El Rayo logra victoria ante Estrasburgo y disputará en Francia el acceso a la final de la Conference League europea

Ratiu celebra el gol de Alemao contra el Estrasburgo. Un único gol de Alemão en el minuto 54 bastó para que el conjunto dirigido por Iñigo Pérez se impusiera en el primer encuentro de semifinales.

Las aproximadamente 15.000 personas que llenaron Vallecas , junto con los jugadores del Rayo Vallecano , rememorarán siempre esa noche especial que les acercó a la primera final europea en la historia del club. El Rayo, representación del «barrio más grande de Europa», ganó el primer duelo de semifinales de la Conference League al vencer por la mínima al Estrasburgo con un marcador de 1-0.

Alemão se convirtió en el protagonista para los madrileños. El delantero brasileño, tras un cabezazo imparable en los primeros instantes del segundo tiempo, asestó el primer golpe de la eliminatoria a un equipo francés que, al igual que en los cuartos de final, deberá levantar el marcador en su estadio.

No será sencillo para el Rayo. No obstante, ya tienen hecha la mitad del trabajo. Muchas de las posibilidades para avanzar a la final pasaban por obtener ventaja en Vallecas, y eso fue lo que lograron en un encuentro muy equilibrado que terminó decantándose por el sobresaliente rendimiento colectivo de los de Iñigo Pérez en la segunda mitad.

Ratiu, durante el partido contra el Estrasburgo.

Ratiu, durante el partido contra el Estrasburgo. EFE

Justamente en ese tramo fue cuando el Rayo Vallecano volvió a mostrar su identidad. Tras un primer tiempo algo tímido, sumaron un extra de intensidad luego del descanso e incluso tuvieron oportunidades para ampliar el marcador frente al Estrasburgo. El 1-0 reflejó el resultado justo, aunque podría haber sido una diferencia superior.

Respeto mutuo

Ambos equipos se enfrentaban por primera vez en una instancia de esta magnitud. Unas semifinales europeas que sugerían cautela para evitar errores en una eliminatoria disputada a ida y vuelta. Así se desarrolló la primera parte en Vallecas: Rayo y Estrasburgo firmaron un pacto no escrito para no dañarse y esperaron a que el curso del juego fuera equilibrando la balanza.

Aunque los de Iñigo Pérez comenzaron con gran ímpetu desde el pitido inicial, esa intensidad fue menguando con el paso de los minutos. Los franceses, con futbolistas de alta calidad técnica, dominaron en el control del balón ante un equipo vallecano que apenas logró generar peligro en los primeros 45 minutos.

Pathe Ciss pugna un balón con Martial Godo.

Pathe Ciss pugna un balón con Martial Godo. EFE

Recuperaban la pelota, aunque lo hacían lejos de su portería y sin sumar efectivos suficientes en los contragolpes. Sin embargo, los momentos más destacados llegaron cuando Ratiu y Chavarría, figuras esenciales del esquema del Rayo, ganaban presencia en ataque y amenazaban el área rival, algo poco frecuente durante el primer tiempo.

El ritmo del juego fue bajo, con numerosas interrupciones y escaso fútbol fluido, lo que provocó que ninguno de los porteros tuviera trabajo durante la primera mitad. Solo dos disparos lejanos, uno de Chilwell y otro de Chavarría, ambos desviados, fueron lo más significativo en un segmento donde predominó el respeto entre ambos conjuntos.

Un giro en la historia

El Rayo debía cambiar la dinámica tras el descanso, y eso fue exactamente lo que sucedió. Se vio un equipo reconocible que encerró al Estrasburgo en su propio campo y, respaldados por sus aficionados, comenzaron a presionar con intensidad la portería defendida por el imponente guardameta belga Penders.

De hecho, el gol llegó pronto tras la reanudación. Un córner ejecutado con precisión por Isi en dirección al primer palo fue rematado por Alemão , quien, con un gesto acrobático y un cabezazo casi de espaldas, colocó el balón en el palo largo y terminó introduciéndolo en la red.

Alemao celebra su gol contra el Estrasburgo.

Alemao celebra su gol contra el Estrasburgo. EFE

La alegría invadió Vallecas, impulsando aún más al Rayo, que no se conformó y buscó rápidamente el segundo tanto. Estuvo muy cerca de conseguirlo en el minuto 54, nuevamente tras un saque de esquina, esta vez con un cabezazo de Lejeune que fue detenido magistralmente por Penders.

El Rayo no aflojó. Ilias disparó cerca del poste desde la frontal y Lejeune volvió a tener una clara oportunidad para marcar. Isi lanzó un córner al punto de penalti donde apareció el defensa francés solo, pero su remate fue bloqueado por las manos del portero del Estrasburgo.

En la segunda mitad, los madrileños perdonaron a un Estrasburgo que pudo marcharse a Francia con una diferencia más amplia pero que las malas decisiones en el último toque evitaron. La eliminatoria queda abierta, aunque el Rayo está más cerca que nunca de disputar la primera final europea en su historia.

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