Las claves
Más de dos millones de migrantes arribaron a España entre 2023 y 2024, cifra comparable al total acumulado durante la década 2001-2010.
La cantidad de residentes extranjeros en España alcanza casi 9,5 millones, evidenciando un crecimiento acelerado en los últimos años.
Colombianos, peruanos y venezolanos constituyen la mayoría de las llegadas recientes, aunque Marruecos continúa siendo el principal en número global.
Las nacionalidades con la mayor tasa de ocupación laboral son China, Ecuador y Rumanía; mientras que Venezuela, Francia y Argentina destacan por sus niveles más altos de estudios superiores.
España atravesó en 2023 y 2024 una de las mayores oleadas migratorias registradas en su historia reciente. De acuerdo con el Censo Anual de Población del INE, del total de 9.464.210 residentes nacidos en el extranjero, el 24,4% —equivalente a 2.308.073 personas— llegó al país en los dos años previos al 1 de enero de 2025. Solo en 2024 se contabilizaron 1.215.000 llegadas y en 2023, 1.092.000.
Estas cifras casi igualan la concentración de migrantes que entraron en España durante toda la década 2001‑2010 (27,0%), periodo caracterizado por el auge del sector de la construcción y un crecimiento económico sólido. En esos diez años, se registraron 2.552.000 inmigrantes.
Según el INE, el 12,8% de los extranjeros residentes arribó en 2024, lo que confirma no solo que el repunte migratorio es reciente, sino que además está en aceleración. Por ejemplo, en 2021 se registraron 563.632 llegadas, cifra que creció a 887.833 en 2022 en solo un año.
Entre 2021 y 2024, la población inmigrante en España pasó de 7.200.000 a casi 9.500.000.
A esta cifra habría que añadir los datos aún no publicados de 2025 y 2026. El Gobierno ha promovido una regularización masiva a la que podrían acogerse cerca de 500.000 inmigrantes, aunque informes de la Policía Nacional elevan esta cifra a más de 1,2 millones.
Los países con mayores incrementos en su comunidad residente en España durante 2023 y 2024 son Colombia, Perú y Venezuela, aunque Marruecos mantiene su liderazgo.
En España, la población marroquí supera ya a la asturiana o extremeña. En total hay 1,16 millones de magrebíes, pese a que en años recientes las corrientes latinoamericanas han tomado protagonismo en las estadísticas.
Colombianos, peruanos y venezolanos representan la mayoría de las llegadas durante el periodo 2023‑2024: el 34,7% de los colombianos residentes, el 32,4% de los peruanos y el 31,3% de los venezolanos llegaron en estos dos años.
El patrón de llegada de inmigrantes ha variado en comparación con décadas anteriores.
Entre 2001 y 2010, durante el auge económico y la primera gran ola inmigratoria, predominaban ciudadanos del norte de África, con Marruecos como principal origen, junto con grandes comunidades de Bolivia, Rumanía y Ecuador.
Respecto a las grandes ciudades, Córdoba, Murcia y Sevilla cuentan con la mayor proporción de población que siempre ha residido en el mismo municipio desde su nacimiento.
En contraste, Hospitalet de Llobregat (17,6%), Palma (33,5%) y La Coruña (33,6%) presentan porcentajes más bajos.
En relación a los extranjeros, Barcelona figura entre las ciudades con mayor proporción de residentes nacidos fuera, alcanzando un 27,1%.
En el ámbito laboral, las nacionalidades con más alta tasa de empleo son China (61,5%), Ecuador (56,7%) y Rumanía (56,4%). Por otra parte, británicos (24,0%), colombianos (32,3%) y peruanos (34,0%) presentan los porcentajes más bajos.
En cuanto a nivel educativo, los nacidos en Venezuela (47,4%), Francia (45,5%) y Argentina (44,3%) exhiben las proporciones más elevadas de población con estudios superiores en 2024.
Contrariamente, los originarios de Marruecos (9,3%), Rumanía (14,5%) y República Dominicana (17,8%) muestran las tasas más bajas de titulados superiores.
