Las claves
Víctor de Aldama declaró ante el Tribunal Supremo que Pedro Sánchez representaba el «número 1» dentro de una red criminal que dominaba tanto el Gobierno como el PSOE.
Aldama responsabilizó al PSOE de financiarse de modo ilegal a través de pagos realizados por constructoras y afirmó que Sánchez estaba al corriente de estos hechos.
Según el testimonio de Aldama, Begoña Gómez impidió la venta de un inmueble de la SEPI para beneficiar al Instituto de Empresa tras su incorporación al mismo.
El empresario vinculó a otros altos cargos, entre ellos Ábalos, Koldo García y María Jesús Montero, en la red de adjudicaciones y favores.
Víctor de Aldama señaló a Pedro Sánchez como el «número 1» de una organización criminal que controlaba el Gobierno y el PSOE en su declaración ante el Supremo.
El empresario adoptó una postura ofensiva frente al Alto Tribunal. Sánchez reaccionó diciendo «menuda inventada» cuando Aldama se presentó por primera vez a declarar en la Audiencia Nacional el 21 de noviembre de 2024.
Un año y medio más tarde, Aldama acudió al Supremo con la intención de cumplir su advertencia hacia el presidente tras salir de la cárcel de Soto del Real (Madrid): «Si busca pruebas, las tendrá».
El investigado situó a Sánchez en la cima de la red criminal que está siendo juzgada en la actualidad por el Supremo.
«Sin duda pertenezco a una banda criminal organizada. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ocupa el nivel 1. El señor Ábalos está en el 2 porque era quien otorgaba las órdenes. El señor Koldo García en el 3, y yo en el 4«, declaró Aldama transcurridas tres horas desde el inicio de su declaración.
Aldama arremetió contra Sánchez, acusó al PSOE y a la Internacional Socialista de financiarse ilegalmente y también aseguró que Begoña Gómez frenó la venta de un edificio de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) porque «quería quedárselo para el Instituto de Empresa» después de su incorporación.
Financiación ilegal
«Ábalos y Koldo siempre me dijeron que parte del dinero que les entregaba iba destinado al PSOE y que el presidente estaba al tanto», aseveró Aldama en relación con los pagos en sobornos hechos por constructoras.
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ya había expresado sospechas sobre pagos en sobornos hacia el PSOE por parte de José Ruz, propietario de la constructora Levantina, Ingeniería y Construcción (LIC).
En una conversación entre Koldo y Ruz, el constructor trató al PSOE con el código «la ganadería».
Aldama aseguró que Sánchez estaba informado sobre las comisiones que pagaban las constructoras.
«Koldo me indicó que constructoras acudirían para que pudiésemos ayudarlas a quedarse con las licitaciones».
«Si ayudamos a que ganen, podremos obtener una rentabilidad, lo cual es necesario para financiar al partido», detalló Koldo según la declaración de Aldama.
En cuanto al mecanismo para realizar los pagos, el exasesor de Ábalos explicó a Aldama: «Yo reparto el dinero con algunas personas que luego realizan donaciones al partido«.
«Esto no puede aparecer en facturas. Tú [Aldama] serás el intermediario para que las empresas paguen en efectivo«, indicó Koldo al empresario.
Actualmente, en el Juzgado Central de Instrucción nº2 de la Audiencia Nacional se investiga en una pieza secreta los pagos en efectivo al PSOE y la posible financiación ilegal mediante petróleo venezolano.
De hecho, Aldama describe un encuentro en Ferraz en el que se negoció el apoyo de Sánchez a Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela y opositor a Nicolás Maduro en ese momento, a cambio de cupos de petróleo.
«Me dijeron que Sánchez estaba obsesionado con la Internacional Socialista y necesitaba fondos. Estos podrían provenir de cupos de petróleo ofrecidos por Citgo, controlada por Guaidó en ese momento, y Henry Ramos Allup ya formaba parte de la Internacional Socialista«, explicó.
Sobre dicha reunión en Ferraz, afirmó que el objetivo era conseguir apoyo y financiación para que «el presidente Sánchez sea elegido para presidir la Internacional Socialista«.
Según Aldama, Guaidó y Ramos Allup afirmaron que «era sencillo, pero que se requería financiación, por lo que propusieron cupos de petróleo».
El empresario indicó que, respecto a sus gestiones con Venezuela, Ábalos y Koldo le aseguraron que «el presidente Sánchez estaba perfectamente informado«.
El contrato de los trenes
La implicación de Sánchez en la trama fue tal que, según Aldama, acordó el mayor contrato en la historia de Renfe para que la empresa valenciana Stadler se lo adjudicara.
Esta adjudicación de 2.500 millones de euros se dividió en dos partes, asignándose a Stadler un paquete valorado en 998 millones.
De acuerdo con Aldama, Sánchez ordenó que ese contrato fuera otorgado a dicha compañía.
«Isabel Pardo de Vera me informó sobre una operación muy importante en la que el presidente Pedro Sánchez llamó a José Luis Ábalos para interesarse por Stadler», inició Aldama su relato.
