María Jesús Lechuga, podóloga, explica la importancia de un músculo poco conocido en los pies que puede causar dolor en el talón y la planta.

Una especialista revela que este músculo es una de las causas más comunes de dolor en el talón o en la planta del pie

La podóloga María Jesús Lechuga revela cuál es el músculo que provoca dolor de talón (Montaje Infobae / @mariajesus.podologa)

El dolor en los pies, particularmente en el talón o la planta, afecta a millones de personas y suele relacionarse con largas horas de pie, exceso de peso o calzado inapropiado. No obstante, cada vez más expertos señalan causas menos evidentes, vinculadas con el funcionamiento interno del pie.

Uno de los trastornos más comunes es la fascitis plantar, una inflamación que puede volverse crónica si no se aborda correctamente. En muchas ocasiones, los tratamientos se enfocan en aliviar los síntomas, pero no en corregir el origen biomecánico. Este enfoque limitado podría explicar por qué muchas personas sufren recaídas o molestias prolongadas.

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La fascitis plantar consiste en la inflamación de la fascia plantar, el tejido que une el talón con los dedos del pie. Según MedlinePlus, es una de las causas más habituales de dolor en el talón y suele originarse por sobrecarga, uso excesivo o pisada incorrecta. El dolor se intensifica especialmente al dar los primeros pasos por la mañana o tras periodos de inactividad. Factores como el sobrepeso, usar calzado inadecuado o estar mucho tiempo de pie aumentan el riesgo. El tratamiento incluye reposo, aplicación de hielo, estiramientos, fisioterapia y, en ciertos casos, plantillas ortopédicas.

Es aquí donde interviene la podóloga María Jesús Lechuga, quien ha destacado un músculo clave, pero poco conocido por la mayoría. “Existe un músculo en tus pies que probablemente desconozcas y es el más esencial de todos”, señala. Se refiere al tibial posterior, que, según explica, “está muy relacionado con el dolor en los talones o en la planta del pie”.

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La doctora Lechuga describe que “se sitúa en la parte interna de la pierna y llega hasta el arco del pie”. Su papel no es secundario, sino fundamental en la biomecánica diaria: “Su cometido es clave: sostener el arco del pie estable”. Este arco funciona como un amortiguador natural, distribuyendo las fuerzas durante la marcha o la carrera.

Si este músculo no trabaja correctamente, las consecuencias pueden ser graves. “Cuando este músculo está debilitado, el arco comienza a descender y es entonces cuando aparece la sobrecarga de la fascia e incluso puede derivar en pie plano”, advierte la experta. Esta caída progresiva no solo genera dolor, sino que también modifica la alineación corporal.

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Una paciente en una consulta de podología (AdobeStock)

Cómo prevenir el daño en el tibial posterior

Frente a esta condición, la podóloga propone una alternativa sencilla, “una forma muy fácil de trabajarlo”. El ejercicio sugerido no necesita equipamiento complicado: “Coloca una toalla enrollada en el suelo y apoya el pie de manera que quede ligeramente inclinado. Desde ahí, realiza elevaciones de talón”.

La clave, según la especialista, es el ángulo que se genera con este apoyo. “Ese ángulo permite que no sólo se active el gemelo, sino también ese músculo que ayuda a sostener el arco del pie”. Así, se logra trabajar una musculatura que normalmente queda fuera de los ejercicios habituales.

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