Niega cualquier responsabilidad en la división actual tras las palabras de Abascal, quien calificó de «mierda» a Sánchez y de «rata» a Marlaska

El intento de atentado contra Donald Trump y su Administración ocurrido el pasado sábado por la noche representa, según Vox, un hecho que excede un simple «ataque a un dirigente político». «Se trata de un atentado contra la libertad, contra las urnas y contra el derecho de los ciudadanos de decidir sin que las balas reemplacen los votos», declaró este lunes el portavoz nacional de la formación, José Antonio Fúster, quien condenó «sin reservas» lo sucedido en Washington.
De igual manera, otros líderes españoles menos proclives al estadounidense, como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, manifestaron ayer su rechazo al intento de atentado. Sin embargo, Fúster fue más allá en su análisis y afirmó que este suceso «no surge de la nada» ni se debe a «lobos solitarios»: «Cuando se afirma día tras día que una opción política carece de legitimidad, siempre aparece algún fanático dispuesto a dar un paso más», señaló el portavoz de Vox.
Fúster declaró que esta argumentación se aplica tanto a lo ocurrido en Washington como a lo que él percibe «en contra de Vox». El portavoz aludió a varios boicots realizados recientemente contra sus mesas informativas, así como a la agresión sufrida por una diputada en el Parlament dentro de la carpa que Vox instaló en Sant Jordi. «Son episodios de acoso y violencia dirigidos a quienes solo pretenden informar libremente a los españoles», criticó Fúster, rechazando el uso del término «antifascismo»: «Esto es matonismo político».
Exigiendo una «condena contundente» ante lo acontecido, el portavoz afirmó: «Cuando se tolera la violencia contra Vox, no solo pierde Vox, pierde España». En esta línea, estableció un paralelo con los hechos en EEUU: «Si esta espiral no se detiene pronto, llegará un momento en que algunos se mostrarán sorprendidos ante una tragedia que llevan años promoviendo».
Así, para Fúster, los boicots dirigidos contra su partido derivan de «discursos que inducen el odio social», aunque el portavoz niega que Vox contribuya a dicha polarización. Esto fue lo que expresó al ser cuestionado sobre los insultos que pronunció Santiago Abascal el pasado viernes durante un mitin en Cádiz, frente a un grupo que protestaba contra el acto de Vox. El líder de la formación de derecha dura calificó al presidente del Gobierno como «mierda» y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de «rata», lamentando la presencia de esos manifestantes. Pero, a juicio de Fúster, «eso no equivale a polarización».
«Se trata de señalar a una persona que da las órdenes necesarias para sabotear los actos de Vox», sostuvo el portavoz, quien censuró que sean acusados de polarizar por quienes permiten manifestaciones de supuestos antifascistas violentos a escasos metros de sus militantes. Alegó que Abascal profirió esos insultos «en un contexto muy concreto, donde se ponía en riesgo a los militantes» y aseguró que Vox no tiene «ninguna responsabilidad» en el clima actual de polarización.
Los ‘whatsapps’ de la expulsión de Ortega Smith: «Razones justificadas»
Tras la publicación este lunes en EL MUNDO de los mensajes intercambiados por los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox para llevar a cabo la expulsión de Javier Ortega Smith de ese órgano, el portavoz nacional del partido defendió el procedimiento empleado por su formación, pese a que la decisión se adoptó en apenas 13 minutos.
«Consideramos que los procedimientos internos de Vox funcionan correctamente», apuntó Fúster, destacando que el número dos del partido, Ignacio Garriga, «detalló» a los demás miembros de la dirección nacional las «razones» que motivaron la expulsión de Ortega Smith. Aseguró que «se expusieron las causas justificadas, de manera extensa y por escrito, a todos los miembros del CEN para que pudieran tomar una decisión reflexionada».
Fúster afirmó que los procesos de Vox garantizan que todos sus afiliados reciban «la mejor información» y puedan «actuar con libertad, manteniendo siempre un pensamiento crítico». Esto incluye a los integrantes de la dirección que votaron a favor de expulsar a Ortega Smith pocos minutos después de que Abascal propusiera la medida.

