María Jesús Montero llama en Málaga a activar el voto progresista frente al PP: «Somos mayoría y están conscientes»

María Jesús Montero, durante su intervención en Cártama. Las claves

María Jesús Montero da inicio a la campaña electoral en Málaga, acompañada por Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero.

Se compromete a eliminar por ley las listas de espera sanitarias en Andalucía y critica la gestión de Juanma Moreno Bonilla en el sistema público de salud.

Anuncia ayudas para la vivienda dirigidas a jóvenes y triplicará el apoyo al alquiler en ciudades como Málaga.

Defiende los servicios públicos y acusa al PP y Vox de promover políticas que fomentan la exclusión social y la privatización.

La secretaria general del PSOE-A y candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, inauguró la campaña electoral con un acto celebrado en Cártama (Málaga), donde estuvo acompañada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Este evento, que reunió aproximadamente a 1.800 personas dentro del recinto de la Ciudad Deportiva de Cártama y a unas 400 personas más fuera al completarse el aforo del pabellón, según la organización, contó también con la participación del secretario general del PSOE de Málaga y candidato en estas elecciones del 17M, Josele Aguilar, y el alcalde de Cártama, Jorge Gallardo.

Montero resaltó el legado de sus gobiernos en Andalucía y lanzó una advertencia directa a la derecha: «Somos más y lo saben», indicó con énfasis.

La candidata socialista fue contundente al anunciar su principal compromiso para el primer día de gobernar. «La primera acción del nuevo gobierno de Andalucía bajo mi presidencia será eliminar por ley la lista de espera para el médico de familia, el especialista y la intervención quirúrgica», afirmó.

Montero denunció que más de dos millones de andaluces están actualmente a la espera de atención sanitaria y animó a estos ciudadanos a acudir a votar. Asimismo, recordó que durante los gobiernos socialistas, Andalucía fue la primera comunidad en España en eliminar listas de espera, garantizar el derecho a una segunda opinión médica dentro del sistema público y apostar por la investigación con células madre, logros que, advirtió, están en peligro hoy.

Además, la candidata puso énfasis en los más de 7.000 andaluces que, según indicó, fallecieron el año pasado mientras esperaban la resolución de su expediente de dependencia. «El 17 de mayo se presenta la oportunidad de cambiar esta realidad», afirmó, dirigiéndose a sus familias.

En el ámbito de la vivienda, Montero anunció que su gobierno aportará el 20% del pago inicial para la adquisición de vivienda por parte de los jóvenes, al mismo tiempo que triplicará las ayudas al alquiler en ciudades como Málaga, donde describió encontrar una vivienda asequible para jóvenes y familias vulnerables como «imposible».

Uno de los pilares de su discurso fue la defensa de los servicios públicos como un patrimonio colectivo para los andaluces. «Andalucía es sus servicios públicos», afirmó Montero, resaltando que estos servicios no solo benefician a la clase trabajadora sino que también fortalecen la clase media, ya que, argumentó, sin ellos, la mayoría social se empobrecería. «Sería necesario tener 40.000 o 50.000 euros ahorrados para enfrentar una enfermedad», ejemplificó.

La candidata destacó que fueron los gobiernos socialistas quienes crearon desde cero el sistema sanitario, educativo y de bienestar en Andalucía, en unos años en que, recordó, la derecha apostaba por mantener a la región «en los últimos puestos».

Trazó una comparación entre el «andaluz, este no es tu referéndum», lema con el que la derecha se opuso al Estatuto de Autonomía, y la actual actitud del PP, que, según denunció, intenta desmovilizar al electorado progresista dando por asegurada su victoria antes de las elecciones.

Montero no escatimó críticas hacia la gestión de Juanma Moreno Bonilla, a quien culpó por aceptar públicamente que no ha solucionado los problemas de la sanidad pública «porque era un lío».

«Por supuesto que es un lío introducir el copago y privatizar nuestros hospitales«, respondió la candidata, alertando que estas son las intenciones del PP si mantienen su mayoría.

También equiparó al Partido Popular y Vox como dos fuerzas políticas que representan «las mismas políticas, la misma exclusión social y la misma falta de diálogo», y criticó a quienes «pertenecen a un partido y nunca asumen la responsabilidad por los daños que ese partido causa a los trabajadores».

Con una referencia implícita a ambas formaciones, advirtió sobre quienes «se disfrazan con piel de cordero para infiltrarse en el electorado y atacar desde dentro», así como de aquellos que «ni siquiera incluyen las siglas en el cartel».

La candidata denunció asimismo lo que calificó como una «campaña de deshumanización» por parte del PP, defendiendo de manera explícita a Begoña Gómez, esposa del presidente Sánchez, quien, según Montero, ha sido víctima de acoso «simplemente por ser la esposa de un presidente socialista».

Montero describió a Pedro Sánchez como «un hombre valiente, con ideas claras, que no se amilana ni se somete«, y subrayó su relevancia internacional: su postura frente a la invasión de Ucrania, el conflicto en Gaza, Líbano o Irán, señalando que el presidente «no permitirá que se violen los derechos humanos de nadie».

En materia económica, Montero resaltó con orgullo que el gobierno de Sánchez ha demostrado que «es posible combinar crecimiento económico y generación de empleo con la defensa de los derechos de los trabajadores», algo que, aseguró, «provoca la indignación de la derecha».

Recordó que más de 170.000 nuevos empleos en Málaga y más de 200.000 contratos indefinidos en la provincia resultan directamente de las políticas del Ejecutivo central, aprobadas «con el voto en contra del PP de Moreno Bonilla».

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