Olise destaca y Mbappé anota: Francia avanza a octavos tras vencer a Suecia

Mbappé celebra su gol ante Suecia con Barcola. Un doblete del jugador del Real Madrid junto con un gol de Barcola aseguraron el pase de los franceses a la siguiente fase, donde se enfrentarán a Paraguay.

Esta favorita no falla. De hecho, su estatus como máxima candidata se consolida con cada encuentro. Francia desarmó a Suecia y se anotó la primera victoria clara en los dieciseisavos de final de este Mundial. [Así vivimos el triunfo de Francia contra Suecia en los dieciseisavos del Mundial]

Enfrentar a una delantera compuesta por Mbappé y Olise resulta aterrador. Realmente impresionante. Si además se suman Dembélé, Barcola y Doue, el panorama es claro: poseen el mejor ataque del Mundial.

En esta ocasión, Mbappé marcó los goles mientras Olise protagonizaba el espectáculo. El jugador del Real Madrid anotó un doblete y ya acumula 6 goles en esta edición, sumando 18 en total, solo uno menos que Messi. Por su parte, el futbolista del Bayern firmó una actuación brillante y estuvo cerca de conseguir el tanto del torneo.

Ahora, el conjunto dirigido por Deschamps tiene un camino libre, al menos sobre el papel, hasta los cuartos de final. Paraguay, su próximo adversario, eliminó a Alemania y le hizo un gran favor.

Francia impone respeto. La única duda reside en la creatividad de su mediocampo, aunque el poder ofensivo compensa ampliamente esta carencia. Con confianza plena, los galos intimidan a sus rivales a nivel global.

Mbappé, felicitado por Olise y Upamecano.

Mbappé, felicitado por Olise y Upamecano. REUTERS

Mbappé, en el momento decisivo

El resultado al descanso se quedó corto teniendo en cuenta las oportunidades generadas por Francia antes de marcharse a los vestuarios. Solo un destello de Kylian Mbappé, el habitual, y casi al final del primer tiempo, consiguió marcar; aunque lo lógico habría sido que la diferencia fuese más amplia.

Eso sí, el primer intento entre los tres palos fue de Suecia. Isak disparó desde la frontal sin potencia, enviando el balón sin peligro a manos de Maignan. Sirvió como señal de intenciones, no obstante.

El seleccionador sueco, Graham Potter, sorprendió con un cambio táctico. Renunció a la defensa con cinco jugadores para situar solo cuatro atrás, lo que causó desconcierto en Francia que esperaba otra estrategia.

Mbappé, en el partido ante Suecia.

Mbappé, en el partido ante Suecia. REUTERS

El conjunto de Deschamps, ya desde el banco tras el fallecimiento de su madre, dominó la posesión. Fue indudable, pero a pesar del control, Francia no encontraba espacios para superar la defensa rival.

Suecia se replegó en su mitad y dejó poco margen para que los cuatro talentos ofensivos franceses crearan jugadas decisivas. De hecho, tuvieron que optar por dos disparos lejanos, uno de Digne, titular en este encuentro, y otro de Mbappé, al no poder penetrar la defensa sueca.

Suecia había planteado un sistema sólido, pero aún así resultaba casi imposible no ceder espacios. Barcola avisó con una buena conducción desde casi el centro del campo, llegando al área pero estrellando el disparo alto con la zurda.

Mbappé celebra su primer gol ante Suecia.

Mbappé celebra su primer gol ante Suecia. REUTERS

Un error propio estuvo cerca de costarle caro a Suecia. Un fallo grave en la salida de balón con el equipo abierto ocasionó la asistencia de Olise y el gol en un mano a mano de Mbappé, pero el jugador del Real Madrid estaba ligeramente adelantado. Fue fuera de juego y el gol se anuló.

Francia mostraba signos de apatía en ocasiones. La circulación del balón era lenta, con un mediocampo formado por Tchouaméni y Rabiot que carecía de dinamismo y casi todos los pases eran al pie. Era necesario acelerar el ritmo.

Tras el descanso para hidratarse todo cambió radicalmente. El tiempo de pausa influyó decisivamente. Deschamps modificó aspectos tácticos, ajustó el equipo y mejoraron notablemente las sensaciones.

Mbappé, en su gol anulado ante Suecia.

Mbappé, en su gol anulado ante Suecia. REUTERS

Olise fue el principal artífice de esta mejora. El jugador del Bayern agitó el partido de manera notable. Primero protagonizó un centro cerrado que casi complicó a la defensa, y luego Rabiot de volea exigió al portero Widell.

Francia comenzó a rondar el gol. Más aún cuando un centro de Koundé al segundo palo encontró a Mbappé, completamente libre, quien remató al palo. Un instante de incredulidad para todos.

Además, Olise estuvo a punto de marcar el gol del Mundial. Recibió un balón rechazado en la frontal y decidió solicitar una chilena espectacular. El disparo impactó en el poste, pero la jugada fue impresionante. De haber anotado, habría sido memorable.

Mbappé se abraza con Deschamps.

Mbappé se abraza con Deschamps. REUTERS

Suecia estaba muy golpeada y prácticamente no tenía opciones, aunque aún contaba con algo de esperanza en ese momento. Sin embargo, justo antes del descanso, su resistencia se quebró. El responsable, Kylian Mbappé, que pisa los talones al récord de Messi.

El saque de esquina fue corto para Francia, Dembélé asistió a Mbappé, quien se internó en el área y logró burlar rivales. Con su pierna derecha, sentenció marcando un golazo que desbloqueó el partido en el momento oportuno.

Barcola, para sentenciar

Francia parecía querer tomar un respiro tras el primer gol, pero esas intenciones se desvanecieron tras la reanudación.

Esto se debió en parte a la imagen mostrada por Suecia. Los nórdicos dejaron atrás su identidad, olvidando el estilo que había generado problemas iniciales.

Francia recuperó la comodidad rápidamente, y esto dio paso al segundo gol que terminó por descabezcar a una Suecia muy debilitada.

Tchouaméni recuperó en campo propio, progresó con balón y pasó a Olise. El jugador del Bayern, con total autoridad, se la cedió a Barcola, quien definió desde dentro del área.

Francia ya dominaba completamente en su propio terreno. Suecia perdió cualquier solidez defensiva y comenzó a dejar espacios en su retaguardia. En esas situaciones, el equipo de Deschamps supo matar el partido.

Olise dispuso de una ocasión tras una asistencia de Mbappé, pero aunque ofrecía un gran espectáculo, su disparo no encontró portería. Sin embargo, su capacidad para generar jugadas de gol era evidente.

El jugador del Bayern volvió a conectar con Mbappé, su mejor compañero de lejos. El futbolista del Real Madrid penetró en el área, buscó el palo largo y firmó el tercer tanto. Una muestra de complicidad y una cifra imponente: 18 goles en Mundiales y 6 en esta edición.

Podrían haber sido más si Francia hubiera tenido mejor puntería, pues habría sido una goleada. Pero el objetivo ya estaba cumplido. Paraguay será el rival en octavos, y Francia mira aún más lejos.

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