En el Mundial, los futbolistas que oculten la boca al hablar con un rival serán sancionados con tarjeta roja

Prestianni, en el momento de su presunto insulto racista Vinicius en el Benfica - Real Madrid La implementación de esta medida comenzará este verano, tras el episodio protagonizado por el argentino Prestianni con Vinicius en un duelo de la Champions League en febrero.

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El fútbol internacional introduce una de las sanciones disciplinarias más estrictas hasta la fecha. Desde el próximo Mundial, que se llevará a cabo en Estados Unidos, Canadá y México, cualquier jugador que se cubra la boca durante un enfrentamiento con un adversario podrá recibir una expulsión directa con tarjeta roja.

La resolución fue aprobada por unanimidad el 28 de abril pasado por la International Football Association Board, el ente encargado de dictar las reglas del juego, durante una reunión especial realizada en Vancouver, Canadá.

Esta nueva regla surge en respuesta a distintos episodios de racismo y discriminación que han marcado la temporada en Europa.

El incidente que activó esta medida involucró al brasileño Vinicius Jr, del Real Madrid, y al argentino Gianluca Prestianni, del Benfica, ocurrido el 17 de febrero durante el partido de ida de octavos de final de la Champions League.

Después de anotar el único gol del partido, Vinicius declaró al árbitro que Prestianni le había llamado «mono» mientras se tapaba la boca con la camiseta.

A pesar de que el futbolista argentino negó rotundamente estas acusaciones, la UEFA finalmente le impuso una suspensión de seis encuentros por conducta discriminatoria con motivación homofóbica.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respaldó públicamente la medida señalando que existe una presunción de culpabilidad cuando un jugador oculta su rostro al hablar.

Vinicius, víctima de presuntos insultos racistas por parte de Prestianni.

Vinicius, víctima de presuntos insultos racistas por parte de Prestianni. Reuters

«Si un jugador se cubre la boca y dice algo, debe asumirse que ha pronunciado algo inapropiado, de no ser así, no tendría motivo para ocultarse», afirmó el máximo dirigente del fútbol mundial. La premisa es clara: sin nada que ocultar, no hay razón para taparse al hablar.

La norma concede al organizador de cada competición la potestad para decidir la aplicación de esta sanción. Pierluigi Collina, presidente del Comité de Árbitros de la FIFA, será junto a Infantino responsable de supervisar la implementación de esta modificación.

Los árbitros tendrán la autoridad para mostrar tarjeta roja cuando detecten que un jugador cubre su boca en momentos de confrontación, con el objetivo de erradicar conductas discriminatorias.

Otras medidas

Además, no es la única modificación adoptada. La IFAB también aprobó la expulsión directa de cualquier jugador que abandone el campo en protesta por una decisión arbitral.

Esta medida se extiende igualmente a miembros del equipo técnico que inciten a los jugadores a llevar a cabo este tipo de actos. Si un conjunto provoca la suspensión definitiva de un partido por estas acciones, perderá automáticamente el encuentro por incomparecencia.

Ambas disposiciones forman parte de un conjunto de reformas disciplinarias propuesto por la FIFA luego de consultar con todos los sectores involucrados en el fútbol profesional. Las 48 selecciones que participan en el Mundial 2026 recibirán oficialmente estos cambios en las próximas semanas.

Esta medida constituye un endurecimiento sin precedentes en las sanciones dentro del fútbol.

Hasta el momento, situaciones como estas se resolvían mediante investigaciones posteriores al partido, pero con la nueva regulación la sanción será inmediata: la expulsión del jugador implica que su equipo queda con un futbolista menos, influyendo directamente en el desarrollo del encuentro en tiempo real.

De esta forma, el fútbol inicia una nueva etapa en materia disciplinaria, donde la política de tolerancia cero contra el racismo y la discriminación se traduce en consecuencias deportivas rápidas y severas. El Mundial de este verano será el primer gran escenario para evaluar la efectividad de esta polémica regla.

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