«El presidente le indicó a Ábalos que se interesaran por el contrato y valorasen qué acciones podían tomar», reveló el empresario respecto a la instrucción de Sánchez.
¿El propósito? «Financiar al PSOE«. Aldama declaró ante el Supremo que acompañó a Koldo en entre tres y cinco visitas a Valencia para reunirse con Iñigo Parra, presidente de Stadler.
«En las últimas ocasiones el presidente ni quería vernos. Isabel Pardo de Vera reprendió al ministro diciendo ‘¿qué dicen ustedes o qué hablan con Iñigo?’».
Ábalos les preguntó entonces a Koldo y Aldama sobre las negociaciones y sus demandas hacia Stadler.
El asesor y el empresario respondieron: «La estructura para lograr la adjudicación del contrato y cobrar a través de un intermediario«.
La estructura del soborno se describía así: «Compraban las locomotoras a un precio inferior y luego el excedente él nos lo transfería desde Luxemburgo para hacer las transferencias destinadas a la Internacional Socialista».
Todo bajo las órdenes de Sánchez, según Aldama. De esta red criminal también se benefició Begoña Gómez.
Begoña Gómez y la SEPI
Otra novedad aportada por Aldama en sus siete horas ante el Supremo fue la intervención de Begoña Gómez en apoyo al Instituto de Empresa.
De acuerdo con Aldama, «María Jesús Montero llamó al señor Ábalos para informarle que pondría a la venta patrimonio de la SEPI«.
El empresario mostró interés y se registró una oferta de 250 millones por el edificio Campos Velázquez, complejo de la SEPI en el Barrio de Salamanca en Madrid.
No obstante, Aldama indica que retiró la oferta tras el fichaje de Begoña Gómez por el Instituto de Empresa.
«Begoña solicitó quedarse con la zona de Velázquez para el Instituto de Empresa al integrarse en dicha organización», detalló Aldama sobre esta operación frenada hasta ahora por causas desconocidas.
Otros miembros del Gobierno
Más allá de Sánchez, la exvicepresidenta y candidata a la Junta de Andalucía María Jesús Montero fue una de las figuras del PSOE más mencionadas por Víctor de Aldama durante su declaración.
Montero fue contactada por José Luis Ábalos, a petición del empresario, para ayudarle con una deuda que Pilot Real Estate tenía con Hacienda.
Según Aldama, ambos ministros tenían una relación estrecha: «En palabras literales de Koldo, a la ministra se le hacía la boca agua cuando hablaba con Ábalos«.
Tras la llamada desde Transportes, fue Carlos Moreno, exjefe de gabinete de Montero, quien se encargó de solucionar la cuestión de la deuda de Aldama con la Administración Pública.
«Le envié las condiciones para aplazar la deuda y me respondió que no era posible. Koldo me advirtió ‘no atosigues a Carlos porque no es su trabajo’. Me molesté bastante y Koldo me dijo ‘ya está solucionado'», explicó el empresario.
Las gestiones de Montero y Moreno dieron resultado ya que la deuda fue aplazada: «Es cierto que desaparecimos de las listas de morosos de Hacienda. No tuve más reclamaciones hasta hace un año y medio«.
Aldama también reiteró que pagó 25.000 euros a Carlos Moreno por las gestiones realizadas en la Agencia Tributaria.
En su repaso sobre altos cargos y el Gobierno, Aldama mencionó igualmente a Ángel Víctor Torres y Francina Armengol.
Los entonces presidentes de Canarias y Baleares acataron las instrucciones del asesor de Ábalos sin resistencia: «Koldo decidió que había que comprar mascarillas a Soluciones, y se adquirieron«.
Así describió Aldama la cooperación de Torres y Armengol con la trama para obtener contratos millonarios en la compra de mascarillas.
La relación Sánchez – Koldo
Aldama también analizó la estrecha vinculación entre Koldo y el presidente del Gobierno.
De acuerdo con Aldama, Koldo era un hombre de confianza máxima para Sánchez y llegó a considerar que acompañara al presidente a Moncloa.
Esto no sucedió y Koldo terminó en Transportes con Ábalos. Sin embargo, Aldama contó una llamada que presenció entre Sánchez y Koldo.
«Me debe mucho y él sabe el motivo», confesó Koldo a Aldama haciendo referencia a Sánchez.
El empresario situó a Sánchez como el líder ‘1’ de una red criminal dentro del Gobierno y el PSOE. Entró a las 10 y salió a las 19 horas del Supremo tras siete horas, con una breve pausa para almorzar, de una declaración intensa.
«Muchas gracias por todo, sé exactamente lo que haces y solo quería expresarte mi gratitud«, le dijo Sánchez a Aldama tras un mitin en Madrid donde se fotografiaron juntos.
Si estas palabras son ciertas, tal como indica Aldama, seguramente resonarán con fuerza en la mente de Sánchez: «Muchas gracias por todo«.

