucho más atentos» a la intención de Sánchez de «robar las elecciones».
Sobre las declaraciones recientes en el Tribunal Supremo dentro del caso Mascarillas, el presidente de Vox ha indicado que no está siguiendo en profundidad los testimonios de los implicados en la trama socialista, considerando que se trata de «una mafia parcialmente detenida» cuyas declaraciones deberán ser evaluadas por los jueces.
Sin embargo, subrayó que «más allá de lo que diga Ábalos, lo que diga Koldo o lo que diga Cerdán», el «número uno» de esa «trama de corrupción» es Pedro Sánchez. «Nadie cree que Sánchez ignorara lo que ocurría», concluyó.
Abascal también ha expresado un apoyo «sin reservas» a la manifestación organizada por Sociedad Civil Española para el próximo 23 de mayo bajo el lema «Sánchez dimisión», con un llamado a una «movilización masiva» en las calles, acompañada de una «oposición firme» en el Parlamento y un «gran esfuerzo» en los tribunales, especialmente contra el proceso de regularización impulsado por el Gobierno.
En el ámbito andaluz, Abascal ha lanzado un mensaje directo a Moreno en plena precampaña. Señaló que en Andalucía nadie teme el regreso de la izquierda y que lo que realmente está en juego es si el presidente andaluz podrá aplicar lo que denominó «el método Rajoy», que implica «pedir una mayoría absoluta y luego despreciarla, traicionando todos los compromisos con los votantes», o si, por el contrario, esa mayoría estará condicionada por Vox, «como en Aragón, Extremadura y muy pronto en Castilla y León».
Defendió que en las regiones donde Vox tiene influencia se han logrado reducciones de impuestos superiores a las del resto de comunidades, protección al sector agrícola y ganadero, resistencia institucional a Mercosur y rechazo a la regularización masiva, algo que, advirtió, «no sucederá en Andalucía» si el PP obtiene mayoría absoluta, recordando que Moreno ya ha dicho que «no es momento de hablar de todo esto».
«Nos comentó que tenía un corazón muy grande, y nosotros reiteramos: muy grande para los de fuera y muy pequeño para los de aquí«, ironizó, en referencia a las mujeres que, según afirmó, han sido «víctimas» del sistema sanitario público andaluz.
Consultado sobre la situación del olivar, Abascal instó a los agricultores a no apoyar a quienes «se fotografían» con ellos pero luego «votan en Bruselas a favor del Pacto Verde» y del acuerdo con Mercosur, al que calificó como «la sentencia definitiva para el campo».
Destacó que Vox vota «igual en Andalucía, Madrid, el Congreso y el Parlamento Europeo», a diferencia, dijo, del PP.
«Nadie puede esperar que recojamos la confianza de la gente para luego entregársela al PP y que continúe haciendo políticas que comparte con el PSOE en materia de fanatismo verde, ideología de género o inmigración masiva», concluyó.

