En la próxima década, la escuela enfrentará la reducción de más de 600.000 alumnos y necesitará una reorganización significativa.

Un informe alerta que «después de décadas de crecimiento constante, España entra en una fase de ajuste».

Una alumna de un instituto de Salamanca, en el laboratorio de Ciencias.

La disminución de la natalidad obligará a las escuelas a reinventar su funcionamiento. Los colegios e institutos perderán más de 600.000 estudiantes durante la próxima década. «El sistema educativo español debe prepararse para una reorganización profunda de sus recursos materiales y humanos», señala El impacto de la demografía en el sistema educativo español, un estudio publicado ayer por la Fundación Ramón Areces y la Fundación Europea Sociedad y Educación.

El informe indica que en 2024 en España se registraron 318.005 nacimientos, la cifra más baja en más de un siglo, con una tasa de fecundidad de 1,1 hijos por mujer, una de las más bajas de la UE. Según el estudio, esta situación «condicionará el sistema educativo» durante toda la próxima década.

«Tras años de expansión sostenida, España afronta ahora una etapa de ajuste cuantitativo», advierte. El informe sostiene que las cohortes nacidas desde 2010, cada vez menos numerosas, comenzarán a reflejar completamente su impacto en las aulas en los próximos años.

De acuerdo con estas proyecciones, la cantidad de alumnos disminuirá hasta 2035 en casi 400.000 en Primaria, en otros 376.000 en la ESO y en 150.000 en Bachillerato. Esta reducción total de 926.000 estudiantes se verá parcialmente compensada por la incorporación de 276.380 nuevos alumnos en Infantil.

«En la educación de 0-3 años, actualmente aproximadamente la mitad de la población está matriculada. Se prevé que en la próxima década la escolarización en esta etapa aumente hasta alcanzar casi la totalidad de los niños de uno y dos años, lo cual explica este incremento», afirma Miguel Requena, profesor de Sociología de la Uned y autor del estudio.

Considera que este cambio llevará a las CCAA «a adaptarse y redistribuir recursos, planificar instalaciones y plantilla, y adecuar los medios a las nuevas realidades». Recomienda «examinar con detalle» al implementar nuevas políticas, dado que «dentro de una misma autonomía existen diferencias».

Por ejemplo, en Andalucía, la provincia de Almería aumentará la población infantil debido a la inmigración, mientras que Córdoba y Jaén verán una disminución. Según estas proyecciones, Galicia, Asturias y Extremadura se encuentran entre las regiones «con mayor deterioro estructural» en cuanto a población escolar.

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